Si usas GNU/Linux a menudo acabarás necesitando crear un USB booteable desde la terminal, ya sea para instalar una nueva distro, probar una versión en modo live o rescatar un sistema roto. Aunque existen muchas herramientas gráficas, dominar este proceso en consola te saca de más de un apuro cuando la interfaz gráfica no arranca o simplemente no te fías de ciertos programas.
En realidad el procedimiento es muy sencillo, pero también delicado: un solo despiste eligiendo el disco de destino puede hacer que sobrescribas tu disco duro principal en lugar del pendrive. Por eso es clave entender bien cada paso, revisar dos veces el nombre del dispositivo y conocer las opciones del comando dd, que será nuestro gran protagonista.
Conceptos básicos antes de crear un USB booteable
Antes de ponerte a teclear como loco, conviene tener claros algunos conceptos básicos sobre dispositivos y ficheros en Linux. Esto te ayudará a no cometer errores al indicar dónde quieres escribir la imagen ISO.
En Linux, cada disco o pendrive aparece como un dispositivo de bloque en /dev, con nombres típicos como /dev/sda, /dev/sdb, /dev/sdc, etc. El disco duro principal suele ser /dev/sda y los USB adicionales suelen ir numerándose como sdb, sdc…, aunque esto puede variar según el equipo y los discos conectados.
Dentro de cada disco se crean particiones numeradas: por ejemplo, en /dev/sda puedes tener /dev/sda1 para la partición EFI, /dev/sda2 para la raíz, etc. En el caso de un pendrive, es habitual ver algo como /dev/sdb1 como única partición, pero cuando copies la ISO con dd lo que te interesa es escribir en el dispositivo entero /dev/sdb, no en la partición.
Otro detalle importante es que tu archivo ISO debe estar descargado y localizado. Tienes que saber en qué ruta se encuentra, por ejemplo /home/usuario/Descargas/ubuntu.iso o la ISO de tu distro favorita: Ubuntu, Linux Mint, Debian, Arch, Slackware, etc. No hace falta formatear el USB de antemano, ya que la propia imagen ISO suele traer su tabla de particiones y sistema de archivos.

Cómo identificar tu pendrive desde la terminal
El primer paso crítico es identificar correctamente el pendrive que vas a usar. Si te equivocas de dispositivo podrías machacar el disco del sistema, así que aquí merece la pena ir con calma.
Una forma muy cómoda de ver todos los discos y sus particiones es usando el comando lsblk. Abre una terminal y ejecuta:
lsblk
Verás una salida similar a:
sda 8:0 0 500G 0 disk
├─sda1 8:1 0 512M 0 part /boot/efi
└─sda2 8:2 0 499G 0 part /
sdb 8:16 1 30G 0 disk
└─sdb1 8:17 1 30G 0 part
En este ejemplo se aprecia que sda es el disco duro principal (500 GB) con sus particiones, mientras que sdb es el pendrive de 30 GB. Fíjate en la columna del tamaño para identificarlo: suele ser la pista más clara si solo tienes un USB conectado.
Además de lsblk, puedes usar el registro del kernel con dmesg para ver qué nombre se le ha asignado al USB justo al conectarlo. Nada más enchufar el pendrive, ejecuta:
dmesg | tail
La salida será algo del estilo:
[288954.686557] usb 2-1.8: New USB device strings: Mfr=0, Product=1, SerialNumber=2
[288954.686559] usb 2-1.8: Product: USB Storage
[288954.686562] usb 2-1.8: SerialNumber: 000000009225
[288954.712590] usb-storage 2-1.8:1.0: USB Mass Storage device detected
[288955.717140] scsi 6:0:0:0: Direct-Access Generic STORAGE DEVICE 9228 PQ: 0 ANSI: 0
[288955.717745] sd 6:0:0:0: sdd Attached SCSI removable disk
La línea final indica que el dispositivo se ha detectado como sdd, es decir, tu pendrive es /dev/sdd. Este método es muy útil cuando tienes varios discos y no quieres confundirte.
Comprueba también que el USB no esté montado en ningún punto. En la salida de lsblk, si ves algo tipo /media/usuario/USB en la última columna, significa que está montado. En ese caso, desmonta el dispositivo completo o su partición con:
sudo umount /dev/sdb1
o, si prefieres, usando directamente el dispositivo si tu sistema lo permite:
sudo umount /dev/sdb
Lo importante es que, antes de escribir la ISO, el pendrive aparezca en lsblk sin ningún punto de montaje, solo como disco y, como mucho, con sus particiones listadas pero sin ruta asociada.
Preparar la imagen ISO y la ruta en el sistema
Con el dispositivo ya localizado, toca asegurarse de que la imagen ISO está en la ruta que vas a usar en el comando. Aquí más de uno se confunde con el nombre de usuario o la carpeta exacta.
