Cómo comprobar la temperatura de tu procesador

Seguramente para muchos no es un dato sorprendente, pero es bueno saber que el calor es uno de los enemigos más importantes de los componentes informáticos. Especialmente en el caso de nuestro procesador. Ya que se trata de una parte que tiende a calentarse mucho. Por eso, un control habitual sobre la temperatura de nuestro procesador es recomendable para prevenir problemas a largo plazo.

Al hacer esto, evitamos que el procesador sufra daños irreversibles. Por suerte, tenemos herramientas que nos ayudan a poder llevar a cabo un control de su temperatura. Así, tenemos esta información en todo momento y podemos tomar acción si hay algo que no va bien.

En la actualidad tenemos bastantes herramientas que nos ayudan a controlar la temperatura de nuestro procesador. Aunque, hay una opción que destaca por encima del resto. Tanto por su efectividad como por su facilidad de uso. Esta herramienta se llama Core Temp. Además, es una herramienta gratuita que podemos descargar en nuestro ordenador. Lo podéis hacer desde su web.

Core Temp: Mide la temperatura de tu procesador

¿Cómo funciona esta aplicación? Lo que va a hacer es mantenerse abierta en segundo plano en todo momento. Aunque, os podemos decir que consume pocos recursos y es muy ligera. Así que no os tenéis que preocupar por esto en ningún momento. Mientras está abierta va a ir mostrando la temperatura de funcionamiento del procesador.

Core Temp se encarga de mostrarnos la temperatura de cada uno de los núcleos de nuestro procesador. Una información de gran importancia. Además, de esta manera podemos ver si hay diferencias notables en este sentido. Algo que nos resultará de enorme utilidad en el caso de que haya problemas o para detectar problemas de manera anticipada.

 

Esta herramienta nos va a mostrar la información sobre la temperatura del procesador. Pero, es importante que los usuarios conozcan más datos sobre qué temperatura es peligrosa o cuál no lo es. De esta manera, sabemos cuándo tenemos que actuar en base a la información que Core Temp nos ofrece.

Límites de temperatura del procesador

Como es lógico, en función de cada modelo la temperatura máxima cambia. No hay un dato general que podamos decir que es seguro o que es causa de problemas. Pero, lo bueno es que la propia herramienta nos muestra la temperatura máxima que nuestro procesador soporta según el fabricante. De esta manera tenemos ese dato siempre a mano y nos puede servir como guía.

En Core Temp esta temperatura máxima viene indicada en el parámetro TJ. Max. Puede darse el caso de que no muestre el valor en algunos modelos. En estos casos lo ideal es acudir al sitio web del fabricante del procesador y buscar allí la información. Debería estar disponible en principio.

El límite de temperatura del procesador puede variar entre modelos. Aunque, en general hay unas ciertas pautas que nos pueden ayudar a determinar si nuestro procesador podría estar sufriendo daños. Unos intervalos de temperatura que nos pueden ser de utilidad como orientación. ¿Qué pautas son las recomendadas?

  • Menos de 60 ° C: El procesador funciona con normalidad y a una temperatura excelente. No hay ningún peligro.
  • Entre 60 ° C y 70 ° C: Se trata de una temperatura que sigue siendo buena. Pero, es un buen momento para ver si el disipador de polvo está lleno o si se ha secado la pasta térmica. Por lo que hay que tomar alguna acción.
  • De 70 ° C a 80 ° C: La temperatura empieza a ser algo elevada, a excepción de si has hecho overclock. Si tu procesador muestra esta temperatura debemos revisar que los ventiladores funcionen bien o que no haya polvo en el disipador.
  • Entre 80 ° C y 90 ° C: Nos encontramos ante una temperatura bastante elevada y que es motivo para estar alerta. Además, si has llevado a cabo las comprobaciones anteriores y se mantiene alta, puede que debas cambiar el disipador.
  • Más de 90 ° C: Se trata de una situación peligrosa y debemos tomar acción de inmediato.

Esperamos que con estas pautas podáis estar siempre atentos de la temperatura del procesador y así evitar daños a largo plazo en el mismo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *