Los futuros chipsets AMD serie 900 prometen mover bastante el mercado de PC sobremesa. No solo por las nuevas placas base AM5, sino también por los cambios que llegarÔn a Windows y al ecosistema de memoria DDR5. Aunque buena parte de la información procede de filtraciones, ya se puede trazar un mapa bastante completo de por dónde van los tiros y qué podemos esperar tanto a nivel de hardware como de compatibilidad con Windows 10 y Windows 11.
En paralelo, Microsoft y AMD estĆ”n trabajando codo con codo para pulir el rendimiento de los Ryzen 9000 y futuras generaciones en Windows 11, mientras que la familia Ryzen AI da un portazo definitivo a Windows 10 en portĆ”tiles. Todo esto se mezcla con el desarrollo de nuevos formatos de memoria (CUDIMM y CAMM), una revisión importante de la tecnologĆa AMD EXPO y la llegada progresiva de Windows 11 24H2, que cambia las reglas del juego para Zen 2 en adelante.
QuƩ sabemos de los chipsets AMD serie 900 para AM5
La gran incógnita es quĆ© novedades reales van a traer las placas base con chipsets AMD serie 900 para socket AM5. No hay fichas tĆ©cnicas oficiales todavĆa, pero las filtraciones apuntan a modelos de gama alta como un posible X970 o X970E que podrĆan mostrarse en forma de prototipos durante Computex, empezando por marcas como Biostar aunque es lógico pensar que el resto de fabricantes querrĆ”n enseƱar algo, sea o no funcional.
SegĆŗn las filtraciones, los chipsets de la serie 900 no se basarĆan en un diseƱo totalmente nuevo, sino que seguirĆan utilizando el silicio Promontory 21 desarrollado por ASMedia. El mismo que ya vemos en las series 600 y 800. Es un chip muy escalable y económico, que puede duplicarse en las placas de gama alta para multiplicar la conectividad y las lĆneas disponibles. Eso es algo que ya ocurre con chipsets como X670, X670E o X870E.
Aunque a nivel de silicio puro no habrĆa casi cambios, eso no significa que las placas base vayan a ser āmĆ”s de lo mismoā. La clave estĆ” en que AMD piensa exprimir nuevas funciones a travĆ©s de la BIOS, ampliar el soporte de memoria y activar capacidades que solo estarĆ”n plenamente disponibles cuando se combinen procesadores Zen 6 con chipsets 900.

Novedades tƩcnicas: BIOS, memoria y EXPO 1.2
El foco principal de la serie 900 estarÔ en el subsistema de memoria. Los futuros procesadores AMD Ryzen Olympic Ridge (Zen 6) integrarÔn un nuevo chip de E/S o cIOD (central I/O die), fabricado en 4 nm, que incluye la grÔfica integrada, la gestión de entradas/salidas y un controlador de memoria profundamente revisado.
Ese nuevo controlador apunta a frecuencias DDR5 mĆ”s altas, menor latencia y compatibilidad nativa con formatos de memoria mĆ”s avanzados. La idea es que las futuras placas con chipset 900 sean el vehĆculo ideal para sacar todo el partido a ese cIOD de nueva generación. Con cambios importantes a nivel de BIOS y de gestión de perfiles de memoria.
Hoy por hoy, la plataforma AM5 se mueve de forma relativamente cómoda alrededor de DDR5-6000 en modo sĆncrono y valores cercanos a DDR5-8000 en modo asĆncrono, aunque no sea un lĆmite āoficialā grabado en piedra. Con Zen 6 y las nuevas placas de la serie 900, la expectativa es poder ir bastante mĆ”s allĆ” de estas cifras. Siempre y cuando el resto de la cadena (memorias y BIOS) acompaƱe.
En este contexto entra en juego AMD EXPO 1.2, la próxima revisión de la tecnologĆa de perfiles de overclock de memoria de la compaƱĆa. Esta versión estĆ” pensada para simplificar el ajuste de memorias DDR5 de alta frecuencia, permitiendo subidas de rendimiento notables con unos pocos clics en la BIOS o en las utilidades de la placa base. Diversas filtraciones apuntan a que EXPO 1.2 debutarĆ” precisamente con las placas base de la serie 900.
Soporte para memorias CUDIMM y CAMM en AM5
Una de las grandes bazas de la nueva plataforma serĆ”n los formatos de memoria CUDIMM y CAMM. Estos estĆ”ndares, que todavĆa suenan a novedad para muchos usuarios, estĆ”n pensados para facilitar módulos DDR5 capaces de funcionar a frecuencias muy elevadas con buena estabilidad. Todo encaja perfectamente con los objetivos de Zen 6.
Las placas base con chipset AMD serie 900 ofrecerĆ”n soporte nativo para CUDIMM y CAMM. Un aspecto que las diferencia claramente de buena parte de las placas actuales. La combinación de estos formatos con EXPO 1.2 y con el nuevo controlador de memoria deberĆa permitir superar con holgura las barreras de frecuencia que hoy se consideran razonables en plataformas domĆ©sticas.
