
Si tienes un PC veterano al que le cuesta mover Ubuntu con GNOME o KDE, o quieres dedicar la mayor parte de los recursos a tus aplicaciones y no al sistema, un escritorio ligero en Ubuntu puede marcar la diferencia. La buena noticia es que en GNU/Linux no estás atado a un único entorno: puedes cambiar de escritorio, combinar gestores de ventanas o incluso partir de Ubuntu Server y añadir solo lo justo.
En las próximas líneas vas a ver cómo instalar y configurar escritorios ligeros en Ubuntu basados en LXDE, LXQt, Xfce, MATE, Razor-Qt, Openbox y compañía, además de otras opciones gráficas que, sin ser las más mínimas, siguen siendo bastante comedidas. Todo ello apoyándote en los repositorios oficiales, PPAs y herramientas como Tasksel. Y con una visión clara de consumo de RAM, rendimiento gráfico y usos recomendados.
Por qué apostar por un escritorio ligero en Ubuntu
En los últimos años la mayoría de escritorios han evolucionado hacia entornos muy vistosos, con efectos, transparencias y animaciones, pero a cambio de un consumo de recursos considerable. GNOME o KDE Plasma pueden ofrecer una experiencia espectacular, pero en equipos antiguos provocan que todo vaya lento, con tirones y cambios de ventana eternos.
Una de las grandes ventajas de GNU/Linux es su flexibilidad total para elegir entorno de escritorio. No estás obligado a usar el escritorio que trae tu distribución. Puedes instalar otro, alternar entre varios en la pantalla de inicio de sesión o incluso arrancar desde un sistema sin interfaz gráfica y añadir más adelante el escritorio que quieras.
Además, los escritorios ligeros tienen otro punto clave: reservan mucha menos memoria RAM en el arranque. Xfce puede rondar los 110 MB, LXDE moverse en torno a los 100 MB (incluso menos en algunos equipos) y otros entornos como MATE o LXQt se sitúan algo por encima, pero muy lejos del uso de recursos de GNOME, KDE o Cinnamon. Eso se traduce en mayor fluidez general y más memoria disponible para tus aplicaciones.
Por último, hay que tener en cuenta que la interfaz gráfica es la capa entre el usuario y el sistema: menús, ventanas, paneles, fondos, iconos, programas preinstalados… Todo eso forma parte del escritorio de Linux. Elegir bien el entorno puede hacer que un PC que dabas por perdido vuelva a ser perfectamente usable en el día a día.

Escritorios ultraligeros en Ubuntu: LXDE, LXQt y Xfce
Dentro del mundo Linux, cuando hablamos de ligereza extrema en equipos modestos, los nombres que más se repiten son LXDE, LXQt y Xfce. Los dos primeros son primos hermanos, y el tercero es el clásico de referencia cuando se quiere un escritorio completo que consuma poco sin sentirse demasiado espartano.
LXDE es un escritorio muy sencillo y rápido que se apoya en librerías GTK. Su filosofía es clara: ofrecer un entorno tradicional, con panel, menú de aplicaciones y ventanas sin demasiados adornos. A cambio, su consumo de memoria es muy ajustado y ha sido portado incluso a sistemas como Android, además de estar disponible en prácticamente cualquier distribución GNU/Linux.
Con el tiempo surgió LXQt, que podrías ver como la evolución natural de LXDE hacia las librerías Qt. Ambos proyectos comparten padre: Hong Jen Yee empezó con LXDE y, al no quedar del todo satisfecho con GTK, abrió el camino a LXQt. Aunque no ha abandonado oficialmente LXDE, en la práctica la comunidad y el propio desarrollador están cuidando bastante más a LXQt, hasta el punto de que Lubuntu abandonó LXDE y ahora usa LXQt como escritorio oficial.
