Si juegas en PC, diseñas en 3D o editas vídeo, es muy probable que te interese exprimir hasta el último FPS y recortar cualquier cuello de botella entre la CPU y la GPU. En los últimos años, una función del estándar PCI Express llamada Resizable BAR se ha puesto muy de moda precisamente por eso. Permite mejorar el rendimiento gráfico sin gastar más dinero en hardware. Solo activando una opción bien escondida en la BIOS y afinando un par de detalles en Windows.
Esta guía está pensada para quieren aprender a activar Resizable BAR, comprobar que funciona de verdad y entender hasta qué punto se nota en juegos y cargas de trabajo profesionales. Vamos a ver desde la teoría básica hasta la compatibilidad de CPU, GPU y placa base, cómo habilitarlo paso a paso y cómo medir su impacto real en tu sistema.
Qué es exactamente Resizable BAR y por qué importa
Resizable BAR (Base Address Register redimensionable) es una característica avanzada del bus PCI Express que permite que la CPU pueda acceder a toda la memoria de la tarjeta gráfica (VRAM) de una sola vez, en lugar de hacerlo en bloques pequeños de 256 MB como se ha hecho tradicionalmente. Esa limitación histórica provoca más peticiones, más latencia y, al final, menos FPS y más tirones en juegos exigentes.
- Sin Resizable BAR activado, la comunicación entre CPU y VRAM funciona como un embudo. El sistema solo puede ver un fragmento de 256 MB de la memoria de la GPU a través de un registro BAR fijo. Si el juego necesita texturas enormes, modelos complejos o datos de sombreadores, tiene que ir pidiendo trozos uno detrás de otro.
- Con Resizable BAR habilitado, ese límite se vuelve dinámico y redimensionable. El sistema puede mapear en un único acceso una porción mucho más grande de VRAM. E incluso trabajar con varios búferes en paralelo. En la práctica, esto permite que la CPU gestione texturas, geometría y datos de shaders de forma más eficiente. Se reducen los cuellos de botella y se mejora la fluidez general.
Esta tecnología no es nueva sobre el papel. Forma parte de la especificación PCIe desde la versión 2.0 y se consolidó con PCIe 3.0, pero hasta la llegada de las GPU NVIDIA GeForce RTX 30, las AMD Radeon RX 6000 y las CPU modernas de Intel y AMD prácticamente nadie le sacaba partido. Ahora los fabricantes han afinado BIOS, VBIOS y drivers para aprovecharla y presentarla como una mejora “gratuita” de rendimiento.

Cómo funciona Resizable BAR bajo el capó
El nombre completo, Resizable Base Address Register, describe bien la idea. Se trata de un registro del dispositivo PCIe que indica qué parte de la memoria de la GPU es visible para la CPU en cada momento. Antes, este registro tenía un tamaño práctico de 256 MB. Ahora se puede escalar para abarcar varios gigabytes, siempre que el hardware y el firmware lo soporten.
Con Resizable BAR activo, el tamaño del área direccionable puede aumentar de forma dinámica, de modo que la CPU tiene a la vista una porción mucho más grande de VRAM en una sola operación de mapeo. Gracias a ello, se minimizan las transferencias repetitivas y se pueden atender más peticiones en paralelo. Sobre todo con PCIe 4.0 x16, que ofrece hasta 31,5 GB/s de ancho de banda teórico.
En la práctica, esto significa que una GPU con 24 o 32 GB de VRAM puede volcar enormes cantidades de información a la CPU en tiempos muy cortos. En juegos de mundo abierto o títulos con muchos cambios de escena, el motor puede cargar mapas de texturas completos, modelos de personajes, animaciones y efectos ambientales con menos interrupciones.
Smart Access Memory de AMD, Resizable BAR de NVIDIA e Intel Arc
Tanto AMD como NVIDIA e Intel han adoptado esta función PCIe, cada uno con su propio nombre comercial y su lógica de compatibilidad. Sin embargo, todos apuntan al mismo objetivo: liberar a la CPU de la restricción de esos 256 MB y permitirle ver mucha más VRAM de una sentada.
- AMD Smart Access Memory (SAM) es la etiqueta de marketing de AMD para la misma característica. Originalmente se promocionó como una ventaja de las combinaciones Ryzen 5000 + Radeon RX 6000, pero con el tiempo se ha ido ampliando el soporte a más procesadores Ryzen y placas con chipsets de las series 400 y 500. E incluso parte de la familia Ryzen 3000.
