Desde que Microsoft presentó su nuevo sistema, una de las funciones que más llamó la atención fue la posibilidad de usar aplicaciones de Android directamente en Windows 11. Lo que antes solo se podía hacer con emuladores o con la app Tu Teléfono, ahora se integra mucho mejor en el propio escritorio, con iconos, ventanas y notificaciones igual que si fueran programas nativos.
En los últimos meses esta característica ha madurado bastante: el Subsistema de Windows para Android (WSA) ha ido saltando de Android 11 a Android 12 y ya tiene en el punto de mira Android 13, la Amazon Appstore se integra con la Microsoft Store y han aparecido métodos alternativos para instalar APK, añadir Google Play Store o tirar de emuladores clásicos como BlueStacks. Vamos a ver, con calma y con todo lujo de detalles, qué hay de nuevo, qué es compatible y cómo sacarle jugo de verdad a las apps de Android en tu PC con Windows 11.
Novedades del subsistema de Windows para Android en Windows 11

La pieza clave de todo este invento es el Windows Subsystem for Android (WSA), una capa de compatibilidad que hace de “Android virtual” dentro de Windows 11. En sus inicios se basaba en Android 11, pero Microsoft lo ha ido actualizando hasta Android 12 y ya tiene planeado el salto a Android 13, según la hoja de ruta pública que mantiene en GitHub.
El soporte de Android 13 no se limita a un cambio de número de versión: trae mejoras apreciables en rendimiento y seguridad, así como una interfaz pulida que se adapta mejor a ventanas redimensionables, notificaciones y multitarea en el escritorio. Para el usuario de a pie, esto se traduce en que las apps se abren más rápido, tienen menos fallos y se integran de forma más limpia con el entorno de Windows.
Entre las mejoras que Microsoft ha adelantado también aparece la compatibilidad con accesos directos de la pantalla de inicio de Android. Esto permitirá que los atajos que normalmente fijarías en el launcher del móvil puedan reflejarse en Windows, facilitando lanzar acciones concretas o secciones dentro de determinadas apps móviles con un solo clic desde el PC.
En la hoja de ruta se menciona igualmente la transferencia directa de contenido entre Windows y WSA, lo que apunta a un intercambio más fluido de archivos, texto o datos entre las apps Android y el resto de programas del sistema. A esto se sumará un modo Picture-in-Picture (PiP), ideal para tener, por ejemplo, un reproductor de vídeo o una app de mensajería flotando sobre otras ventanas mientras trabajas.
Otro cambio importante es que el subsistema pasará a tener acceso a la red local de forma predeterminada, algo clave para aplicaciones que necesitan ver otros dispositivos de la misma red (por ejemplo, clientes multimedia, herramientas de administración, apps domóticas, etc.). Eso sí, Microsoft ha dejado claro que, al menos por ahora, no contempla en su hoja de ruta soporte USB avanzado, DRM por hardware ni acceso directo completo a Bluetooth, de modo que hay ciertos tipos de apps (especialmente las que dependen de protección de contenido o de periféricos específicos) que seguirán teniendo limitaciones.
Lo que no ha desvelado Microsoft es una fecha cerrada para todas estas funciones. El desarrollo de WSA avanza paralelo a las grandes actualizaciones del sistema y a los llamados Momentos, pequeños paquetes de novedades que van llegando poco a poco a Windows 11. Toca armarse de paciencia, pero la dirección es clara: la compañía quiere que ejecutar apps Android sea algo cada vez más normal en el entorno de escritorio.
Requisitos para ejecutar aplicaciones de Android en Windows 11
Antes de lanzarte a instalar tiendas y subsistemas, conviene revisar si tu equipo cumple los requisitos mínimos para usar WSA y las apps de Android. Aunque muchos ordenadores modernos pasan el corte, hay una serie de puntos que debes tener controlados.
En primer lugar está la memoria: Microsoft recomienda contar con al menos 8 GB de RAM como mínimo y 16 GB para ir sobrado. Al fin y al cabo, el subsistema es una especie de máquina virtual, y además seguirás teniendo el propio Windows, el navegador y el resto de programas funcionando.