Si la ISO está en tu carpeta de descargas, puedes moverte hasta allí con:
cd /home/usuario/Descargas
o, si prefieres algo más corto y estás ya en tu usuario:
cd Descargas/
Una vez dentro, lista los archivos con:
ls
Deberías ver algo del estilo:
linuxmint-22.2-cinnamon-64bit.iso
ubuntu-24.04-desktop-amd64.iso
El nombre que aparezca aquí es exactamente el que tendrás que poner en el if= del comando dd, respetando mayúsculas, minúsculas, puntos y guiones. Si no recuerdas cuál es tu usuario o estás en una TTY sin entorno gráfico, puedes comprobar qué carpetas hay en /home con:
cd /home
ls
y así identificar tu nombre de usuario real para no equivocarte escribiendo la ruta completa.
Crear el USB booteable con el comando dd
Una vez que sabes qué dispositivo es tu pendrive (por ejemplo, /dev/sdb) y dónde está tu ISO (por ejemplo, /home/usuario/Descargas/linuxmint-22.2-cinnamon-64bit.iso), llega el momento clave: usar dd para volcar la imagen al USB.
Muchos usuarios recomiendan incluso preparar el comando en un editor de texto para revisarlo varias veces antes de ejecutarlo, ya que un simple cambio de letra (sda en lugar de sdb) puede borrar por completo tu instalación actual.
El comando general que vas a usar es de este estilo:
sudo dd if=/ruta/completa/a/tu-imagen.iso of=/dev/sdX bs=4M status=progress oflag=sync
Por ejemplo, con la ISO de Linux Mint y un pendrive en /dev/sdb, quedaría:
sudo dd if=/home/usuario/Descargas/linuxmint-22.2-cinnamon-64bit.iso of=/dev/sdb bs=4M status=progress oflag=sync
Desglosando el comando
Vamos a desglosar cada parte para que tengas claro qué hace exactamente dd en este contexto:
sudo dd
Ejecuta el comando dd con privilegios de administrador, algo indispensable para poder escribir directamente sobre un dispositivo de bloque como un disco o pendrive.
if=/ruta/a/la.iso
Es el archivo de entrada (input file). Aquí va la ruta completa desde la raíz / hasta el archivo ISO, terminando en el nombre exacto de la imagen, por ejemplo:
if=/home/usuario/Descargas/ubuntu-24.04-desktop-amd64.iso
of=/dev/sdX
Es el dispositivo de salida (output file). Debe apuntar al disco completo, por ejemplo /dev/sdb, y no a una partición como /dev/sdb1. La imagen ISO ya se encarga de crear sus particiones internas, así que si la escribes solo sobre una partición podrías acabar con un USB que no arranca o con errores.
bs=4M
Define el tamaño de bloque que usa dd para leer y escribir. Poner 4M (4 megabytes) suele ser un buen compromiso entre velocidad y estabilidad. Si no lo especificas, dd usa un valor por defecto que normalmente es más pequeño y hace que la copia tarde más.
status=progress
Muestra en pantalla el progreso de la operación, indicando los bytes copiados y la velocidad. Sin este parámetro, dd se queda en silencio hasta que termina, lo que puede resultar bastante inquietante si el proceso tarda varios minutos.
oflag=sync
Obliga a que todos los datos se vacíen realmente al dispositivo antes de que dd finalice. Si no lo usas y desconectas el USB nada más acabar el comando, a veces pueden quedar unos cuantos megas sin escribir por culpa de la caché del sistema.
En otras variantes verás también la opción conv=fdatasync, que cumple una función similar: forzar la sincronización de los datos con el dispositivo antes de dar por finalizada la copia. Ambas opciones buscan evitar que el USB se quede a medias sin que tú lo sepas.
Ten en cuenta además que la línea completa de dd es un solo comando, aunque en pantallas pequeñas o con poco zoom pueda aparecer partida en dos filas. No introduzcas saltos de línea, respeta los espacios tal cual se muestran.
Verificar, desmontar y probar el USB booteable
Cuando dd termina, suele mostrar un pequeño resumen con los bytes escritos y el tiempo empleado. Si has usado status=progress y oflag=sync o conv=fdatasync, puedes tener bastante confianza en que la ISO se ha volcado correctamente.
En ese momento, tu pendrive debería aparecer en sistemas compatibles como unidad arrancable. Puedes comprobar de nuevo con lsblk que el dispositivo /dev/sdb tiene ahora una estructura distinta, normalmente con particiones nuevas creadas por la propia imagen ISO.
Si tu entorno gráfico monta automáticamente el USB una vez acabado el proceso, verás el contenido al abrir tu gestor de archivos. En muchas distros aparecerán ficheros típicos de instalación, como carpetas boot, EFI, etc. Eso es buena señal: indica que la ISO se ha escrito y es reconocible.
Para usarlo de verdad, solo tienes que reiniciar el ordenador y entrar en la BIOS o en el menú de arranque (suele ser F2, F10, F12, Esc o similar según el fabricante) y seleccionar el pendrive como primer dispositivo de arranque. Si todo ha ido bien, el sistema debería iniciar desde el USB y permitirte probar o instalar la distribución.
Recuerda también que, al crear el USB booteable, se han borrado todos los archivos que tuvieses previamente en el pendrive. Por eso siempre es recomendable hacer copia de seguridad de cualquier dato importante antes de ponerte manos a la obra.