En cuanto a Xfce, se ha ganado una fama merecida entre usuarios que buscan un equilibrio entre funcionalidad y ligereza. Ofrece un escritorio clásico, moderno y fácil de usar, con un entorno completo y un consumo de RAM en el arranque que ronda los 110 MB, con muy buen rendimiento gráfico (pruebas de Phoronix llegaron a medir unos 180 FPS en escritorio). Por eso Xubuntu, la variante oficial de Ubuntu con Xfce, es una de las favoritas para rescatar equipos con pocos recursos.
Instalar el escritorio LXDE en Ubuntu
Si quieres un escritorio muy simple, con buena respuesta y que apenas toque la memoria, instalar LXDE sobre Ubuntu es un camino directo. No necesitas repositorios raros ni PPAs para empezar, ya que todo está en los repos oficiales de la distribución.
El primer paso, siempre que vayas a instalar un escritorio completo, es actualizar la lista de repositorios:
sudo apt update
Después conviene poner al día el sistema completo para evitar conflictos de dependencias, algo que a la larga te puede ahorrar bastantes quebraderos de cabeza cuando añades un entorno gráfico nuevo:
sudo apt upgrade
Con el sistema actualizado, ya puedes instalar el escritorio ligero LXDE con un solo comando, que arrastrará un buen puñado de paquetes porque incluye todo el entorno gráfico y sus herramientas asociadas:
sudo apt install lxde
Durante la instalación verás que se descargan muchos paquetes, es completamente normal, porque se está añadiendo un entorno de escritorio completo: gestor de ventanas, panel, utilidades, librerías adicionales, etc. En un punto del proceso el sistema te preguntará qué gestor de inicio de sesión quieres usar, normalmente entre gdm, lightdm u otros similares; basta con que elijas el que prefieras y continúes hasta terminar.
Cuando acabe la instalación, para poder estrenar LXDE tienes que cerrar tu sesión actual y volver a iniciarla. En la pantalla de login, selecciona LXDE en el selector de sesión (el icono suele estar cerca del cuadro de usuario) y entrarás ya en tu nuevo escritorio ligero, listo para usar en tu día a día.

Instalar Xfce con Xubuntu Desktop
Xfce puede instalarse pieza a pieza, pero en Ubuntu lo más cómodo es tirar directamente del metapaquete de Xubuntu Desktop, que te deja el sistema prácticamente como si hubieras instalado Xubuntu desde cero, con su conjunto de aplicaciones, librerías y configuración.
De nuevo, lo ideal es comenzar actualizando los índices de paquetes para que el sistema sepa qué versiones están disponibles en los repositorios:
sudo apt update
A continuación actualiza todos los paquetes ya instalados, algo especialmente recomendable si llevabas tiempo sin pasar apt upgrade y vas a meter un escritorio adicional:
sudo apt upgrade
Con el sistema a punto, instala Xfce con la experiencia completa de Xubuntu mediante:
sudo apt install xubuntu-desktop
Durante la instalación se te volverá a preguntar por el gestor de sesiones que quieres usar por defecto. Puedes mantener el que tengas o cambiar a otro como lightdm, que es habitual en escritorios ligeros. Una vez termine todo el proceso, solo tendrás que cerrar sesión y elegir Xfce/Xubuntu en la pantalla de autenticación para cargar el nuevo entorno.
Con Xfce tendrás un escritorio muy completo, con su panel, menú de aplicaciones, gestor de archivos Thunar, y un consumo ajustado que hace que sea una de las mejores opciones para ordenadores algo viejos pero donde aún quieres una experiencia gráfica moderna.

Instalar LXQt y aprovechar los Backports de Lubuntu
Si te atrae más el mundo Qt o simplemente quieres seguir la línea de lo que hoy ofrece Lubuntu, entonces lo tuyo es LXQt. Aunque LXDE sigue existiendo, la realidad es que la energía del proyecto se ha volcado en LXQt y la mayoría de esfuerzos de desarrollo y empaquetado se centran allí.
