Dependiendo de cuál sea el uso que le vamos a dar a nuestro ordenador, puede ser interesante añadirle una interfaz de audio para PC. Con ello no solo vamos a poder tener una mejor calidad de sonido, sino que vamos a poder contar con más opciones y nuevas posibilidades. En este post explicamos cómo mejorar el sonido de tu PC con una interfaz de audio.
Estamos hablando de un dispositivo físico que permite conectar a un ordenador diferentes elementos como micrófonos, monitores de estudio e incluso instrumentos musicales. La principal diferencia entre esto y una tarjeta de sonido integrada es que tiene mayor capacidad y ofrece una mejor calidad de audio.
¿Qué perfil de usuario de Windows necesita usar una interfaz de audio? Podríamos decir que cualquiera que se dedique a trabajar en cualquier proyecto en el que la calidad del sonido sea una cuestión prioritaria. Por ejemplo, los músicos que registran sus creaciones (voces y sonidos), los que se dedican de manera profesional a la edición de audio, los podcasters, los creadores de contenido para plataformas de streaming, etc.
Principales funciones de una interfaz de audio
Tal vez la mejor manera de comprender las ventajas que nos ofrecen estos dispositivos a la hora de trabajar con audios, es repasar sus funciones y características principales. Son las siguientes:
- Capacidad de conversión de señal: La señal de audio analógica generada por instrumentos musicales o recogida por los micrófonos es transformada en una señal digital a fin de poder ser procesada por el ordenador. También funciona en sentido contrario.
- Mejora de la calidad del sonido en diferentes aspectos. Por ejemplo, disminuye la latencia (el tiempo que pasa entre que se transmite el sonido y se reproduce en los altavoces o auriculares) y proporciona un sonido más limpio y con menos ruido de fondo gracias al uso de componentes de mayor calidad.
- Múltiples entradas y salidas. Estos dispositivos disponen de numerosas conexiones, tanto de entrada (micrófonos, guitarras eléctricas, etc.) como de salida (auriculares monitores, etc.). En cuanto a los tipos de conexión, la mayoría de modelos incorpora los siguientes:
- XLR para micrófonos profesionales.
- USB/Thunderbolt para la conexión con el ordenador.
- TRS (también conocido como Jack de 1/4″) usado para conectar instrumentos como guitarras o teclados.
- MIDI para conexiones de controladores o sintetizadores.
Para elegir el mejor modelo para nuestras necesidades y no equivocarnos, es preciso considerar todos estos aspectos y, sobre todo, tener claro cuál es el uso que le vamos a dar.
Usar una interfaz de audio paso a paso

No importa cuál sea la calidad o el precio del modelo elegido, la manera de utilizar este tipo de dispositivos es muy similar. Te resumimos brevemente los pasos a seguir para un uso normal de una interfaz de audio:
Primero: Conexión y configuración
Para conectar la interfaz de audio a nuestro ordenador podemos hacer servir un puerto USB, USB-C, o bien una conexión Thunderbolt, según cuál sea el modelo. Después, tenemos que descargar e instalar los controladores más recientes, las cuales encontraremos normalmente en el sitio web del fabricante. De esta manera nos aseguramos de que se establece la mejor comunicación entre el PC y la interfaz.
Segundo: Seleccionar la interfaz como dispositivo predeterminado
El siguiente paso es la configuración como dispositivo predeterminado, tanto para entrada como para salida. Para hacerlo en Windows hacemos lo siguiente:
- En primer lugar, vamos al icono de sonido de la barra de tareas y hacemos clic derecho para abrir la Configuración de sonido.
- Allí vamos al apartado Salida, donde seleccionamos nuestra interfaz como dispositivo de salida predeterminado.
- Finalmente, vamos a Entrada y allí seleccionamos la interfaz para la entrada de audio de micrófonos o instrumentos.
Tercero: Ajustes
Por último, ajustamos la herramienta para que se adapte perfectamente a las características de nuestro equipo y a nuestras necesidades y preferencias:
- Latencia, desde el software de la propia interfaz.
- Tasa de muestreo. Una configuración de 24 bits/48 kHz o bien de 24 bits/96 kHz suele ser suficiente.
- Ecualización, o balance de frecuencias graves, medias y agudas.
Algunos consejos de uso
Para obtener el máximo provecho de esta maravillosa herramienta, hay que dejarse aconsejar por los expertos en sonido. Una de las cosas que ellos suelen recomendar es utilizar equipos de salida que tengan un mínimo de calidad, como por ejemplo monitores de estudio o auriculares de monitorización, entre otros.
Otro buen consejo es utilizar cables TRS o XLR en nuestras conexiones, para reducir al máximo el ruido y las interferencias.
También es importante, si vamos a usar la interfaz de audio con fines profesionales, es emplear un buen software de producción o edición de audio. Algunos programas como Ableton Live o Pro Tools son especialmente recomendables, ya que nos ofrecen la oportunidad de exprimir todas las posibilidades y características del sonido, desde la fase de grabación hasta los trabajos posteriores de mezclado y edición.