En cuanto al procesador, se exige un chip de 8ª generación de Intel Core i3 o superior, AMD Ryzen 3000 en adelante o Qualcomm Snapdragon 8c si hablamos de plataformas ARM. Además, la arquitectura del procesador debe ser x64 o ARM64, tal y como ocurre con la mayoría de equipos modernos con Windows 11.
El tipo de almacenamiento también cuenta: lo ideal es tener el sistema instalado en una unidad SSD. Con un disco duro mecánico (HDD) la experiencia puede ser demasiado lenta y en muchos casos directamente no se permite la instalación del subsistema, ya que el rendimiento quedaría muy por debajo de lo esperado.
Para comprobar que tu equipo está listo, puedes ir a Configuración > Sistema > Acerca de y revisar procesador, RAM y tipo de sistema. Para el almacenamiento, entra en Configuración > Sistema > Almacenamiento > Configuración avanzada de almacenamiento > Discos y volúmenes y mira si el Disco 0 es SSD. Si además mantienes tu Windows 11 y las aplicaciones de Microsoft Store actualizadas a la última versión, tendrás el terreno preparado para instalar WSA y la Amazon Appstore sin sorpresas.
Otro requisito técnico imprescindible es tener activada la Plataforma de Máquina Virtual. Se puede habilitar desde el cuadro de búsqueda de Windows escribiendo “Activar o desactivar las características de Windows” y marcando la casilla correspondiente. Sin este componente, el subsistema no puede arrancar correctamente.
Métodos para instalar y usar aplicaciones de Android en Windows 11
Una vez comprobado que el equipo cumple con todo, toca decidir cómo quieres instalar y ejecutar apps de Android en tu PC. Hay varias rutas posibles, cada una con sus ventajas, limitaciones y nivel de complejidad.
Método oficial (YA NO DISPONIBLE): Amazon Appstore a través de Microsoft Store
La forma “bendecida” por Microsoft era instalar la Amazon Appstore desde la propia Microsoft Store. Bastaba con abrir la Tienda, buscar “Amazon Appstore” y pulsar en Instalar.
Durante este proceso no solo se añadía la tienda de Amazon, sino que se configuraba automáticamente el Subsistema de Windows para Android. Es decir, en un solo paso teníamos montada la capa Android y la tienda desde la que descargar las primeras apps compatibles.
La parte menos amable del método oficial era el catálogo. La Amazon Appstore en Windows 11 tenía una selección limitada y de calidad bastante discreta, centrada sobre todo en juegos free-to-play y en apps que no solian estar entre las más buscadas por el gran público. Es un comienzo, sí, pero si esperabas encontrar todas tus apps Android favoritas, la decepción estaba casi garantizada.
Microsoft decidió cargarse el soporte, dejando colgados a los usuarios que querían algo oficial.
Usar BlueStacks como emulador alternativo
Más allá de WSA, sigue existiendo la opción clásica: utilizar un emulador de Android como BlueStacks. Esta plataforma lleva años perfeccionándose y se ha ganado un hueco especialmente entre los jugadores de móvil que quieren disfrutar de sus títulos favoritos en la pantalla grande.
BlueStacks incluye de serie la Google Play Store con soporte completo de servicios de Google, de manera que puedes iniciar sesión con tu cuenta, descargar los juegos y apps que ya has comprado y acceder a casi todo el catálogo móvil sin inventos raros. Además, también permite instalar APK manualmente si lo necesitas.
Una de sus grandes bazas es la configuración avanzada de controles, rendimiento y resolución. Puedes mapear teclas para tocar zonas concretas de la pantalla, ajustar la resolución del emulador, limitar o ampliar los recursos que puede usar, cambiar el perfil de dispositivo y optimizar cada juego o app de forma individual.
