Cómo usar Copilot para escribir código y corregir scripts de forma rápida

  • Microsoft Copilot se integra en Power Automate, Azure, GitHub y la web para generar y corregir código, expresiones y scripts a partir de lenguaje natural.
  • En Copilot Studio puedes revisar y ajustar temas en YAML desde el editor de código, clonando y modificando configuraciones con precisión sin dejar de usar el lienzo visual.
  • Azure Application Insights y Optimizaciones de código aprovechan IA y perfilado .NET para detectar cuellos de botella, proponer mejoras y conectar hallazgos con GitHub Copilot.
  • GitHub Copilot CLI y Copilot en la web y móvil completan el ecosistema, permitiendo trabajar con código, documentación e imágenes desde la terminal o el navegador.

Copilot para escribir código

La forma de programar está cambiando a toda velocidad y Microsoft Copilot se ha colocado en el centro de esa revolución. Ya no se trata solo de autocompletar unas cuantas líneas: hablamos de agentes capaces de leer tu proyecto, proponer cambios, depurar cuellos de botella y hasta abrir pull requests casi sin que toques el ratón.

Cuando buscas un “Copilot para escribir código y corregir scripts” en realidad estás preguntando por todo un ecosistema: asistentes que generan expresiones para automatizaciones, ayudan con YAML, analizan el rendimiento de tus apps .NET en producción, viven en tu terminal como Copilot CLI, o te permiten chatear en el móvil con la misma IA que ya usas en el navegador.

Qué es Microsoft Copilot y cómo te ayuda a escribir y corregir código

Microsoft Copilot es la familia de asistentes de IA de Microsoft que se integra en servicios como Power Automate, Azure, GitHub o el propio navegador. Su objetivo es sencillo de decir y complicado de construir: que puedas centrarte en la lógica de tu aplicación mientras la IA te ayuda con el código repetitivo, los errores tontos y las dudas de sintaxis o rendimiento.

Aplicado al día a día de un desarrollador, Copilot puede generar funciones a partir de instrucciones en lenguaje natural, completar scripts, revisar expresiones complejas, sugerir correcciones cuando algo rompe en producción e incluso darte plantillas de configuración en YAML listas para pegar y adaptar.

La clave está en el contexto: Copilot no funciona como un buscador que copia y pega código de Internet, sino como un modelo que toma tu código, tus ficheros y tus instrucciones, y sintetiza una propuesta nueva. Puedes pedirle desde “encadena este nombre y apellidos” hasta “localiza el cuello de botella de CPU en este servicio .NET y proponme un fix”.

Además, Microsoft ha llevado Copilot a casi todos los formatos posibles: lo tienes embebido en herramientas de automatización, como copiloto en Azure para analizar rendimiento, en la línea de comandos con GitHub Copilot CLI y como asistente generalista en la web y en el móvil, con soporte para generación de texto, imágenes y código.

Copilot corrigiendo scripts

Copilot en Power Automate: expresiones complejas sin romperte la cabeza

Uno de los usos más prácticos de Copilot para programar sin escribir tanto código “a pelo” es el asistente de expresiones en Power Automate (el diseñador de flujos de Microsoft). Si trabajas con automatizaciones, sabes que las fórmulas tipo concat(), conversiones de tipos o extracciones de texto pueden volverse un infierno en cuanto crece un poco la lógica.

En el nuevo editor de expresiones de Power Automate puedes abrir la acción que quieras, entrar en el campo que requiere una expresión y pulsar el botón fx. Desde ahí se despliega el editor donde entra en juego Copilot, que entiende tanto lo que ya has escrito como lo que necesitas cambiar o crear desde cero.

Crear expresiones con lenguaje natural

Para generar una expresión nueva sin pelearte con la sintaxis, basta con seleccionar la opción “Crear expresión con Copilot” dentro del editor. Se abre una interfaz tipo chat donde le describes lo que quieres lograr en lenguaje cotidiano.

Lo interesante es que puedes referirte al contenido dinámico del flujo por su nombre y Copilot se encarga de traducirlo a la expresión correcta. Una vez generada la expresión, puedes revisarla y aplicarla al campo directamente, sin necesidad de memorizar la sintaxis de cada función.