- NVIDIA, por su parte, habla simplemente de NVIDIA Resizable BAR y la ofrece en todas las GeForce RTX 30. En su caso, además, activan la función solo en una lista concreta de juegos probados y validados para evitar pérdidas de rendimiento en títulos antiguos o mal optimizados.
- Intel también se ha sumado al carro con sus GPU Arc, que de serie soportan esta funcionalidad en combinación con procesadores Core recientes y placas base compatibles. Aunque el ecosistema todavía es más joven, la premisa es la misma: mejorar la comunicación CPU-GPU para ganar fluidez sin cambiar de hardware principal.
La clave es entender que esta mejora viene de aprovechar una capacidad del estándar PCIe que ahora todos los actores han decidido impulsar. Por eso necesitas que la cadena completa (CPU, chipset, BIOS, GPU, VBIOS, sistema operativo y drivers) esté en la misma página.

Requisitos de hardware y compatibilidad del sistema
En cuanto a GPU, la referencia básica es: NVIDIA GeForce RTX serie 30 o superior (3060 en adelante), AMD Radeon RX 6000 o posteriores e Intel Arc serie A, que ya vienen con esta capacidad contemplada. Cualquier modelo anterior suele quedar fuera del soporte oficial.
Respecto a la CPU, necesitas un procesador relativamente reciente. En Intel, lo normal es partir de la 10ª generación Core en adelante, con soporte especialmente robusto en 10ª y 11ª gen. En AMD, se considera compatible toda la familia Ryzen 5000 (Zen 3) y buena parte de los Ryzen 3000.
El chipset de la placa base también es determinante. En Intel, los chipsets de la serie 500 y modelos como Z490, H470, B460 o H410 pueden manejar Resizable BAR tras la actualización de BIOS correspondiente. En AMD, las series 500 y 400 con soporte para Zen 3 y AGESA 1.1.0.0 o superior suelen estar preparadas, aunque cada fabricante de placa tiene sus propias limitaciones.
Otro requisito esencial es que la BIOS de la placa base tenga soporte UEFI completo y permita activar “Above 4G Decoding” junto con “Resizable BAR” o “Re-Size BAR Support”. Si tu sistema sigue funcionando en modo BIOS heredado (Legacy) y con particiones MBR, tendrás que dar el salto a UEFI y GPT para que la opción se active correctamente.
Cómo activar Resizable BAR paso a paso en la BIOS
Una vez confirmada la compatibilidad de hardware, sistema y particiones, llega el momento de entrar al BIOS/UEFI y tocar las opciones clave. La ruta exacta depende del fabricante, pero el procedimiento general es muy similar en la mayoría de placas modernas.
Para acceder a la BIOS, reinicia el equipo y pulsa la tecla correspondiente durante el arranque. En placas de sobremesa suele ser Supr/Del, mientras que en muchos equipos de marca, como los HP OMEN, el acceso se hace con F10 (o ESC y luego F10). Si tienes contraseña en la BIOS, introdúcela cuando te lo pida.
Una vez dentro, cambia del modo EZ o básico al modo avanzado para ver todas las opciones. En las placas ASUS, por ejemplo, en el modo EZ de una TUF GAMING X570-PLUS puedes encontrar un icono específico llamado “Resizable BAR” que permite habilitar la función con un clic. En otros modelos, tendrás que navegar a la pestaña “Advanced”, “PCIe Settings” o “System Options”.
Las dos opciones fundamentales que debes localizar y activar son: “Above 4G Decoding” y “Resizable BAR” (o “Re-Size BAR Support”). La primera debe estar en “Enabled” (Activado), ya que sin ella el sistema no puede asignar el espacio de direcciones ampliado necesario para VRAM en equipos con 64 bits. Después, ajusta Resizable BAR a “Enabled” o “Auto” según ofrezca el fabricante.
Cuando hayas realizado los cambios necesarios, guarda y sal de la BIOS usando F10 o la opción “Save & Exit”. El equipo se reiniciará. Si todo está correctamente configurado, el sistema operativo debería arrancar con Resizable BAR operativo, listo para ser comprobado desde los drivers de la GPU o con herramientas externas.

Confirmar que Resizable BAR está activo en Windows
Activar la opción en BIOS es solo la mitad de la historia. También es imprescindible comprobar en Windows que la gráfica y los drivers han reconocido la función y la están utilizando. Afortunadamente, tanto NVIDIA como AMD y las utilidades de terceros ofrecen formas sencillas de ver su estado.
En el Panel de control de NVIDIA, haz clic derecho en el escritorio y selecciona la opción correspondiente. Una vez abierto, ve al menú “Ayuda” y entra en “Información del sistema”. En la ventana que aparece, busca el campo “Resizable BAR”: si indica “Sí”, la función está habilitada correctamente para tu GeForce RTX 30; si aparece “No”, toca revisar los pasos anteriores.
Si usas una tarjeta AMD Radeon, abre el software AMD: Adrenalin Edition. Entra en el icono de engranaje para acceder a la configuración y dirígete a la pestaña “Gráficos”. Allí deberías ver el apartado de “Smart Access Memory”. Cuando el sistema cumple todos los requisitos, puedes activarlo y ver si figura como “Habilitado”.
GPU-Z es una herramienta universal muy práctica para esta comprobación. Descárgala desde la web de TechPowerUp, ejecútala (idealmente como administrador), y en la ventana principal verás un campo específico llamado “Resizable BAR” que indicará si está “Enabled”, “Disabled” o si el sistema no cumple alguno de los requisitos.
Cuánto rendimiento se gana realmente con Resizable BAR
Los fabricantes presumen de mejoras de hasta un 12-15% en algunas configuraciones muy concretas. NVIDIA habla de incrementos del orden del 12% con una RTX 3080 en títulos seleccionados. Por su parte, AMD ha llegado a mencionar cifras en torno al 15% con Smart Access Memory en ciertos escenarios.
Sin embargo, las pruebas independientes muestran resultados más modestos. Medios especializados como TechPowerUp han medido en torno a un 3-4% de mejora media en los juegos oficialmente soportados por NVIDIA Resizable BAR, y apenas un 1-2% en títulos que no están en la lista pero que igualmente pueden funcionar con la función activa.
En el caso de AMD, análisis como los de PCWorld con una RX 6900 XT apuntan a una media de alrededor del 5% de aumento, con algunos casos destacados como Borderlands 3 a 1440p, donde se ha observado un incremento cercano al 8,4%. No es una revolución, pero sí un empujón gratuito que se suma a otras optimizaciones.
Lo bueno es que el coste de probarlo es prácticamente cero. Si cumples los requisitos de hardware y firmware, activas la función, pasas un par de benchmarks con y sin Resizable BAR y decides en base a datos. Es, en esencia, rendimiento “gratis” condicionado únicamente por el ecosistema de tu PC y la madurez de los drivers.

Uso en PCs premontados y portátiles gaming (OMEN, etc.)
Muchos equipos de marca actuales, especialmente los orientados a gaming y creación, ya vienen preparados de fábrica para aprovechar Resizable BAR.
En gamas algo más contenidas, como PCs con RTX 4070, RTX 4060 Ti o Radeon RX 7600, la compatibilidad también suele ser total, y el sistema trae BIOS y drivers listos para activar la función desde el primer día, sin necesidad de flashear nada de forma manual, más allá de mantener el equipo actualizado.
En portátiles gaming, como muchas laptops OMEN equipadas con GPU RTX 4090, 4080, 4070 o 4060 Laptop, Resizable BAR ya viene soportado por diseño. Aquí es especialmente útil porque el hardware trabaja en un espacio térmico más limitado y cualquier mejora de eficiencia en la comunicación CPU-GPU ayuda a exprimir mejor el presupuesto térmico sin sobrecalentar el equipo.
En estos sistemas, herramientas como OMEN Gaming Hub permiten monitorizar el impacto de la función. Puedes ejecutar un test de rendimiento con Resizable BAR desactivado, habilitarlo en BIOS, volver a pasar el benchmark y comparar temperaturas, FPS y estabilidad, todo desde un mismo panel, lo que facilita decidir si dejarlo siempre activo o no.
Medir el impacto: benchmarks y monitorización
Para saber si Resizable BAR está aportando valor en tu caso concreto, lo ideal es hacer mediciones antes y después en condiciones controladas. Se trata de mantener los mismos ajustes gráficos, la misma resolución y el mismo escenario de prueba, y solo cambiar el estado de la función.
Puedes utilizar benchmarks integrados en juegos como Cyberpunk 2077, Assassin’s Creed Valhalla o Red Dead Redemption 2, que además están oficialmente en la lista de títulos compatibles con NVIDIA. Ejecuta varias pasadas de cada benchmark con la función desactivada, anota los FPS medios, mínimos y máximos, y repite el proceso con Resizable BAR habilitado.