En cuanto al coste, BlueStacks sigue siendo software gratuito, aunque se financia con acuerdos comerciales y recomendaciones. Su enfoque está claramente orientado al gaming, pero puedes lanzar casi cualquier app de Android que se te ocurra, desde mensajería hasta herramientas de productividad, siempre que no haya problemas de compatibilidad puntuales.
Si lo que te interesa es sobre todo jugar a videojuegos para móvil en el PC, la experiencia que ofrece BlueStacks suele ser más redonda que la de WSA, ya que ha sido diseñado desde el principio como un entorno de emulación optimizado para juegos: mejor soporte de mandos, herramientas de grabación, macros, múltiples instancias, etc.
Más formas de usar apps Android: Tu Teléfono (Enlace Móvil)
Además de la ejecución “nativa” vía WSA, Microsoft lleva tiempo impulsando otra integración: la aplicación Enlace Móvil (antes Tu Teléfono), que conecta tu Android con Windows para ver notificaciones, responder mensajes, hacer llamadas y, en modelos compatibles, usar las apps del móvil reflejadas en el PC.
Con Enlace Móvil puedes abrir aplicaciones instaladas en tu smartphone directamente en la pantalla del ordenador, siempre que haya una conexión Wi‑Fi estable. No se instalan en el PC: lo que ves es una proyección en tiempo real, pero se comporta de forma muy parecida a tener la app delante, con ratón, teclado o pantalla táctil.
El ratón funciona como si fuera tu dedo: un clic equivale a un toque, el botón derecho hace de “atrás”, mantener pulsado simula una pulsación larga y el desplazamiento con la rueda permite moverte por listas o pantallas como harías con un gesto táctil. Para algunas apps muy pensadas para gestos, puede que sigas necesitando un equipo con pantalla táctil para sacarle todo el partido, pero para la mayoría de usos va sobrado.
En la bandeja del sistema de Windows hay un acceso rápido a las aplicaciones usadas recientemente a través de Enlace Móvil, y desde la propia app puedes ver un listado de tus últimas apps abiertas en el móvil y relanzarlas desde el PC con un par de clics. Si te molesta esa integración en el área de notificación, se puede desactivar desde la configuración de la propia aplicación.
Una función interesante que se ha añadido es la capacidad de reproducir el audio del móvil directamente en el PC. Si cumples los requisitos (por ejemplo, dispositivos Samsung con One UI 5.0 o superior), al abrir la pantalla de las apps se piden permisos de audio y, a partir de ahí, el sonido se dirige a tu ordenador. Puedes elegir si quieres escuchar por el altavoz del PC, por auriculares Bluetooth emparejados al ordenador o volver a derivarlo al teléfono, todo desde las opciones de Enlace Móvil.
Esta solución tiene una ventaja clave: no requiere máquinas virtuales ni subsistemas. Siempre que puedas instalar Enlace Móvil y tengas un teléfono compatible, puedes acceder a tus apps sin máquinas virtuales ni subsistemas, lo que la convierte en una opción muy atractiva para portátiles algo más antiguos o equipos con poca potencia.
Integración y experiencia de uso de las apps Android en Windows 11
Más allá del “cómo” se instalan, es importante entender qué tal se comportan estas apps en el escritorio de Windows 11. Microsoft ha trabajado para que la experiencia sea lo más cercana posible a un programa nativo, pero hay detalles que conviene tener en mente.
Las aplicaciones Android ejecutadas a través de WSA se abren en ventanas independientes, se pueden redimensionar, minimizar y anclar a la barra de tareas como cualquier software de Windows. Además, se integran con el sistema de notificaciones, así que los avisos de las apps móviles aparecen en el Centro de notificaciones de Windows junto al resto.
La interfaz, eso sí, sigue siendo la pensada para móvil: ventanas normalmente en orientación vertical, botones grandes adaptados al tacto y menús que en algunas ocasiones no terminan de aprovechar el espacio horizontal del monitor. Es posible poner varias apps en distintas ventanas y combinarlo con la multitarea y las disposiciones de ventanas de Windows 11, algo que Microsoft ha enfatizado en sus demostraciones.