Actualizar expresiones existentes con Copilot

Si ya tienes una expresión creada a mano o con el propio asistente, también puedes utilizar Copilot para refinarla sin volver a empezar. Seleccionas la acción, abres el editor de expresiones, pulsas de nuevo “Crear expresión con Copilot” y el modelo toma como contexto la fórmula que ya existe.

A partir de ahí, cualquier instrucción que escribas se entiende como una modificación: puedes decirle “añade una comprobación para que no sea nulo”, “cambia el formato de la fecha a YYYY-MM-DD” o “suma 7 días al valor actual”. Copilot te devuelve la versión ajustada, la aceptas y después la agregas al flujo.

El flujo de pasos es bastante directo:

  1. Generar la nueva versión.
  2. Pulsar en aceptar para insertarla en el editor.
  3. Agregarla al propio flujo para que entre en producción.

Esto hace mucho más llevadero el mantenimiento de automatizaciones grandes con expresiones anidadas.

Corregir expresiones no válidas en un clic

Otra ventaja clara del asistente de expresiones es que detecta errores de sintaxis habituales, como paréntesis sin cerrar o funciones mal formadas. Si pegas o editas una expresión que el sistema marca como no válida, puedes recurrir a Copilot para que la repare automáticamente.

Imagina una fórmula donde se ha olvidado un paréntesis de cierre en una llamada a variables() después de un campo como “Phone”. Al pulsar “Crear expresión con Copilot”, el asistente analiza esa cadena, detecta el fallo de paréntesis y te ofrece la versión corregida sin que tengas que repasar carácter por carácter.

En la práctica, esto reduce muchísimo el tiempo invertido en cazar errores mínimos que rompen un flujo completo, y convierte al editor de expresiones en un entorno bastante más amigable para quien no domina la sintaxis de memoria.

YAML y editor de código en Copilot Studio: automatizar sin perder el control

Si te mueves en el mundo de los bots y asistentes conversacionales de Microsoft, Copilot Studio te permite definir temas y flujos que, por debajo, se representan en YAML. No hace falta que seas experto en este formato, pero entenderlo te da un control fino sobre lo que pasa en cada conversación.

Desde cualquier tema puedes abrir el editor de código usando el menú de más opciones (…) en la barra de herramientas y seleccionando “Abrir editor de código”. Lo que ves entonces es la configuración completa del tema expresada en YAML, con su estructura de diálogos, condiciones, variables y conexiones con fuentes de conocimiento.

Cuándo tiene sentido usar el editor de código

Copilot Studio genera automáticamente el YAML a medida que construyes el flujo en el lienzo, así que no estás obligado a escribirlo a mano. Sin embargo, hay varios casos donde bucear en el YAML puede ser más práctico que trabajar nodo a nodo en el editor visual.

  • Ver toda la configuración del tema de un vistazo sin ir abriendo cada bloque individual.
  • Copiar secciones completas (por ejemplo, un grupo de nodos de mensajes o preguntas) para pegarlas en otro tema, sin depender de los iconos de copiar/pegar del lienzo.
  • Actualizar identificadores de flujos de Power Automate directamente en el YAML si no quieres esperar a la sincronización en la interfaz de “Llamada y acción”.
  • Clonar nodos similares (como varias preguntas casi iguales) y cambiar solo lo necesario, siempre revisando que los IDs y variables queden únicos.
  • Hacer cambios textuales rápidos, como añadir expresiones a frases temáticas, mediante copiar/pegar en el código.

La advertencia básica es obvia pero importante: si clonas partes de YAML, vigila siempre los identificadores. Duplicar IDs o variables sin cambiarlos puede provocar comportamientos extraños en el bot.

Cómo entender un bloque típico de YAML

Un bloque de YAML típico de un tema suele empezar indicando el tipo de tema y el comienzo del flujo principal, seguido de acciones y condiciones. A grandes rasgos, podrías encontrarte algo así:

  • Primera línea: el tipo de tema (kind: AdaptiveDialog o similar).
  • Las siguientes líneas definen el inicio de la conversación, indicando que se ejecuta cuando el usuario entra en ese tema.
  • Más abajo se declara un nodo de respuestas generativas, que suele incluir una variable donde se almacenará la respuesta.
  • En otra sección se describen las instrucciones especiales y el prompt que se envía al modelo de IA.
  • También se listan las fuentes de conocimiento externas (por ejemplo, sitios web o SharePoint) que se usarán para buscar contenido.
  • Por último, aparecen grupos de condiciones, cada uno con un ID único, una fórmula de condición y la acción a seguir (acabar el tema, redirigir a otro, etc.). 

