
Si estás harto de formatear el mismo pendrive cada vez que quieres probar una distro de Linux, instalar Windows o lanzar una herramienta de rescate, Ventoy te va a cambiar la vida. Con un solo USB puedes tener montado un auténtico arsenal de sistemas operativos y utilidades de mantenimiento, todo listo para arrancar en cualquier ordenador.
La idea es muy simple: creas un USB multiboot con Ventoy, copias dentro todos los archivos ISO que quieras y, al arrancar desde ese pendrive, aparece un menú donde eliges qué sistema iniciar. Sin complicarte con configuraciones raras ni tener que volver a generar el USB cada vez que añadas algo nuevo.
¿Qué es Ventoy y qué lo hace tan especial?
Ventoy es una herramienta de código abierto pensada para crear unidades de arranque capaces de iniciar directamente desde archivos ISO, WIM, IMG, VHD(x) y EFI, sin necesidad de descomprimirlos ni manipularlos. Su filosofía es clara: copias el archivo al USB, arrancas el equipo desde ese USB y eliges en un menú qué imagen quieres usar.
A diferencia de los creadores de USB tradicionales, donde cada ISO «se come» el pendrive completo, con Ventoy no tienes que reformatear la unidad cada vez. Simplemente vas añadiendo, borrando o sustituyendo archivos en el pendrive como si fuese un disco normal, y el programa detecta los cambios automáticamente en el arranque.
Esta solución es compatible con una enorme variedad de arquitecturas: x86 con BIOS heredado, IA32 UEFI, x86_64 UEFI, ARM64 UEFI y MIPS64EL UEFI. Es decir, funciona tanto en equipos antiguos con BIOS clásica como en máquinas modernas con UEFI y, además, soporta Secure Boot en IA32 y x86_64, algo clave en muchos ordenadores actuales.
Según las pruebas del propio proyecto, se han verificado con éxito más de 700 imágenes ISO, incluyendo las distribuciones Linux más populares, sistemas Unix, versiones de Windows de escritorio y servidor, e incluso hipervisores tipo VMware ESXi o Citrix XenServer. Más del 90% de las distros listadas en Distrowatch funcionan sin problemas.
Sistemas operativos y herramientas compatibles
La gracia de un USB multiboot es poder llevar «de todo un poco» en el mismo dispositivo, y esto es precisamente donde Ventoy brilla con luz propia. El abanico de sistemas soportados es enorme, así que rara vez te vas a encontrar con una ISO que no arranque.
En el mundo Linux, Ventoy funciona con Debian, Ubuntu, Linux Mint, Fedora, RHEL, CentOS, openSUSE, Manjaro, Arch Linux, Deepin, Elementary OS, Kali, Mageia, Slackware, Clonezilla, Proxmox VE, OpenMediaVault y un larguísimo etcétera. Básicamente, cualquier distro conocida (y muchas menos conocidas) arranca sin necesidad de ajustes adicionales.
También se lleva muy bien con sistemas tipo Unix como FreeBSD, DragonFly, pfSense, OPNsense, GhostBSD, FreeNAS, TrueNAS, XigmaNAS, HardenedBSD, MidnightBSD o ClonOS. Si trabajas con firewalls, NAS o plataformas BSD en general, tener todas estas imágenes en el mismo pendrive es un lujo.
En la parte de Microsoft, Ventoy soporta Windows 7, 8, 8.1, 10, Windows Server 2012, 2012 R2, 2016, 2019 y entornos WinPE. Es ideal para llevar instaladores limpios, imágenes personalizadas o herramientas de recuperación basadas en PE, todo en el mismo USB.
Por último, también puedes añadir hipervisores y plataformas de virtualización como VMware ESXi, Citrix XenServer o Xen XCP-ng. Para técnicos de sistemas y administradores es especialmente útil: en un solo dispositivo puedes juntar instaladores de servidores, LiveCD de diagnóstico, hipervisores y utilidades varias.
Características clave de Ventoy para tu USB multiboot
Más allá de permitir el multiboot, Ventoy viene cargado de funciones pensadas para facilitarte la vida cuando trabajas con muchas ISOs y equipos distintos. No es solo un «creador de USB», es casi un pequeño entorno de gestión de arranque.
Para empezar, es un proyecto 100% open source, gratuito y en continuo desarrollo. Se puede instalar no solo en unidades USB, sino también en discos duros internos, SSD, NVMe o tarjetas SD, lo que abre la puerta a usarlo como sistema de pruebas o como entorno de instalación permanente en un disco dedicado.
Admite tanto estilo de partición MBR como GPT, incluida la partición EFI, soporta BIOS heredado y UEFI (incluido Secure Boot) y es capaz de gestionar ISOs de más de 4 GB sin importar el sistema de archivos elegido. La partición principal que verás al conectar el USB puede estar formateada en FAT32, exFAT, NTFS, UDF, XFS o Ext2/3/4, lo que da bastante flexibilidad según el tamaño y uso que quieras darle.
El menú de arranque que muestra Ventoy es nativo tanto para Legacy como para UEFI, y puede alternarse dinámicamente entre una vista en lista (ListView) o en árbol (TreeView). Esto es especialmente útil cuando empiezas a acumular muchas ISOs y quieres tenerlas organizadas en carpetas (Windows, Linux, utilidades, etc.).
Otro punto fuerte es el soporte de modo persistente para muchas distribuciones Linux. Esto significa que puedes arrancar una distro Live, guardar cambios, instalar paquetes, configurar el sistema y, al volver a iniciar desde esa misma ISO, conservar todo lo que hiciste. Además, incluye capacidades avanzadas como inyección de archivos en el entorno de ejecución, reemplazo dinámico de configuraciones de arranque, un sistema de plugins para ampliar funciones y temas personalizables para cambiar el aspecto del menú.
Cómo preparar el USB antes de instalar Ventoy
Antes de ponerte manos a la obra con el instalador, conviene tener claro que todo el contenido del USB se va a borrar. Por tanto, lo primero es hacer copia de seguridad de cualquier dato importante, porque el dispositivo quedará limpio y reparticionado.
Lo ideal es contar con una unidad totalmente vacía y sin particiones extrañas. En Linux puedes verificar qué dispositivo corresponde a tu pendrive utilizando herramientas como lsblk, fdisk -l o dmesg justo después de conectarlo. En los ejemplos de la documentación suele aparecer algo como /dev/sdd, pero en tu caso puede ser otra letra, así que ojo con esto.
Una vez identificado, es recomendable formatear o borrar las particiones previas para evitar conflictos. No es estrictamente necesario hacerlo a mano, porque Ventoy se encarga de preparar el dispositivo, pero sí ayuda a asegurarse de que no haya restos de configuraciones antiguas que puedan liar el proceso.
Otro paso previo fundamental es descargar todas las imágenes ISO, WIM, IMG o VHD(x) que quieras usar. Tenerlas ya en tu disco antes de empezar te ahorrará tiempo y podrás copiarlas al USB en cuanto Ventoy termine la instalación.
Descarga de Ventoy y tipos de instalación
Para conseguir la herramienta, tienes que ir a la página oficial del proyecto Ventoy y entrar en la sección de descargas. Desde ahí puedes bajar el paquete adecuado para tu sistema operativo: normalmente un ZIP para Windows y un tar.gz para GNU/Linux.
En Windows, tras descomprimir el archivo, encontrarás el ejecutable Ventoy2Disk.exe, que es la interfaz gráfica principal. En Linux, dentro del directorio extraído verás scripts como Ventoy2Disk.sh, CreatePersistentImg.sh, VentoyWeb.sh o VentoyWebDeepin.sh, que se ejecutan desde la terminal.
La herramienta ofrece tres modos de trabajo básicos sobre el dispositivo seleccionado: -i para instalar Ventoy desde cero, -I (forzado) para reinstalar ignorando avisos y -u para actualizar la versión manteniendo los datos de la partición donde guardas las ISOs. Estos parámetros se usan sobre todo en entornos Linux, mientras que en Windows suelen aparecer como botones dentro de la propia interfaz gráfica.
Una vez lanzas el instalador, Ventoy se encarga de crear las particiones necesarias, normalmente una pequeña para el propio sistema de arranque y otra principal en FAT o exFAT (según la configuración elegida) donde irán tus archivos ISO. Cuando el proceso termina, el USB se monta vacío en el sistema, listo para que empieces a copiar imágenes.
Instalar Ventoy en Windows paso a paso (sin complicarse)
Si usas Windows, el procedimiento es bastante directo y no tiene demasiada historia. La ventaja es que todo se hace desde una interfaz gráfica sencilla, así que no necesitas pelearte con comandos.
Después de descargar Ventoy para Windows desde su web oficial o desde GitHub, descomprime el archivo ZIP y abre la carpeta. Dentro verás el ejecutable Ventoy2Disk.exe; haz doble clic para iniciarlo y se abrirá una ventana donde puedes elegir el dispositivo USB sobre el que quieres trabajar.