Uso del terminal en escenarios sin entorno gráfico
Dominar este proceso desde la terminal es especialmente útil en situaciones en las que tu entorno gráfico no arranca por un fallo del greeter, del servidor gráfico o de la configuración. En esos casos, aún puedes acceder a una consola TTY y salvar la papeleta.
Si la sesión gráfica no funciona, prueba a pulsar Ctrl + Alt + F1 (o F2, F3, etc.) para cambiar a un terminal TTY. Te pedirá el nombre de usuario y la contraseña; una vez iniciada la sesión, tendrás una consola funcional desde la que descargar la ISO y crear el USB booteable.
Desde ahí, conéctate a internet, enchufa el pendrive y repite los pasos que ya conoces: identificar el dispositivo con lsblk, desmontarlo si está montado, situarte en la carpeta donde quieras guardar la ISO y lanzarte a la descarga.
Para descargar la imagen sin navegador gráfico puedes usar wget. Por ejemplo:
cd /home/usuario/Descargas
wget https://pub.linuxmint.io/stable/22.2/linuxmint-22.2-cinnamon-64bit.iso
Para conseguir el enlace de descarga, puedes utilizar tu smartphone: entras en la web oficial de la distro, vas a la sección de descargas, mantienes pulsado sobre el botón del mirror que quieras y seleccionas la opción de copiar enlace. Luego solo tienes que transcribir esa URL en la TTY después de wget.
Cuando la ISO haya terminado de descargarse (lo verás por el 100 % en la barra de progreso de wget), ya puedes ejecutar el comando dd desde la TTY con la misma sintaxis que usarías en una terminal normal, apuntando a /dev/sdb o al dispositivo que corresponda según tu salida de lsblk.
Métodos alternativos con herramientas gráficas
Aunque aquí nos centramos en la terminal, algunas distros como Ubuntu incluyen aplicaciones gráficas específicas para crear discos de arranque, muy útiles si estás empezando o si prefieres tener un punto de verificación visual antes de machacar un dispositivo.
En Ubuntu, por ejemplo, dispones del programa «Creador de discos de arranque» (Startup Disk Creator). Para utilizarlo, primero asegúrate de tener conectado el pendrive y la ISO que quieras usar descargada en tu equipo.
Después, abre el menú de aplicaciones (el icono de «Mostrar aplicaciones» en la esquina inferior izquierda), escribe «Creador de discos de arranque» en el buscador y lanza la herramienta. En muchos casos, el programa detecta automáticamente la ISO y el USB, mostrándolos en la interfaz.
Si no aparece la imagen correcta o el dispositivo adecuado, puedes pulsar en «Otro…» para elegir de forma manual la ISO o el pendrive de destino. Revísalo con calma, porque una vez que pulses en «Crear disco de arranque», el contenido del pendrive se borrará sin vuelta atrás.
La aplicación te mostrará un aviso indicando que se perderán todos los datos del dispositivo USB; comprueba que no tengas nada importante dentro y confirma con «Sí» para continuar. A continuación, te pedirá tu contraseña para autenticarse con permisos de administrador y empezará a escribir la imagen en el disco.
Cuando se complete el proceso, suele aparecer un mensaje informando de que la creación del disco de arranque ha finalizado. A partir de ahí, puedes cerrar el programa, expulsar el USB de forma segura y usarlo para arrancar el equipo desde la BIOS, igual que con el método basado en dd.
Notas y buenas prácticas al trabajar con dd
Trabajar con dd para crear un USB booteable es muy eficaz, pero hay una serie de buenas prácticas que conviene tener siempre presentes para evitar sustos y aprovechar al máximo la herramienta.
Lo primero, no des por hecho que tu pendrive va a ser siempre /dev/sdb. El orden puede cambiar si conectas discos externos adicionales, lectores de tarjetas u otros dispositivos USB. Por eso, es fundamental revisar lsblk o dmesg cada vez que vayas a repetir el proceso.
Otra costumbre muy recomendable es copiar el comando dd en un editor de texto (ya sea un editor gráfico como Gedit o uno en consola como nano) y revisar letra por letra, comprobando que la ruta de la ISO es correcta y que el dispositivo de salida coincide con el pendrive que has identificado.
Respecto al rendimiento, aunque puedes cambiar el valor de bs para intentar acelerar la copia, los 4M que se suelen usar en muchos ejemplos funcionan bien en la mayoría de pendrives. Un tamaño excesivamente grande no siempre mejora la velocidad y en algunos dispositivos puede incluso provocar problemas.
Por defecto, dd no muestra barras de progreso, así que añadir status=progress se ha vuelto casi obligatorio para no quedarse mirando la pantalla sin saber si aquello sigue vivo o no. Otra opción clásica es combinar dd con la herramienta pv para monitorizar el avance, pero en muchos casos no te hará falta si ya usas status=progress.
Finalmente, nunca está de más recordar que cualquier operación de este tipo destruye los datos previos del USB. Si usas pendrives pequeños que vas reutilizando para distintas distros, acostúmbrate a guardarlo todo fuera antes de volver a volcar una ISO, porque una vez pasada por dd, recuperar archivos anteriores no es precisamente sencillo.