A partir del 28 de marzo de este año, Amazon aplicarĂ¡ un cambio significativo en el funcionamiento de su asistente de voz Alexa. La compañĂa ha anunciado la eliminaciĂ³n de la opciĂ³n que permitĂa procesar grabaciones de voz de manera local en ciertos dispositivos Echo, lo que implica que todas las solicitudes de voz se enviarĂ¡n automĂ¡ticamente a la nube. Esta decisiĂ³n ha generado una gran controversia, especialmente por las implicaciones en la privacidad de los usuarios.
¿QuĂ© supone este cambio? Los usuarios que disponĂan de la opciĂ³n «No enviar grabaciones de voz» activada en algunos modelos de altavoces inteligentes, como Echo de cuarta generaciĂ³n, Echo Show 10 y Echo Show 15, ya no podrĂ¡n evitar que sus interacciones sean almacenadas y procesadas en los servidores de Amazon.
La compañĂa ha justificado este cambio argumentando que las nuevas funciones de inteligencia artificial generativa requieren mayor capacidad de procesamiento, lo que hace necesario enviar todas las grabaciones a la nube.
Se acaban las solicitudes de voz locales en Alexa
SegĂºn un correo electrĂ³nico enviado por Amazon a los propietarios de dispositivos Echo afectados, la opciĂ³n de evitar el envĂo de grabaciones desaparecerĂ¡ sin posibilidad de mantener la configuraciĂ³n actual. A partir del 28 de marzo, cada vez que un usuario interactĂºe con Alexa, los datos se transmitirĂ¡n directamente a la nube de Amazon para su procesamiento.
Estos cambios en la privacidad de Alexa hace que, ahora mĂ¡s que nunca, la necesidad de estar informados sobre la privacidad de los asistentes de voz sea un asunto capital.
La compañĂa ha explicado que pese a este cambio, se establecerĂ¡ por defecto la opciĂ³n de «No guardar grabaciones». Es decir, aunque los datos de voz serĂ¡n enviados a la nube, se eliminarĂ¡n una vez procesados. No obstante, esta configuraciĂ³n implica que el sistema Alexa Voice ID no funcionarĂ¡, lo que impedirĂ¡ el uso de funciones personalizadas como calendario, recordatorios y preferencias musicales.
Eso dejarĂ¡ en manos de cada usuario decidir entre mĂ¡s funciones o mĂ¡s privacidad.

Preocupaciones y antecedentes de Amazon con la privacidad
Los cambios de Alexa en materia de privacidad han generado una lĂ³gica preocupaciĂ³n entre los usuarios. Sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de Amazon en el manejo de datos personales. En el pasado, la empresa se ha visto envuelta en diversas controversias relacionadas con la privacidad en Alexa. En 2023, la compañĂa tuvo que pagar 25 millones de dĂ³lares en multas tras descubrirse que almacenaba grabaciones de voz de menores sin el consentimiento adecuado.
AdemĂ¡s, en 2019 se revelĂ³ que empleados de Amazon escuchaban muestras de audio de los usuarios con el objetivo de mejorar su sistema de reconocimiento de voz. Se reportĂ³ que trabajadores de la compañĂa tenĂan acceso a miles de grabaciones durante sus turnos laborales, lo que generĂ³ un fuerte debate sobre la privacidad.
Obviamente, estos antecedentes contribuyen a un clima de desconfianza hacia la gestiĂ³n de datos por parte de la compañĂa y los cambios anunciados para Alexa que afectan a la privacidad.
Alexa+, la apuesta de Amazon para la IA generativa
Este cambio en la configuraciĂ³n de privacidad coincide con la llegada de Alexa+, una versiĂ³n mejorada del asistente que incorpora inteligencia artificial generativa. La nueva actualizaciĂ³n busca ofrecer respuestas mĂ¡s precisas y naturales, ademĂ¡s de permitir funciones personalizadas segĂºn el usuario.
Para que este sistema funcione correctamente, Amazon ha decidido eliminar las restricciones previas en el almacenamiento de datos, afectando tanto a quienes deseen suscribirse a Alexa+ como a aquellos que quieran seguir usando la versiĂ³n gratuita. De este modo, el problema no solo afecta a los usuarios que opten por el nuevo servicio, sino a toda la comunidad de dispositivos Echo.
Con esta decisiĂ³n, Amazon estĂ¡ colocando a sus clientes ante una difĂcil elecciĂ³n: permitir que la compañĂa escuche cada orden que se le da a Alexa o dejar de usar los dispositivos Echo. El cambio en la privacidad de Alexa ha abierto un debate sobre hasta quĂ© punto los asistentes de voz pueden garantizar la seguridad de la informaciĂ³n. Sin la opciĂ³n de evitar el envĂo de grabaciones a la nube, muchos usuarios podrĂan reconsiderar su uso de estos dispositivos o incluso buscar alternativas con mejores polĂticas de privacidad.