Herramientas como OMEN Gaming Hub, MSI Afterburner o el monitor de rendimiento de Windows te sirven para registrar no solo FPS, sino también uso de GPU, uso de CPU, temperatura y consumo. Si ves que los FPS aumentan ligeramente y la carga va más equilibrada, es buena señal de que Resizable BAR está aliviando cuellos de botella.
En cargas de trabajo profesionales, como edición de vídeo o 3D, puedes fijarte en tiempos de render, velocidad de previsualización en timeline, fluidez del viewport en Blender o Maya, o rendimiento en motores como Unreal Engine 5. A menudo la mejora se siente más en suavidad y respuesta que en cifras brutas de rendimiento.
Si detectas que algún juego se comporta peor tras activar la función (bajada de FPS, microtirones nuevos, errores gráficos), la mejor opción es deshabilitar Resizable BAR solo para ese título desde NVIDIA Profile Inspector o el panel de AMD, manteniéndolo activo globalmente para el resto de tu biblioteca.
Buenas prácticas para sacarle todo el jugo a Resizable BAR
Un monitoreo básico de la salud del PC ayuda a detectar problemas antes. Vigila temperaturas de CPU y GPU, rendimiento en tus juegos de referencia y estabilidad general cada vez que apliques cambios de calado, como nuevos drivers o ajustes de overclock combinados con Resizable BAR.
En muchas ocasiones es buena idea hacer una instalación limpia de los drivers gráficos. Para ello se pueden usar herramientas como DDU (Display Driver Uninstaller) cuando vas a dar el salto a una versión mayor. Esto evita conflictos arrastrados y asegura que Resizable BAR se implemente de la forma más limpia posible.
Todo esto funciona aún mejor si el resto del hardware acompaña. Un SSD NVMe rápido reduce al mínimo los tiempos de carga. También complementa la mejora en transmisión de datos. Disponer de al menos 16 GB de RAM (y preferiblemente 32 GB si trabajas con 4K, edición o 3D) y usar memoria relativamente rápida (DDR4 3200 MHz o más, o DDR5 moderna) también ayuda a que la CPU no se convierta en el nuevo cuello de botella. Además, puedes aprender a comprimir la memoria RAM para exprimir mejor los recursos en sistemas con menos memoria.
Finalmente, combinar Resizable BAR con overclock moderado de GPU y CPU, perfiles XMP/DOCP activos y modos de juego del sistema suele dar un pequeño extra de rendimiento adicional. Siempre que se controle la temperatura y la estabilidad. La clave es ir paso a paso y probar bien cada cambio antes de acumular varios a la vez.
Preguntas frecuentes rápidas sobre Resizable BAR
- ¿Funciona Resizable BAR con gráficas antiguas? En general no. Se exige como mínimo una NVIDIA RTX serie 30, una AMD Radeon RX 6000 o una GPU Intel Arc.
- ¿Puedo usar esta tecnología en un portátil? Sí, siempre que el portátil cumpla los requisitos de GPU, CPU y BIOS. Muchos equipos gaming recientes (especialmente series dedicadas como OMEN y otros modelos orientados a gamers) la traen lista para usar.
- ¿Todos los juegos se benefician igual? No. Muchos títulos modernos muestran mejoras claras, otros apenas cambian y algunos pocos pueden rendir peor. NVIDIA, por ejemplo, mantiene una lista cerrada de juegos compatibles oficialmente, entre los que se incluyen Assassin’s Creed Valhalla, Battlefield V y otros.
- ¿Es lo mismo Resizable BAR que AMD Smart Access Memory? En esencia sí. SAM es el nombre que AMD da a su implementación de la misma característica PCIe, aunque la forma de activarla y las combinaciones de hardware soportadas las decide cada fabricante.
- ¿Hace falta activarlo tanto en la placa base como en la gráfica? No hay que “encender” nada dentro de la GPU manualmente, pero sí necesitas que la VBIOS de la tarjeta y los drivers estén preparados. En la placa base sí debes activar “Above 4G Decoding” y “Resizable BAR” en la BIOS; sin eso, la función no entra en juego aunque la gráfica sea compatible.
La gran ventaja de Resizable BAR es que ofrece un extra de rendimiento y fluidez sin desembolsar más dinero en componentes, siempre que tu PC ya se encuentre dentro de las generaciones soportadas. Puede que no transforme el equipo de la noche a la mañana, pero sumada a un buen ajuste de drivers, BIOS y almacenamiento rápido, esta tecnología ayuda a suavizar la experiencia en juegos exigentes y proyectos creativos complejos. Así tu sistema está preparado para lo que viene en los próximos años.