Firefox anticipa su propia VPN integrada en el navegador

  • Firefox 149 integra una VPN gratuita a nivel de navegador con 50 GB mensuales y despliegue inicial en EE. UU., Francia, Alemania y Reino Unido.
  • La VPN oculta IP y ubicación mediante un proxy, pero no protege todo el dispositivo ni permite elegir país, diferenciándose de Mozilla VPN de pago.
  • La actualización incluye Split View, Tab Notes, Smart Window con IA opcional, Sanitizer API y una configuración rediseñada.
  • Un nuevo lenguaje visual, más temas y la mascota Kit refuerzan la identidad de Firefox como navegador centrado en privacidad y experiencia de usuario.

Firefox anticipa su propia VPN integrada en el navegador

La llegada de Firefox 149 no es una actualización cualquiera. Mozilla ha decidido mover ficha fuerte en el terreno de la privacidad y la productividad, adelantando la integración nativa de una VPN gratuita directamente en el navegador, junto con un buen puñado de mejoras que afectan tanto al diseño como a la seguridad y a la forma en la que trabajamos con pestañas.

En las próximas líneas vas a encontrar una explicación detallada y sin rodeos de todo lo que trae Firefox 149: cómo funciona su VPN integrada, qué límites y condiciones tiene, en qué se diferencia de Mozilla VPN de pago, qué novedades llegan en funciones como Split View, Tab Notes o Smart Window con IA y qué implicaciones prácticas tiene todo esto para tu día a día si usas Firefox como navegador principal.

Firefox anticipa una VPN integrada de forma nativa en el navegador

Mozilla ha confirmado que, con la llegada de Firefox 149, el navegador pasa a incluir una VPN integrada directamente en el propio programa. Sin necesidad de instalar complementos ni aplicaciones de terceros. Esta función redirige el tráfico de tu navegador a través de un servidor proxy gestionado por Mozilla, de modo que las webs que visitas no ven tu IP real ni tu ubicación aproximada, sino la dirección del servidor intermedio.

La compañía presenta esta función como una capa adicional de privacidad pensada para la navegación del día a día, especialmente útil en conexiones poco confiables, redes Wi-Fi públicas o cuando quieres evitar que tu proveedor de Internet y ciertos sitios web puedan trazar tu actividad con tanta facilidad. Todo esto se ofrece sin coste para el usuario. Eso sí, con un límite de datos mensual y de momento solo en algunos países concretos.

El despliegue de esta VPN integrada arranca con una cuota de 50 GB de tráfico al mes, una cifra considerable si la usas sobre todo para navegar, leer prensa, revisar redes sociales o trabajar con servicios en la nube desde el navegador. Estos 50 GB se aplican únicamente al tráfico que pasa por Firefox, ya que la protección no se extiende al resto de aplicaciones del sistema ni al tráfico en segundo plano.

En la fase inicial, Mozilla limita la disponibilidad de la función a Estados Unidos, Francia, Alemania y Reino Unido. La compañía habla de una expansión progresiva a más mercados, pero sin calendario cerrado para regiones como España u otros países de Latinoamérica. Esto significa que muchos usuarios tendrán que esperar un poco más para ver aparecer el botón de VPN en la barra de herramientas.

Con esta jugada, Firefox busca reforzar su imagen como navegador centrado en la privacidad, en un contexto donde abundan las VPN gratuitas sospechosas que viven de recopilar y explotar datos de los usuarios. Mozilla insiste en que su solución se rige por sus propios principios de protección de datos y transparencia. Y que no monetiza la actividad de navegación ni inyecta publicidad en el tráfico.

Funcionamiento de la VPN en Firefox

Cómo funciona la VPN integrada: proxy, límites y activación

Desde el punto de vista técnico, lo que Mozilla ofrece en Firefox 149 es una protección a nivel de navegador basada en un proxy. El tráfico HTTP(S) que generas al navegar con Firefox se enruta a través de servidores operados mediante infraestructura de Fastly y otros recursos controlados por la propia Mozilla. Así, los sitios web reciben las peticiones desde esas IP intermedias y no desde la tuya.

Aunque en el marketing la llamen VPN integrada, internamente Mozilla reconoce que se trata de una solución equivalente a un proxy con cifrado aplicada exclusivamente al navegador. La razón del nombre es sencilla: para la mayoría de usuarios, en el contexto del navegador, el término VPN se ha convertido en sinónimo de “ocultar IP y ubicación”. Esa es justamente la necesidad que cubre esta función.

Para usarla, necesitas iniciar sesión con una cuenta de Mozilla. Ese inicio de sesión no es para cobrarte nada, sino para controlar tu uso respecto al límite de 50 GB mensuales y aplicar correctamente la cuota gratuita. Una vez se te active la función, verás un icono de VPN en la barra de herramientas de Firefox. Desde ahí podrás encenderla o apagarla con un clic.