En el caso de Enlace Móvil, las apps se muestran dentro de una ventana que reproduce la pantalla del teléfono, pero también se pueden anclar accesos directos al menú Inicio o a la barra de tareas. De ese modo, arrancas la app desde Windows y, en segundo plano, se abre automáticamente la sesión de reflejo con tu móvil.
Es importante remarcar que, a diferencia de WSA, las apps que usas mediante Enlace Móvil no están instaladas en el PC, sino que se ejecutan en el propio teléfono. Esto tiene implicaciones claras: dependes de la batería del móvil, de su conexión a Internet y de que el dispositivo esté cerca y conectado, pero a cambio no consumes apenas recursos adicionales en el equipo de escritorio.
Entre las funciones pensadas para la comodidad del usuario se incluyen también opciones sencillas para anclar y desanclar apps Android en el entorno de Windows. Si una aplicación reflejada ya no te interesa tenerla fija en la barra de tareas, se quita con el clásico “Desanclar de la barra de tareas”. Si se había añadido al menú Inicio mediante Enlace Móvil, tendrás que desinstalar su enlace desde Configuración > Aplicaciones y características.
¿Merece la pena usar aplicaciones de Android en Windows 11?
La gran pregunta es si todo este despliegue compensa en el día a día. Desde un punto de vista práctico, la utilidad real depende muchísimo del tipo de apps que quieras usar y de tus hábitos de trabajo o entretenimiento.
Si nos centramos en la Amazon Appstore integrada en WSA, la sensación general es que, a día de hoy, se queda muy corta. El catálogo es pequeño, la calidad media de muchas apps es baja y buena parte de lo que ofrece son juegos con compras integradas pensados para matar el rato. Como escaparate para enseñar de lo que es capaz Windows 11 vale, pero como solución de productividad o como sustituto de un teléfono Android, no demasiado.
Cuando entras en el terreno de Google Play Store integrada en WSA o BlueStacks, la cosa mejora, pero también te das cuenta de que hay muchos servicios que ya puedes usar cómodamente en Windows sin necesidad de recurrir a la versión Android. Gmail, Facebook, Instagram, WhatsApp Web, Google Drive, la mayoría de herramientas ofimáticas… casi todas tienen versión web potente o aplicaciones de escritorio equivalentes.
Por eso, solo tiene pleno sentido embarcarse en la instalación de Play Store o en el uso intensivo de APK si dependes de apps muy específicas que solo existen en Android o si quieres aprovechar funciones concretas que no tienen alternativa en el navegador. En muchos otros casos, es más cómodo y más limpio seguir utilizando las versiones web o las apps nativas para Windows.
También hay que tener en cuenta que la mayoría de apps Android no están pensadas para teclado y ratón. La navegación puede sentirse torpe, algunos gestos no se traducen bien a clics y, en general, la experiencia no es tan fluida como en un móvil o una tablet. Ni Microsoft, ni Google, ni la mayoría de desarrolladores están adaptando de forma masiva sus aplicaciones móviles al escenario de escritorio, así que este hándicap seguirá estando presente durante bastante tiempo.
Donde sí se nota un salto grande es en el terreno de los videojuegos para móvil ejecutados en el PC. Aquí soluciones como BlueStacks brillan: mejor rendimiento, más comodidad para sesiones largas, controles ajustados, posibilidad de usar mando o teclado, e incluso ventajas competitivas en algunos títulos. Si tu idea es echar unas buenas partidas a juegos Android en pantalla grande, el esfuerzo de montar un emulador o configurar WSA tiene todo el sentido del mundo.
Como ves, el ecosistema de apps Android en Windows 11 está en plena evolución, con Microsoft afinando el subsistema, Amazon puliendo su tienda, la comunidad empujando para meter Play Store y los emuladores clásicos manteniendo el tipo. En función de lo que necesites —probar una app puntual, trabajar con herramientas solo móviles, o disfrutar de juegos en grande— tendrás a tu disposición un abanico de opciones que van desde lo más oficial y sencillo hasta lo más avanzado y flexible.