AMD quiere ponerse al nivel de lo que ya estĆ” consiguiendo Intel con sus plataformas mĆ”s recientes, que permiten módulos de memoria a frecuencias muy altas en configuración oficial. De hecho, modelos como los Core Ultra 200K Plus ya anuncian soporte oficial para DDR5-7200, frente a DDR5-6400 en las variantes sin ese āPlusā. Con CUDIMM, CAMM y EXPO 1.2, la idea es que AM5 deje de ir a remolque en este punto.
Otro aspecto interesante es que algunas placas base actuales de las series 600 y 800 recibirÔn nuevas versiones de BIOS con soporte parcial para EXPO 1.2 y para módulos CUDIMM. Estas BIOS permitirÔn instalar módulos CUDIMM y utilizarlos de forma estable.
Para los usuarios, esto abre la puerta a un escenario bastante prÔctico: comprar ahora módulos CUDIMM, usarlos en una placa actual serie 600/800 con rendimiento razonable y, mÔs adelante, migrar esos mismos módulos a una placa con chipset serie 900 (o a una plataforma Intel compatible) para desbloquear todo su potencial de frecuencia y latencia sin tener que volver a invertir en memoria nueva.

Relación entre chipsets 900, Zen 6 y compatibilidad AM5
El mensaje que se va perfilando es claro. La serie 900 de chipsets serƔ la pareja natural de los procesadores Zen 6 Olympic Ridge. Aunque estos procesadores podrƔn funcionar en placas AM5 actuales, el acceso completo a las novedades del controlador de memoria y a las funciones mƔs avanzadas de BIOS quedarƔ, sobre todo, en manos de las placas con chipsets 900.
Esto significa que, si montamos un futuro Ryzen Olympic Ridge en una placa base AM5 de las series 600 u 800, el procesador no podrÔ desplegar todos sus trucos relacionados con la memoria. Sà serÔ compatible y funcionarÔ de forma correcta, pero quedarÔ por detrÔs de lo que se puede conseguir al combinarlo con una placa pensada desde el principio para su controlador de memoria renovado, CUDIMM/CAMM y EXPO 1.2.
Conviene recordar que la familia de chipsets AM5 actual es bastante variada. El chipset B840 emplea Promontory 19, mientras que B650, B650E, B850 y X870 recurren al chip Promontory 21. En el extremo superior, X670, X670E y X870E utilizan dos chips Promontory 21 para ampliar la conectividad. Con la serie 900, este planteamiento se mantendrĆ”, pero reorientado a las necesidades de Zen 6.
AMD Ryzen 9000, rendimiento real y ajustes en Windows 11
Mientras el futuro de los chipsets se cocina, los Ryzen 9000 basados en Zen 5 ya estĆ”n en el mercado. Sin embargo, su aterrizaje no ha sido tan redondo como AMD habrĆa querido. Las primeras pruebas en juegos mostraron una mejora de rendimiento mĆ”s bien discreta frente a los Ryzen 7000. Con incrementos de solo un 3-5 % de media, lejos del entorno del 10 % que la marca habĆa sugerido durante Computex 2024.
Tras analizar la situación, la compaƱĆa detectó que el principal cuello de botella no estaba en el silicio, sino en cómo Windows 11 gestionaba ciertas caracterĆsticas de la arquitectura Zen 5. En concreto aspectos relacionados con las unidades de predicción de saltos (branch prediction). La sorpresa llegó al descubrir que el modo en el que se ejecutaban las pruebas influĆa de forma notable en el rendimiento observado.
Algunos medios habĆan realizado sus benchmarks ejecutando las herramientas en modo usuario normal. Otros, en cambio, lo hicieron en modo con privilegios de administrador. Hubo sonadas diferencias. AMD explicó que, en el modo administrador, Windows estaba activando un comportamiento de predicción de ramas ācorrectoā que no estaba presente todavĆa en la versión de Windows 11 que utilizaban la mayorĆa de revisores para sus pruebas.
Para solucionar la discrepancia entre la experiencia real de los usuarios y las demos internas, AMD se puso a trabajar con Microsoft para llevar el comportamiento de predicción ābuenoā del modo administrador al modo de usuario estĆ”ndar en Windows 11. Estos cambios se estĆ”n incorporando en la versión Windows 11 24H2.
Impacto de Windows 11 24H2 en Ryzen 9000, 7000 y 5000
Las mejoras no se limitan a los Ryzen 9000. Las investigaciones han puesto de manifiesto que las diferencias de rendimiento por el modo de ejecución también afectan a procesadores Ryzen anteriores. Concretamente a las familias basadas en Zen 3 (Ryzen 5000) y en Zen 4 (Ryzen 7000). Es decir, un buen número de usuarios de AMD se beneficiarÔ de esta colaboración con Microsoft.
Pruebas recientes realizadas por medios especializados como Hardware Unboxed muestran que, con las Ćŗltimas builds de Windows 11 24H2, el Ryzen 7 9700X puede llegar a rendir hasta un 11 % mĆ”s en un conjunto amplio de juegos 1080p. Por encima incluso del 9 % medio que AMD habĆa comunicado en su presentación oficial. En todo caso, la mejora varĆa por tĆtulo.