Cuando la protección está activa, el indicador se muestra en color verde. Si en algún momento no quieres ver el botón, puedes ocultarlo desde la personalización de la interfaz o gestionar el comportamiento de la función desde el menú de Configuración, dentro del apartado de Privacidad y seguridad, en la sección dedicada a VPN.

Hay que tener claro que esta protección se queda dentro de Firefox. Las conexiones de otras apps (clientes de correo, reproductores multimedia, aplicaciones de escritorio, etc.) seguirán saliendo por tu conexión normal. No cubre descargas a través de gestores externos, ni tráfico de juegos online, ni streaming desde apps nativas. Todo eso seguirá viendo tu IP real.

Limitaciones importantes: cobertura, datos y elección de ubicación

Que la VPN integrada de Firefox sea gratuita tiene un precio en forma de restricciones bien claras. Son las siguientes:

  • Solo ofrece protección dentro del navegador. No sustituye una VPN tradicional que se aplica a toda la conexión del dispositivo. Si esperas usarla para tunear el tráfico de todo tu PC, móvil o tablet, no es la herramienta adecuada.
  • Tope de 50 GB al mes. Para un uso normal —consulta de webs, correo vía navegador, redes sociales, alguna que otra descarga ligera y videollamadas puntuales— mucha gente no llegará ni de lejos a esa cifra. Ahora bien, si pretendes usar la VPN integrada para ver streaming en alta calidad, descargar grandes archivos o pasar muchas horas al día viendo vídeo, ese límite se te puede quedar corto y tendrás que combinarla con otros servicios.
  • No permite elegir el país del servidor al que te conectas. Firefox se encargará de dirigir tu tráfico hacia la ubicación con mejor rendimiento disponible en cada momento.
  • La función está en despliegue progresivo. De entrada solo la verán usuarios de Estados Unidos, Francia, Alemania y Reino Unido, mientras que el resto de mercados quedan a la espera de una ampliación que Mozilla ha insinuado, pero sin fecha cerrada. Esto hace que, por ahora, la función sea interesante sobre el papel para muchos usuarios que todavía no pueden utilizarla.

Firefox anticipa su propia VPN integrada en el navegador

VPN integrada de Firefox vs. Mozilla VPN de pago

Mozilla deja claro que la VPN integrada en Firefox y su producto Mozilla VPN de pago forman parte de la misma familia de servicios de privacidad, pero con propósitos muy distintos. La nueva función del navegador es la versión ligera, pensada para ofrecer un extra de privacidad en la navegación diaria, mientras que la VPN de pago es la solución completa para el dispositivo.

Mozilla VPN, el servicio de suscripción, se aplica a todo el tráfico de tu equipo y no solo al del navegador. Estas son sus características:

  • Permite proteger hasta cinco dispositivos con una sola cuenta.
  • Ofrece servidores repartidos en más de 30 países.
  • Incluye funcionalidades avanzadas como rutas multi-hop.
  • No tiene límites de ancho de banda ni de gigas mensuales.

En el lado contrario, la VPN integrada gratuita dentro de Firefox se centra en dar una experiencia simple y sin complicaciones a cualquier persona que quiera algo básico: ocultar IP, reducir el rastreo de su proveedor de Internet y ganar un poco de tranquilidad en redes poco fiables. Eso sí, con la contrapartida del límite de 50 GB, la ausencia de selección de ubicación y la protección restringida al tráfico del navegador.

Otra diferencia técnica relevante es la infraestructura. Mozilla VPN de pago funciona en colaboración con Mullvad y se apoya en su red de servidores, mientras que la VPN integrada en Firefox emplea una infraestructura separada, alojada en servidores de Mozilla distribuidos por todo el mundo y apoyada en proveedores como Fastly para el componente de proxy.

Privacidad y confianza: promesas, auditorías y modelo de datos

Una de las grandes bazas de Mozilla es su reputación como organización que prioriza la privacidad y el código abierto. En el anuncio de la VPN integrada, la compañía insiste en que su servicio no vende datos de navegación, no registra logs de actividad que puedan identificarte y no se financia inyectando publicidad en el tráfico, algo habitual en muchas VPN “gratuitas”.

En sus comunicados, Mozilla subraya que esta función está construida bajo sus propios principios de datos. Prima el compromiso de ser “el navegador más fiable del mundo”. La idea es ofrecer una alternativa con cara y ojos frente a esos servicios de VPN aleatorios que, en demasiados casos, tienen condiciones poco claras o políticas de privacidad cuestionables.