Instalarlo sobre Ubuntu es bastante sencillo, porque Lubuntu se distribuye como un sabor oficial. Empieza, como antes, con los dos comandos clásicos para que tu sistema esté actualizado antes de añadir un nuevo escritorio:
sudo apt update
sudo apt upgrade
Hecho esto, instala el entorno de escritorio de Lubuntu, que te traerá LXQt junto con todo su ecosistema de aplicaciones:
sudo apt install lubuntu-desktop
El instalador preguntará, igual que con los otros escritorios, qué display manager quieres usar. Elige el que prefieras y deja que se complete la instalación. Cuando termine, cierra la sesión actual y en la pantalla de login selecciona la sesión LXQt o Lubuntu; al entrar verás ya el entorno ligero con panel, menú y su gama de utilidades.
Lubuntu, siguiendo el camino que en su día tomó KDE con Plasma, mantiene un repositorio Backports específico para LXQt. Un backport no es más que traer versiones más nuevas de un software a una versión de Ubuntu más antigua, sin tener que esperar al próximo ciclo de lanzamiento. Eso significa que puedes disfrutar de un LXQt mucho más reciente que el que viene en los repos estándar si quieres ir al día.
Activar el repositorio Backports de LXQt
Para tener acceso a las versiones más nuevas de LXQt en Ubuntu o Lubuntu, puedes añadir el PPA de Backports de Lubuntu, que es donde el equipo sube las versiones recientes del escritorio una vez están listas para el público general.
El comando para incorporar ese repositorio a tu sistema es tan simple como lanzar en la terminal:
sudo add-apt-repository ppa:lubuntu-dev/backports-staging
Después de añadir el PPA, conviene volver a actualizar la información de paquetes e incluso repetir los pasos de instalación de LXQt si aún no lo tenías, o actualizar el escritorio ya instalado para que suba a la versión disponible en Backports. De esta forma, cuando salga un LXQt 1.x o similar, podrás instalarlo nada más aparecer en el PPA, sin tener que esperar al siguiente Ubuntu.
Eso sí, es importante tener presente que, aunque los paquetes que llegan a un repositorio de este tipo ya estén en una rama estable, instalar la versión punto-cero de un escritorio siempre implica asumir que puede aparecer algún fallo menor. Si prefieres estabilidad absoluta, quizá te interese quedarte con la versión que trae de serie tu Ubuntu y esperar al siguiente ciclo de seis meses para actualizar todo el sistema con el escritorio nuevo.
Otros escritorios ligeros y semi-ligeros: MATE, Razor-Qt y compañía
Aunque LXDE, LXQt y Xfce son los nombres que más suenan cuando hablamos de consumo mínimo, no son las únicas alternativas para montar un escritorio liviano pero funcional en Ubuntu. Hay otras opciones que, sin ser tan extremas en ahorro de recursos, siguen siendo mucho más ligeras que GNOME o KDE completos.
Un caso interesante es MATE, que nació como continuación de GNOME 2 para quienes no estaban cómodos con el cambio radical a GNOME 3. MATE mantiene una interfaz clásica, con paneles y menús al estilo de los escritorios de siempre, y se ha portado a un montón de distribuciones, incluyendo Ubuntu MATE como sabor oficial.
En el extremo más exótico aparece Razor-Qt, un entorno basado en las librerías Qt que durante un tiempo se planteó como escritorio ligero alternativo. No existe una rama oficial en Ubuntu dedicada a él y, según las pruebas, termina siendo más pesado que los otros entornos ligeros, llegando a consumir alrededor de 250 MB de RAM al arranque. A su favor, muchos usuarios destacan que responde muy bien en máquinas poco potentes y que su estética recuerda bastante a un KDE Plasma simplificado.
Si quieres añadir Razor-Qt a tu Ubuntu puedes hacerlo tirando de los paquetes que aún se encuentran en los repositorios, mediante la clásica combinación de actualización de índice y posterior instalación del escritorio:
sudo apt-get update
sudo apt-get install razorqt-session
Pese a ser menos conocido y necesitar algo más de memoria que LXDE o Xfce, sigue estando dentro de la categoría de interfaces livianas y sencillas para Ubuntu, con una barra de tareas básica, menús claros y un comportamiento muy ágil en equipos sencillos.