Lo llamativo es que, al comparar de nuevo Ryzen 9000 frente a Ryzen 7000 usando todos ellos la build actualizada de Windows 11 24H2, la diferencia de rendimiento efectiva entre ambas generaciones se hace mucho mĆ”s pequeƱa de lo que se percibĆa inicialmente. Es decir, Zen 5 ve cómo su ventaja relativa se ajusta cuando Windows optimiza igualmente a ambas arquitecturas.
En las comparativas se han utilizado tanto Windows 11 23H2 (build 22631), que es la versión oficial estable, como la build 26100 de Windows 11 24H2 que aĆŗn no estĆ” liberada para el gran pĆŗblico. Con builds previas de 24H2, los Ryzen 9000 mostraban un comportamiento prĆ”cticamente calcado al de 23H2 y algo por debajo de lo que se obtenĆa con ciertas distribuciones de Linux, como Ubuntu tuneada para cargas especĆficas.
Ryzen AI, Windows 10 y el empujón hacia Windows 11
En paralelo a todo lo anterior, AMD estĆ” moviendo ficha en el terreno de la IA en PC portĆ”til con la familia Ryzen AI. AquĆ la compatibilidad con Windows da un giro bastante contundente: estos procesadores no tienen soporte para Windows 10. Quien quiera disfrutar de todas sus capacidades tendrĆ” que dar el salto, sĆ o sĆ, a Windows 11.
La propia AMD ha explicado que los Ryzen AI 9 HX 370 y Ryzen AI 9 365 estÔn diseñados desde el principio para trabajar mano a mano con Windows 11. Y, sobre todo, con las funciones relacionadas con Copilot+ y la aceleración de IA integrada en el sistema. La arquitectura y el firmware estÔn orientados a esa realidad. Por eso no es ninguna sorpresa que Windows 10 quede fuera de la ecuación.
De hecho, la nueva serie Ryzen AI 300 declara compatibilidad solo con Windows 11 de 64 bits y con Ubuntu. Se deja claro que el foco estĆ” en sistemas modernos y optimizados para IA. Esto, en la prĆ”ctica, puede convertirse en un empujón significativo para la adopción de Windows 11, que hasta ahora avanza a un ritmo bastante mĆ”s lento de lo que a Microsoft le gustarĆa.
Las cifras actuales de cuota de mercado hablan por sà solas. Windows 10 sigue rondando el 70 % de la base instalada, mientras que Windows 11 se mueve alrededor del 26 %. El fin del soporte oficial para Windows 10, anunciado para octubre de 2025, ya empujarÔ a muchos usuarios a plantearse el cambio, pero la llegada de hardware nuevo que directamente ignora Windows 10 acelera aún mÔs esta presión.
Plataforma de IA y ecosistema de software de AMD
La estrategia de AMD en este periodo tambiĆ©n pasa por reforzar su papel como plataforma de referencia para cargas de IA en PC. Combinando sus procesadores Ryzen de nueva generación con lĆneas PCIe 5.0 completas, la compaƱĆa presume de ser capaz de ofrecer simultĆ”neamente almacenamiento PCIe 5.0 a pleno rendimiento y 16 lĆneas PCIe completas para la tarjeta grĆ”fica discreta.
Esto significa que, en teorĆa, no hay que sacrificar complejidad de modelos de IA o ancho de banda de GPU para conseguir velocidades de acceso a disco mĆ”ximas. Aalgo clave cuando se trabaja con grandes conjuntos de datos o se cargan modelos muy pesados desde unidades NVMe PCIe 5.0. Es una propuesta interesante tanto para creadores de contenido como para desarrolladores.
MĆ”s allĆ” del hardware, AMD lleva aƱos puliendo su ecosistema de software y utilidades para sacar jugo a sus CPUs. Herramientas como Precision Boost Overdrive ofrecen un sistema de overclock āde un botónā, que ajusta frecuencias y voltajes para exprimir rendimiento extra de forma automatizada, manteniendo cierto margen de seguridad termal y elĆ©ctrica.
Para quien quiera un control mÔs granular, estÔ AMD Ryzen Master, la utilidad oficial para overclock manual y automÔtico, que permite cambiar frecuencias núcleo a núcleo, ajustar tiempos de memoria, voltajes y otros parÔmetros avanzados. Es una pieza clave para entusiastas que quieran afinar la configuración a su gusto, especialmente en procesadores desbloqueados.
La propia tecnologĆa AMD EXPO, mencionada antes en su versión 1.2, forma parte de ese ecosistema, facilitando que modulos DDR5 certificados trabajen a frecuencias y latencias muy por encima del estĆ”ndar JEDEC con solo activar un perfil en BIOS. Esta combinación de hardware moderno y herramientas maduras es lo que deberĆa permitir a los usuarios sacar el mĆ”ximo de la próxima generación de plataformas AM5, incluidas las basadas en chipsets serie 900.
