
Un disco duro que funciona mal es una fuente inagotable de problemas de rendimiento en un ordenador. Mientras que los discos duros tradicionales (HDD) nos va lanzando avisos de que algo va mal y que hay que intervenir, los SSD simplemente nos sorprenden con errores súbitos. En este post vamos a ver cómo reparar un SSD dañado y recuperar tus datos, en caso de que se hayan perdido.
Hay que decir, sin embargo, que la reparación no siempre es posible. A veces no queda más remedio que resignarse y simplemente reemplazar el disco por uno nuevo. Pero antes de llegar a ese momento, hay algunas cosas que podemos intentar.
Errores causados por un SSD dañado
A diferencia de otros problemas, cuando el SSD de nuestro ordenador ha sufrido un grave daño no vamos a tener que esperar mucho para saberlo. Las consecuencias se van a manifestar muy pronto y de muchas formas diferentes. Estas son algunas de las más comunes:
- Empeoramiento general del rendimiento: las aplicaciones tardan más en cargarse y todo funciona con más lentitud. A veces, el ordenador se queda colgado sin motivo aparente.
- Errores de lectura y escritura, lo que da lugar a archivos corruptos y pérdida de datos.
- Pantalla azul de la muerte (BSOD), lo cual, como ya hemos visto en otras entradas de este blog, es un síntoma claro de problemas graves del sistema.
- Problemas en el arranque del equipo, que tarda más de lo normal o, en el peor de los casos, ni siquiera se llega a producir.
Además de estas situaciones, también podemos encontrarnos con que el sistema no reconoce la unidad. El SSD no llega ni siquiera a aparecer en la BIOS como un dispositivo existente.
¿Qué puede provocar daños en el SSD?

Pero, ¿por qué se llega a estas situaciones? Las causas pueden ser diversas y abarcan tanto problemas muy específicos como algo tan normal como que el dispositivo está llegando al final de su ciclo vital. He aquí algunos de los motivos más habituales:
- Problemas eléctricos: Subidas bruscas de tensión o cortes de energía, las cuales pueden dañar seriamente los circuitos del SSD.
- Firmware obsoleto o corrupto, que haga imposible la gestión correcta de la memoria del SSD.
- Sobrecalentamiento del ordenador. Los chips de la memoria NAND son extremadamente sensibles al calor excesivo y se deterioran fácilmente con las temperaturas elevadas.
- Fin de la vida operativa del SSD. Nada dura para siempre. Todos los discos duros tienen un número limitado de ciclos antes de que se inicie su lento, pero inevitable, proceso de degradación.
Soluciones para reparar un SSD dañado
Antes de desechar el disco SSD y reemplazarlo por uno nuevo, hay algunas soluciones que podemos intentar para que vuelva a funcionar como debe. Y también para evitar la pérdida de nuestros datos. Una vez descartado que no se trata de un problema de conexiones (algo más habitual de lo que crees), esto es lo que podemos hacer:
Herramientas de Windows de reparación de discos
Alguna de las herramientas integradas de Windows nos pueden ser de gran ayuda a la hora de detectar y corregir errores en la unidad SSD. Las herramientas en cuestión son CHKDSK, SFM y DISM. Ya hemos hablado de ellas en otro post sobre reparar errores del sistema en Windows 11.
Para usar CHKDSK (Check Disk) tenemos que abrir el Símbolo del sistema (CMD) como administrador, escribir el comando chkdsk X: /f /r /x y pulsar Enter. Obviamente, tenemos que sustituir la «X» por la letra que corresponda a nuestro SSD). Con este comando realizaremos una revisión y corrección de todo el sistema de archivos.
Para usar SFC (Comprobador de archivos del sistema) hay que seguir los mismos pasos, solo que en este caso escribiremos el comando sfc /scannow. De esta manera, SFC buscará archivos del sistema que hayan sido dañados y, si es posible, procederá a repararlos.
Finalmente, para usar DISM (Administración y mantenimiento de imágenes de implementación), volveremos a utilizar el Símbolo del Sistema y ejecutaremos los siguientes tres comandos:
- DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth
- DISM /Online /Cleanup-Image /ScanHealth
- DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
Software externo para verificar el estado del SSD

Existen algunos buenos programas de terceros que nos ayudan a comprobar el estado de salud del SSD y nos informan de la presencia de posibles errores.
Entre los más recomendables hay que mencionar HD Tune, que utilizamos para escanear toda la unidad, y sobre todo CrystalDiskInfo (en la imagen), capaz de monitorear la temperatura y el estado de nuestro SSD, generado además un informe completo de su situación.
Formatear el SSD
Si nada de lo anterior ha funcionado, es el momento de pasar a una solución drástica, peor definitiva: formatear el SSD. Importante: antes de proceder, es recomendable realizar una copia de seguridad de nuestros datos, que inevitablemente serán borrados durante el formateo. Una vez hecho esto, haremos lo siguiente:
- Primero abrimos el Administrador de discos en Windows.
- Allí localizamos el SSD y seleccionamos la opción «Formatear».
- Finalmente, elegimos un sistema de archivos como NTFS o exFAT.
Después de formatear, ya no hay mucho más que podamos hacer para reparar un SSD dañado. La última bala consiste en, como apuntábamos antes, reemplazar el SSD físico por uno nuevo.