Montar un escritorio ultraligero con Openbox, Tint2 y Conky
Si quieres ir un paso más allá y exprimir al máximo el hardware, puedes montar un escritorio a la carta combinando Openbox con herramientas ultraligeras. Openbox no es un escritorio completo. Se trata más bien de un gestor de ventanas muy rápido que puedes complementar con paneles, lanzadores y monitores de sistema a tu gusto.
Una configuración típica, perfecta para máquinas virtuales, ordenadores con muy poca memoria o usuarios que quieren que casi todos los recursos vayan a las aplicaciones de producción, consiste en usar Openbox + Tint2 + gmrun + Conky, apoyado por utilidades como hsetroot para el fondo de pantalla y obconf/obmenu para la configuración y los menús.
Para instalar todos los paquetes necesarios desde los repositorios oficiales de Ubuntu (sin PPAs adicionales), basta con lanzar en la terminal:
sudo apt-get install openbox obconf obmenu gmrun conky hsetroot tint2
En esta combinación, Openbox hace de gestor de ventanas, obconf te permite ajustar su configuración de forma gráfica, y obmenu sirve para editar el menú que aparece al hacer clic con el botón derecho. Por su parte, gmrun actúa como lanzador de aplicaciones, Conky muestra información del sistema de forma muy ligera en el escritorio, hsetroot se encarga del fondo de pantalla y Tint2 proporciona una barra de tareas minimalista con área de notificación.
Además, para acceder de forma cómoda a todas las aplicaciones instaladas, es útil generar un índice de programas que Openbox pueda usar como menú estándar de Debian. Eso se hace creando un enlace simbólico desde el archivo de menú global al directorio de configuración del usuario:
ln -s /var/lib/openbox/debian-menu.xml ~/.config/openbox/debian-menu.xml
La configuración fina de este escritorio requiere editar algunos archivos de texto. Una vez tengas todo a tu gusto, solo tienes que cerrar sesión y, en la pantalla de inicio, elegir la sesión Openbox para disfrutar de un escritorio tan limpio que casi parece que no haya nada corriendo por detrás.
Usar Tasksel para añadir escritorios ligeros a Ubuntu Server
Otra situación muy habitual es partir de un Ubuntu Server sin interfaz gráfica y, más adelante, decidir que quieres añadir un escritorio porque el servidor también va a usarse de forma local o porque estás aprendiendo y te sientes más cómodo con un entorno visual.
En estos casos, la herramienta Tasksel te puede ahorrar bastante trabajo. Tasksel es un pequeño asistente en modo texto que permite instalar grupos de paquetes predefinidos, como escritorios completos, servidores de correo, servidores LAMP, etcétera, con un menú muy sencillo de usar.
Para lanzarlo, basta con ejecutar en la terminal del servidor el siguiente comando, que abrirá el menú de selección de tareas:
sudo tasksel
Verás un listado con diversos roles y entornos gráficos. Dentro de la sección de escritorio aparecerán opciones como Ubuntu desktop (GNOME), Kubuntu, Lubuntu, MATE, Xubuntu, Budgie y otros, algunos incluso en versiones mínimas y completas. Solo tienes que marcar la casilla del escritorio que quieras, por ejemplo Ubuntu Budgie desktop, si buscas un equilibrio simpático entre estética sencilla y consumo moderado.
Cuando tengas la opción señalada, pulsa la tecla TAB para que se seleccione el botón Ok y confirma. Tasksel se encargará de descargar e instalar automáticamente todos los paquetes necesarios. Cuando termine, volverás al prompt de la consola y podrás reiniciar para entrar ya al entorno gráfico con:
sudo reboot
Al arrancar de nuevo el equipo, aparecerá la pantalla de autenticación gráfica. Tras iniciar sesión, te encontrarás con tu nuevo escritorio ligero o semi-ligero sobre un sistema que antes era solo de consola, sin necesidad de reinstalar desde cero.