En el desplegable de dispositivos, selecciona la unidad USB correcta. Este punto es crítico: si eliges por error un disco con datos importantes, los perderás. Conviene revisar la letra asignada por Windows y el tamaño del dispositivo para no equivocarse.
Una vez seleccionado el pendrive adecuado, pulsa en el botón de Install. El programa mostrará un aviso indicando que todas las particiones y datos del dispositivo serán eliminados. Si estás seguro, confirma y deja que la herramienta haga su trabajo; en pocos segundos te indicará que la instalación ha finalizado con éxito.
Cuando termine, si abres el apartado Este equipo en el Explorador de archivos, verás que la memoria USB aparece montada y prácticamente vacía. A partir de ahí, puedes arrastrar y soltar cualquier ISO que quieras usar: instaladores de Windows, distros Linux, herramientas de clonación, etc. Ventoy detectará automáticamente cada archivo y creará una entrada en el menú de arranque.
Instalar Ventoy en GNU/Linux y usar la interfaz web
En sistemas GNU/Linux el enfoque cambia un poco porque trabajas principalmente desde terminal, aunque también existe una interfaz web muy cómoda que Ventoy incorpora desde la versión 1.0.36 para facilitar la vida a quien no quiera tirar solo de consola.
Lo primero es descargar el paquete tar.gz desde la página oficial. Una vez lo tengas, descomprímelo con tu gestor de archivos o desde la terminal (tar xzf nombre_del_fichero.tar.gz) y entra en el directorio creado, que suele llamarse algo como ventoy-X.YY.
Dentro encontrarás el script principal de instalación, Ventoy2Disk.sh. Para generar el USB booteable, ejecuta un comando similar a:
sudo sh Ventoy2Disk.sh -I /dev/sdX
Donde sdX debe sustituirse por la letra real de tu pendrive (sdb, sdc, sdd, etc.). Puedes averiguarlo con utilidades como lsblk o fdisk -l. El parámetro -I fuerza la instalación, así que asegúrate de que has elegido bien el dispositivo antes de darle a Enter.
El script mostrará varios avisos en el intérprete de comandos para confirmar que quieres borrar todo el contenido del USB. Cuando aceptes, el proceso creará las particiones necesarias y preparará la unidad exactamente igual que en Windows. Al acabar, el sistema montará la partición principal, que verás vacía y lista para recibir tus ISOs.
Dentro del mismo directorio de Ventoy también encontrarás scripts como VentoyWeb.sh y VentoyWebDeepin.sh, que inician una interfaz gráfica accesible desde el navegador. Es una especie de panel web donde puedes gestionar la instalación y actualización en Linux de forma más visual, sin tener que recordar todos los parámetros de la línea de comandos.
Copiar ISOs y arrancar desde el USB Ventoy
Una vez Ventoy está instalado en la unidad, usarlo es casi ridículamente sencillo. Lo único que tienes que hacer es copiar tus archivos ISO, WIM, IMG, VHD(x) o EFI directamente a la raíz del USB, como si fuese un disco externo cualquiera.
Puedes organizarte por carpetas si quieres tenerlo todo más ordenado: por ejemplo, una carpeta Windows para instaladores de Microsoft, otra Linux con distros Live, otra Utilities con herramientas de clonación, antivirus bootables, etc. Ventoy es capaz de mostrar estas carpetas en el menú de arranque para que encuentres fácilmente lo que buscas.
Para probarlo, conecta el USB al ordenador donde quieras arrancar y reinicia la máquina. Durante el arranque, entra en la BIOS/UEFI (normalmente pulsando Supr, F2, F12, Esc u otra tecla específica según el fabricante) y pon la unidad USB como prioridad de arranque, o usa el menú de arranque rápido si tu equipo lo ofrece.
Cuando el PC arranque desde el pendrive, aparecerá la pantalla de Ventoy mostrando un listado con todas las ISOs detectadas. Con las teclas de dirección seleccionas la que te interese y pulsas Enter para iniciar ese sistema. No hay que hacer pasos adicionales de configuración; el propio Ventoy se encarga de gestionar el arranque directo desde el archivo.
Lo mejor de todo es que puedes añadir, quitar o actualizar ISOs siempre que quieras sin tocar la instalación de Ventoy. Simplemente copias nuevos archivos o borras los que ya no necesites, y la próxima vez que arranques desde el USB el menú se actualizará automáticamente con los cambios.