Con todo, hay un punto que conviene no perder de vista: la importancia de las auditorías externas independientes. Que Mozilla proclame buenas intenciones es razonable y consistente con su trayectoria, pero muchos expertos en seguridad recuerdan que lo que realmente refuerza la confianza es la existencia de revisiones técnicas por parte de terceros que verifiquen que el proxy no registra ni retiene datos de navegación más allá de lo estrictamente necesario.

De momento, al menos en el anuncio inicial de la función, no se han detallado auditorías concretas sobre la infraestructura de esta VPN integrada. Es un aspecto que conviene seguir de cerca. Sobre todo para usuarios especialmente sensibles con la privacidad o que ya han vivido decepciones con otros proveedores de VPN que prometían no guardar logs y luego resultó que sí lo hacían.

VPN Firefox

Cómo activar y usar la VPN integrada en Firefox 149

La puesta en marcha de la VPN integrada en Firefox 149 está pensada para ser lo más directa posible. Cuando la función llegue a tu región y tengas la versión adecuada del navegador, el proceso se resume en unos pocos pasos que se gestionan desde la barra de herramientas y el menú de ajustes.

Lo primero es asegurarte de que estás en Firefox 149 o posterior. En la mayoría de sistemas, el navegador se actualiza solo, pero si quieres forzar el proceso puedes ir al menú principal (las tres líneas horizontales en la esquina superior derecha), entrar en “Ayuda” y después en “Acerca de Firefox”. Si hay una actualización pendiente, se descargará en ese momento.

Una vez que tu navegador esté actualizado y tu país forme parte del despliegue, verás aparecer un botón de VPN en la barra de herramientas. Al pulsarlo por primera vez, Firefox te pedirá que inicies sesión con tu cuenta de Mozilla o que crees una nueva. Esa cuenta servirá para asociar tu uso de la VPN con el límite gratuito de 50 GB mensuales.

Desde el panel que se abre al hacer clic en el icono, podrás activar o desactivar la protección cuando lo necesites. El indicador se pondrá en verde cuando la VPN esté funcionando correctamente, y desde ese momento todo el tráfico que pase por Firefox se enviará a través del proxy de Mozilla hasta que la apagues o agotes tu cuota de datos.

En cualquier momento puedes entrar en el menú de Configuración, sección “Privacidad y seguridad”, donde aparecerá un bloque específico para la VPN integrada. Desde ahí tendrás opciones para gestionar el comportamiento general, revisar tu consumo, ajustar algunos detalles o incluso desanclar el botón de la barra si prefieres tener la interfaz más limpia.

Otras grandes novedades de Firefox 149: productividad y seguridad

Aunque la VPN integrada se lleva los titulares, Firefox 149 llega cargado de cambios más allá de la privacidad. Mozilla ha decidido aprovechar esta versión para introducir mejoras de productividad, seguridad y diseño que, en conjunto, hacen que la actualización se sienta mucho más grande de lo habitual.

Una de las funciones estrella es Split View, la vista dividida que permite mostrar dos páginas web a la vez dentro de una sola ventana de Firefox. Basta con hacer clic derecho sobre una pestaña y elegir la opción “Añadir a la vista dividida” para que el navegador coloque esa página junto a la que ya tenías abierta, permitiendo que te desplaces de forma independiente por cada lado.

En el día a día, Split View se traduce en una mejora real de la multitarea dentro del navegador: comparar dos productos, tener el correo abierto mientras revisas el calendario, redactar un documento mientras consultas información de referencia, seguir una videollamada en una pestaña y revisar apuntes en la otra… Todo sin andar arrastrando ventanas por la pantalla ni saltando de una a otra constantemente.

Otra novedad orientada a quienes trabajan con muchas pestañas es Tab Notes, disponible a través de Firefox Labs como función experimental. Esta herramienta permite añadir pequeñas notas asociadas a cada pestaña. Cuando vuelvas a ella, tendrás esas anotaciones justo donde las dejaste. Sin tener que depender de documentos externos o post-its pegados por todas partes.

Para los usuarios que pasan horas investigando, haciendo seguimiento de proyectos, organizando presupuestos o recopilando información, poder anotar contexto directamente en la pestaña ahorra tiempo y ayuda a retomar el hilo más rápido después de una pausa. No es una función espectacular a primera vista, pero en uso continuo se vuelve sorprendentemente práctica.

Firefox anticipa su propia VPN integrada en el navegador

Smart Window y el control sobre la IA en el navegador

Dentro del conjunto de novedades, Mozilla también da un empujón a sus funciones basadas en inteligencia artificial, aunque con un enfoque muy distinto al de otros navegadores que han inundado la interfaz de asistentes y sugerencias automáticas. La pieza central es Smart Window, anteriormente conocida como AI Window.

Smart Window es un panel lateral opcional que se puede abrir cuando lo necesitas y que ofrece ayuda contextual mientras navegas. Desde ahí puedes obtener definiciones rápidas, resúmenes de artículos largos, comparaciones de productos o aclaraciones sobre lo que estás leyendo. Todo sin abandonar la página ni perder la posición del scroll.

La clave es que Smart Window es totalmente opt-in. No se activa sola, no aparece sin que la pidas y Mozilla ha prometido un control granular sobre todas las funciones de IA del navegador. De hecho, la compañía ha introducido un botón global que permite desactivar de un plumazo cualquier característica ligada a inteligencia artificial si no encaja con lo que quieres en tu experiencia de navegación.

Por ahora, Smart Window se encuentra en lista de espera para acceso anticipado. Es decir, no todos los usuarios podrán probarla desde el primer día. Mozilla planea ir ampliando el acceso de forma progresiva.

Con este enfoque, Firefox intenta situarse en un punto intermedio interesante. Aprovechar lo que puede aportar la IA en comodidad y eficiencia, pero sin que el navegador se convierta en un “todo en uno ruidoso” lleno de recomendaciones intrusivas. El usuario mantiene el control sobre cuándo y cómo entra la IA en juego. Algo que muchos agradecerán en un momento en el que la automatización suele venir impuesta.

Seguridad reforzada: Sanitizer API y mejoras en los ajustes

En materia de seguridad pura y dura, Firefox 149 consolida a Mozilla como uno de los navegadores más preocupados por blindar al usuario frente a ataques web. Una de las piezas más destacadas es la incorporación de la Sanitizer API, un nuevo estándar de la plataforma web diseñado para filtrar y limpiar contenido potencialmente peligroso antes de que llegue al usuario.

Firefox se convierte así en el primer navegador en integrar la Sanitizer API. Así se adelanta a otros competidores como Chrome o Edge. Esta API ayuda a bloquear ciertos tipos de ataques, reduciendo la probabilidad de que una página comprometida consiga ejecutar acciones no deseadas en tu equipo.

Además, Mozilla ha aprovechado esta versión para darle una vuelta a la pantalla de ajustes del navegador. La sección de configuración recibe un rediseño con navegación más clara y categorías mejor organizadas. Además de un práctico buscador interno.

Para quienes suelen personalizar el navegador a fondo —permisos, bloqueo de rastreadores, comportamiento de pestañas, certificados, etc.— este lavado de cara se traduce en menos tiempo perdido localizando dónde se cambia cada cosa. En versiones Nightly también se están probando mejoras adicionales. Todas ellas irán aterrizando para todos los usuarios en los próximos meses.

Todo este conjunto de cambios refuerza la imagen de Firefox como una opción sólida para quienes priorizan la seguridad sin depender de extensiones de terceros. Al integrar de serie funciones como la Sanitizer API, la VPN de navegador o los controles para la IA, Mozilla reduce la necesidad de recurrir a complementos adicionales para tener una experiencia más protegida.

Rediseño visual, temas y la llegada de Kit como nueva mascota

Firefox 149 también trae un aire fresco a la parte visual del navegador. Mozilla ha preparado una renovación de iconos, temas y elementos de interfaz. Esta afecta a las barras de herramientas, menús, la página de inicio y otros componentes clave de la experiencia cotidiana.

Este rediseño forma parte de un lenguaje visual interno conocido como Nova, que introduce esquinas más redondeadas, degradados suaves en algunas superficies, mejor integración de pestañas verticales y un tratamiento más contemporáneo de los colores y espacios. Todo ello con el objetivo de hacer que Firefox se sienta más coherente y moderno sin desorientar a los usuarios veteranos.

Entre las novedades estéticas también destaca la aparición de Kit, la nueva mascota oficial de Firefox. Kit irá apareciendo poco a poco en diferentes partes de la interfaz como acompañante visual. El objetivo: hacer la experiencia algo más cercana y reconocible. Se sigue así la tradición de otros productos tech que han apostado por personajes propios.

Junto a estos cambios, Mozilla amplía la oferta de temas y estilos que permiten personalizar el aspecto del navegador, de forma que puedas adaptar colores y sensaciones a tu gusto, desde opciones más sobrias para entornos de trabajo hasta alternativas más vistosas para uso personal.

En conjunto, esta renovación de diseño encaja con la estrategia del nuevo CEO, Anthony Enzor‑DeMeo, que quiere que Firefox deje de ser “solo un navegador” para convertirse en un producto con identidad propia bien definida. Un browser capaz de diferenciarse de la multitud de navegadores basados en Chromium que dominan el mercado.

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