Trabajar directamente con este YAML te deja claro qué hace tu tema de principio a fin, sin necesidad de interpretar un diagrama visual complejo.

Copilot para scripts y YAML

Optimizar rendimiento .NET con Azure Application Insights y Copilot

Más allá de ayudarte a escribir y corregir scripts, Copilot también se mete de lleno en el terreno del rendimiento. En Azure, el servicio de Optimizaciones de código se apoya en Application Insights Profiler para .NET y en modelos de IA para detectar patrones de uso de CPU y memoria que apuntan a problemas reales en tu código.

El objetivo es que no tengas que bucear tú solo entre miles de trazas: la IA analiza los datos de perfilado, los agrupa, encuentra cuellos de botella en métodos concretos y te propone cambios a nivel de código para mejorar tiempos de respuesta y consumo de recursos.

Cómo se combinan Optimizaciones de código y .NET Profiler

.NET Profiler se encarga de capturar las trazas de rendimiento de tus aplicaciones que corren en Azure: tiempos de respuesta, rutas de código “calientes”, uso de CPU y memoria, etc. Estas trazas se envían a Application Insights.

Sobre ese material bruto trabaja el servicio de Optimizaciones de código, que aplica modelos de machine learning para identificar patrones de ineficiencia. Lo hace de forma continua, analizando datos agregados a lo largo del tiempo en lugar de mirar solo una ejecución suelta.

El resultado es una vista bastante potente en el Portal de Azure, donde ves:

  • Problemas de rendimiento agregados por método o función.
  • Caminos de código que consumen más CPU o tardan más en atender peticiones.
  • Recomendaciones concretas de refactorización o cambios de implementación.
  • Vínculos a trazas concretas o instantáneas de Snapshot Debugger para entender qué pasaba exactamente en ese momento.

Identificar, analizar y resolver cuellos de botella

La página de vista general de Optimizaciones de código agrupa todos los hallazgos de tus recursos de Application Insights y suscripciones de Azure. Ahí puedes filtrar por entorno (desarrollo, preproducción, producción) y ver qué problemas están teniendo mayor impacto.

El análisis se actualiza aproximadamente cada hora con nuevas recomendaciones basadas en las últimas trazas. De forma predeterminada, obtienes una ventana móvil de unas 24 horas sobre los incidentes más recientes, con un histórico de hasta 30 días para volver atrás y revisar casos antiguos.

Cuando detectas una optimización interesante, puedes copiar todos los detalles desde el portal y llevarlos a tu herramienta preferida, incluyendo GitHub Copilot, para que te ayude a aplicar el cambio en el código. También existe la opción de crear directamente un issue de GitHub desde la propia página de Optimizaciones de código.

Qué aporta exactamente Application Insights Profiler para .NET

El generador de perfiles de .NET se centra en trazar solicitudes individuales con precisión de milisegundos, dándote una “radiografía” detallada de qué rutas de código se ejecutan y cuánto tarda cada segmento.

Con Profiler puedes ver el tiempo medio, más rápido y más lento para cada tipo de petición web, así como el camino que tarda más en completarse. Eso es oro para detectar rápidamente si un método concreto, una consulta a base de datos o una llamada a un servicio externo es el culpable de la lentitud.

La activación de Profiler puede hacerse de varias formas dependiendo del tipo de aplicación .NET que tengas en Azure (App Service, funciones, etc.), pero una vez habilitado recoge datos de manera automática y escalable sin penalizar la experiencia de los usuarios finales.

Coste, desencadenadores y regiones compatibles

Un punto interesante es que el uso del generador de perfiles .NET no añade coste adicional más allá del nivel de servicio mínimo requerido (por ejemplo, al menos un plan Básico de App Service para aplicaciones web). Eso sí, las optimizaciones de código se basan en el almacenamiento predeterminado de Profiler y Application Insights, y aún no soportan configuraciones de almacenamiento BYOS.

Profiler se activa por defecto mediante una combinación de muestreos y desencadenadores:

  • Muestreo temporal: traza durante unos 30 segundos cada hora, de forma aleatoria, para conseguir datos representativos en momentos normales.
  • Disparador por CPU: se enciende cuando el uso de CPU supera el 80 %, ayudando a diagnosticar picos de carga.
  • Disparador por memoria: hace lo mismo cuando la memoria pasa del 80 %, ideal para cazar problemas de fugas o colecciones muy grandes.

Estos umbrales son configurables y puedes habilitarlos o deshabilitarlos según el perfil de tu aplicación. En cuanto a regiones, Optimizaciones de código está disponible en las mismas que Application Insights, y puedes comprobarlas con el comando de Azure CLI az account list-locations -o table, además de fijar regiones explícitas mediante cadenas de conexión.

github copilot

GitHub Copilot CLI: el copiloto que vive en tu terminal

Si pasas el día en la terminal, GitHub Copilot CLI es probablemente la pieza de este puzzle que más te va a interesar. No es un simple chat metido en la consola, sino un agente de programación que conoce tu repositorio, ejecuta comandos, edita ficheros, lanza tests y coordina cambios como si fuera una persona más del equipo.

Copilot CLI funciona en macOS, Linux y Windows, se instala con npm, Homebrew, WinGet o un script oficial, y está incluido en todos los planes de pago de Copilot (Pro, Pro+, Business y Enterprise). No exige pagar nada extra ni gestionar claves de API separadas.

Cómo instalar y arrancar Copilot CLI

La instalación es bastante directa y depende de tu sistema:

  • npm (multiplataforma, necesitas Node.js 22 o superior): npm install -g @github/copilot.
  • Homebrew (macOS y Linux): brew install copilot-cli.
  • WinGet (Windows): winget install GitHub.Copilot.
  • Script (macOS y Linux): curl -fsSL https://gh.io/copilot-install | bash.

Una vez instalado, solo tienes que ir al directorio de tu proyecto y ejecutar copilot. La primera vez te pedirá que inicies sesión con tu cuenta de GitHub (mediante el comando /login o siguiendo el flujo interactivo) y que confirmes que confías en ese repositorio para que pueda leer y modificar archivos.

Desde ahí puedes hablarle en lenguaje natural: “hazme un resumen de este proyecto”, “encuentra el bug en @src/app.js y arréglalo”, “prepara un plan para añadir autenticación OAuth2”, etc. El símbolo @ delante de una ruta de fichero sirve para añadirlo explícitamente como contexto.

Modos de trabajo: aprobación, plan y piloto automático

Copilot CLI te deja decidir cuánto control quieres mantener sobre lo que hace. Por defecto viene en modo supervisado, donde tienes que aprobar cada acción que pueda modificar un archivo o ejecutar un comando potencialmente destructivo.

Ante una acción de este tipo, el agente te muestra lo que va a hacer y te ofrece aceptar solo esa vez, aprobar esa herramienta para toda la sesión o denegar la acción y darle nuevas instrucciones. Es un buen equilibrio entre comodidad y seguridad. Hay dos modos:

  • Modo plan (activable con Shift + Tab o con el comando /plan). Obliga a Copilot a primero diseñar una secuencia de pasos y aclarar requisitos antes de escribir línea alguna. Muy útil para features de varias capas donde quieres acordar el enfoque antes de tocar código.
  • Modo autopilot. Permite que Copilot ejecute herramientas y comandos sin pedir permiso en cada paso. Puedes lanzarlo desde la interfaz interactiva o desde fuera con flags como –autopilot y –yolo, limitando el número máximo de iteraciones automáticas. Es ideal para tareas repetitivas que no te apetece ir supervisando al milímetro.

Modelos de IA disponibles y consumo

Copilot CLI no se limita a un único modelo. Soporta variantes de Anthropic (Claude), OpenAI (GPT) y Google (Gemini), cada una con un coste distinto en lo que GitHub llama premium requests. Tu suscripción a Copilot incluye un cupo mensual, y algunos modelos “mini” o de uso general no consumen nada de ese saldo.

En la práctica, puedes usar modelos ligeros y gratuitos como GPT-5 mini o GPT-4.1 para consultas rápidas o tareas sencillas, reservar modelos de gama media (Sonnet, GPT-5.x Codex, Gemini Pro) para trabajo diario con código y dejar los modelos Opus de alta capacidad para debugging complejo, diseño de sistemas o refactorizaciones grandes.

El cambio de modelo se hace desde la propia sesión con el comando /model, que despliega un menú donde elegir. Lo que selecciones se guarda como preferencia para sesiones futuras, aunque puedes cambiarlo tantas veces como quieras.

Sesiones largas, slash commands y agentes especializados

Copilot CLI gestiona las limitaciones de contexto de los modelos mediante una compactación automática del historial. Cuando la conversación se acerca al límite de tokens, resume internamente lo anterior para que no pierdas información clave sin que tengas que reiniciar la sesión.

Las sesiones se guardan en disco y se pueden reanudar más tarde con flags como –continue o comandos como /resume. También dispones de comandos rápidos (/clear para limpiar el contexto, /diff para revisar cambios, /review antes de hacer commit, /delegate para enviar tareas al agente en la nube, etc.).

Por debajo, Copilot CLI utiliza varios agentes especializados según el tipo de trabajo: uno para explorar el código, otro para ejecutar tareas (tests, builds), otro centrado en revisión de cambios y uno más generalista para operaciones complejas. Tú solo ves un chat, pero internamente se va delegando en el agente más adecuado para cada paso.

Microsoft Copilot en la web y el móvil: código, texto e imágenes en el mismo sitio

Más allá de la parte puramente de programación, Microsoft Copilot en la web y en las apps móviles es un asistente generalista que también te puede apoyar en tareas relacionadas con el código, documentación, explicaciones técnicas o generación de recursos visuales.

  • En el navegador, Copilot permite elegir estilo de conversación: creativo, equilibrado o preciso. El creativo se basa en GPT-4 y se centra en producir textos más originales; el equilibrado usa una versión similar a GPT-3.5 y busca un punto medio entre creatividad y exactitud. El preciso prioriza respuestas cortas y muy directas sobre la imaginación.
  • En la app móvil la elección es aún más sencilla. Tienes un interruptor para activar GPT-4 o quedarte en un modelo rápido tipo GPT-3.5. Para programar y explicar código, suele compensar activar GPT-4 cuando necesites más contexto o razonamiento.

Un punto fuerte de Copilot es que entiende prácticamente cualquier idioma. Si empiezas a escribirle en castellano, inglés, francés o el que sea, se adaptará automáticamente. También puede traducir fragmentos de código comentados, documentación o artículos técnicos, manteniendo el sentido original.

Funciones útiles para desarrolladores y creadores de contenido

En el día a día, Copilot en la web puede resolverte muchas tareas “satélite” alrededor del código que no siempre apetece hacer a mano: desde explicar un concepto como si tuvieras cinco años hasta generar estructuras de artículos técnicos o resúmenes de documentación.

Algunas cosas que puedes pedirle sin despeinarte:

  • Explicar algoritmos o patrones de diseño de forma sencilla o académica, según el público al que vaya dirigida tu documentación.
  • Generar correos profesionales para acompañar un despliegue, comunicar un bug crítico o pedir revisión de código a otro equipo.
  • Crear guiones para vídeos técnicos en redes sociales, ajustando la duración y el tono a TikTok, YouTube Shorts o Reels.
  • Mejorar el estilo de tus propios textos, señalando qué ha cambiado para que puedas aprender a escribir más claro.
  • Proponer plantillas para posts de blog, changelogs, guías de uso de una API, documentos de arquitectura, etc.

Copilot también se conecta a la web en tiempo real, así que es capaz de resumir artículos largos, extraer la portada de una web técnica, analizar la ficha de un dispositivo o sugerirte recursos adicionales para ampliar información.

En conjunto, el ecosistema Copilot convierte a la IA en un compañero constante que te asiste desde el diseño de un flujo en Power Automate hasta el ajuste fino de un microservicio .NET en Azure, pasando por la terminal con GitHub Copilot CLI y la generación de documentación, tutoriales o recursos gráficos desde el navegador o el móvil. Usado con cabeza, revisando siempre lo que propone y respetando las buenas prácticas de propiedad intelectual, es una de las formas más eficaces hoy en día de escribir código más rápido, romper menos y aprender más en el proceso.


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