Modo persistente y automatización de instalaciones
Uno de los extras más interesantes de Ventoy es su capacidad para trabajar con discos virtuales y persistencia, lo que amplía muchísimo los usos posibles de un USB multiboot más allá de simplemente «probar sistemas».
El programa ofrece una solución de arranque tipo Linux vDisk que permite iniciar desde imágenes vhd, vdi o raw, no solo desde ISO. Esto hace posible montar entornos muy personalizados donde llevas sistemas completos en discos virtuales portátiles, listos para arrancar desde distintos equipos.
Para la persistencia en distribuciones Linux, Ventoy incluye el script CreatePersistentImg.sh, con el que puedes generar un archivo de persistencia del tamaño que quieras. Si no especificas nada, crea por defecto una imagen de 1 GB. Después, ese archivo se copia al USB y se asocia a la ISO correspondiente mediante la configuración de Ventoy.
Con esto consigues que una distro Live pueda guardar cambios entre reinicios: configuraciones del sistema, archivos personales, programas instalados, etc. Es perfecto para llevar un Linux de bolsillo con tu entorno de trabajo o de reparación siempre listo y a tu gusto.
Además, Ventoy soporta instalaciones automáticas de Windows y de varias distribuciones de servidor como RHEL 7/8, CentOS 7/8, SUSE o Ubuntu Server, aprovechando archivos de respuesta y configuraciones predefinidas. Esto permite desplegar sistemas de forma desatendida, algo muy útil en entornos profesionales donde se instalan muchas máquinas con parámetros idénticos.
Actualización de Ventoy sin perder tus datos
Otro detalle muy práctico es que Ventoy se ha diseñado para que puedas actualizarlo sin destruir la información de la partición donde guardas las ISOs. Es decir, puedes mantener tu colección intacta mientras pasas a una versión más reciente de la herramienta.
El procedimiento es muy parecido a la instalación inicial. Descargas la última versión desde la web oficial, descomprimes el paquete y ejecutas el instalador sobre la misma unidad USB, pero esta vez usando la opción de Update o el parámetro -u, según estés en Windows o Linux.
En Linux, por ejemplo, desde el directorio de la nueva versión bastaría con un comando del estilo:
sudo sh Ventoy2Disk.sh -u /dev/sdX
De nuevo, sdX debe apuntar al dispositivo correcto. Ventoy detecta que ya está instalado en esa unidad y solo actualiza los componentes necesarios, respetando la estructura de particiones y los datos de la partición de datos donde tienes las ISOs.
Es importante entender que no hace falta actualizar Ventoy cada vez que sale una nueva distribución Linux o un nuevo ISO de Windows. La compatibilidad no depende de ello: no necesitas regenerar el USB por cada ISO nueva, y normalmente solo compensa actualizar Ventoy cuando aparece una versión con mejoras relevantes o corrección de errores que te afecten.
Ventoy frente a otras herramientas de USB multiboot
En el mundo de los USB de arranque hay muchas alternativas, pero Ventoy se ha ganado un hueco precisamente por su enfoque sencillo y directo. Frente a otras soluciones donde cada ISO implica reconstruir todo el pendrive, aquí solo tienes que copiar un archivo más.
Otras herramientas multiboot requieren pasos adicionales, como configurar manualmente entradas de menú, generar estructuras de directorios específicas o limitar el tamaño de las ISOs. En Ventoy, en cambio, copias el archivo y listo, sin preocuparte de scripts complicados ni de editar configuraciones de arranque.
También marca la diferencia su soporte para Secure Boot, múltiples arquitecturas y sistemas de archivos variados, lo que lo hace muy usable tanto en ordenadores modernos como en hardware más antiguo. Sumado a que es open source y está en desarrollo activo, resulta una opción muy sólida tanto para usuarios domésticos avanzados como para profesionales.
Si trabajas a menudo con instalaciones, pruebas de distros o diagnósticos de equipos, tener un USB multiboot con Ventoy se convierte casi en una herramienta imprescindible. Ahorra tiempo, reduce el número de pendrives que necesitas y te da mucha flexibilidad a la hora de cambiar o ampliar tu colección de sistemas.
En definitiva, Ventoy permite que un simple pendrive se convierta en un recurso tremendamente versátil: desde probar nuevas distribuciones Linux en cuestión de minutos, hasta llevar siempre a mano instaladores de Windows, soluciones de backup, herramientas de recuperación y entornos personalizados persistentes, todo sin tener que rehacer la unidad cada vez que quieras probar algo nuevo.