Otros entornos de escritorio a tener en cuenta en Ubuntu
Aunque aquí nos centramos en los escritorios ligeros, conviene conocer el resto del panorama, porque no todos los equipos necesitan la máxima austeridad. A veces compensa sacrificar un poco de RAM a cambio de una interfaz más completa o más agradable visualmente.
GNOME es uno de los entornos más populares y el que usa Ubuntu por defecto. Es muy simple de manejar, pero potente y altamente extensible gracias a sus extensiones. Puede instalarse con Tasksel seleccionando Ubuntu desktop o a través de apt usando el grupo correspondiente. La contrapartida es que consume bastantes recursos y no es la mejor opción para ordenadores muy antiguos.
En el otro lado está KDE Plasma, que combina una apariencia moderna y muy configurable, con una buena optimización que lo hace más ligero de lo que mucha gente cree, aunque sigue siendo más pesado que LXDE o Xfce. Se instala fácilmente en Ubuntu con:
sudo apt install -y kubuntu-desktop
Otros escritorios a medio camino entre ligereza y funcionalidad son Cinnamon (enfocado en la personalización y popular en Linux Mint), que puedes instalar con:
sudo apt-get install cinnamon
o Budgie, un entorno sencillo y elegante que nació en el proyecto Solus, y que en Ubuntu se instala con:
sudo apt install budgie-desktop
Para quienes sientan nostalgia de versiones antiguas de Ubuntu, aún es posible montar sesiones con Unity mediante:
sudo apt-get install ubuntu-unity-desktop
y si te gusta el estilo macOS, siempre puedes tirar de Pantheon, el escritorio de elementaryOS, disponible para Ubuntu a través de:
sudo apt-get install elementary-desktop
Aunque estos últimos no son tan frugales como LXDE o LXQt, ofrecen una experiencia muy cómoda en máquinas con algo más de memoria, sin llegar al consumo desmesurado de otros entornos muy recargados.
Más opciones ligeras: LXDE, LXQt, Enlightenment y compañía
Cuando lo que buscas es rascar hasta el último mega de RAM, uno de los grandes candidatos sigue siendo LXDE. Este escritorio consume muy poca memoria en comparación con los entornos más populares, se adapta muy bien a equipos antiguos donde Windows apenas se mueve y tiene un diseño bastante parecido al de Windows clásico, lo que facilita la transición para usuarios recién llegados a Linux.
Aunque hoy Lubuntu usa LXQt, durante mucho tiempo se basó en LXDE, y eso ha dejado un ecosistema muy maduro y compatible. Su paquete en Ubuntu permite seguir disfrutándolo en máquinas donde el hardware aprieta. Como alternativa, muchos recomiendan LXQt cuando se busca algo igual de veloz pero un poco más moderno en cuanto a librerías.
Otro entorno minimalista interesante es Enlightenment. Está pensado también para equipos con pocos recursos. Destaca por su alta capacidad de personalización, incluyendo la posibilidad de ejecutar scripts o aplicaciones automáticamente al arranque o apagado del sistema para afinar aún más la experiencia. Para usar Enlightenment en Ubuntu, primero debes añadir el PPA adecuado:
sudo apt-add-repository ppa:hannes-janetzek/enlightenment-svn
Después actualiza la lista de paquetes para que el sistema sea consciente de lo que ofrece ese nuevo repositorio:
sudo apt-get update
Y por último instala el escritorio propiamente dicho ejecutando:
sudo apt-get install e17
En conjunto, tanto LXDE como LXQt, Xfce, MATE o Enlightenment conforman un abanico de opciones más que interesante cuando la prioridad es que el escritorio no sea el cuello de botella. Se trata de elegir el punto exacto entre estética, funcionalidad y consumo que mejor cuadre con tu equipo y tu forma de trabajar.