Guía completa para instalar y actualizar drivers NVIDIA, AMD e Intel

  • Es fundamental limpiar correctamente los controladores antiguos (idealmente con DDU) antes de instalar nuevos drivers de GPU para evitar conflictos y pérdida de rendimiento.
  • Los fabricantes ofrecen herramientas oficiales (AMD Adrenalin, NVIDIA App, Intel DSA y Arc Control) que facilitan la descarga e instalación de los controladores adecuados.
  • Actualizar los drivers de la tarjeta gráfica de forma periódica mejora rendimiento, estabilidad, compatibilidad con juegos nuevos y seguridad del sistema.
  • En Linux, el rendimiento de AMD, NVIDIA e Intel depende también de mantener al día firmware, microcódigo de CPU, drivers del kernel y stack gráfico (Mesa, módulos propietarios).

NVIDIA, AMD e Intel

Cuando un PC va a tirones en los juegos, aparecen pantallazos extraños o un título recién instalado ni siquiera arranca, lo más probable es que el problema esté en los drivers de la tarjeta gráfica. Tener una GPU potente no sirve de mucho si los controladores están obsoletos, mal instalados o mezclados con restos de versiones anteriores.

En esta guía completa vas a ver, con todo lujo de detalles, cómo desinstalar, instalar y actualizar drivers de NVIDIA, AMD e Intel en Windows, cómo hacer limpiezas a fondo con DDU, qué herramientas oficiales tiene cada fabricante y por qué es tan importante mantener al día tanto los controladores como el firmware, el microcódigo y hasta el propio kernel en sistemas Linux.

Por qué es tan importante cuidar los drivers de la GPU

Una de las claves para que tu tarjeta gráfica rinda como debe es contar con los controladores adecuados y bien instalados. Windows Update incluye un repositorio de drivers y es capaz de reconocer e instalar muchos de forma automática, pero confiar ciegamente en ello es un error bastante habitual.

Los drivers que instala Windows Update suelen ser versiones genéricas o desactualizadas, pensadas más para que “funcione algo” que para sacar todo el partido a tu GPU, ya sea de Intel, NVIDIA o AMD. Además, cuando cambias de tarjeta o encadenas muchas actualizaciones encima unas de otras, se van acumulando restos de archivos y configuraciones viejas que pueden provocar fallos, bajadas de rendimiento o inestabilidad.

Por si fuera poco, los controladores modernos no solo se encargan de que veas el escritorio: integran optimizaciones específicas para juegos, arreglos de bugs, soporte para tecnologías nuevas (ray tracing, escalado inteligente, codificadores de vídeo, etc.) y en muchos casos incluso correcciones de seguridad que cierran vulnerabilidades importantes.

En el caso de Linux, la cosa va aún más allá, porque para que ciertas gráficas, como una AMD Radeon RX 7900 XT, funcionen bien, es fundamental combinar drivers actualizados, firmware reciente y un kernel lo bastante moderno, además de tener al día el microcódigo de CPU (especialmente en procesadores Intel) y otros componentes de bajo nivel.

DDU

Desinstalar drivers de vídeo: Device Manager vs DDU

Antes de instalar un controlador nuevo, especialmente si vienes de otra GPU o has tenido muchos problemas, conviene limpiar los drivers antiguos. Aquí tienes dos enfoques: el método rápido con el Administrador de dispositivos de Windows y la limpieza profunda con la herramienta DDU (Display Driver Uninstaller).

Administrador de dispositivos

Desinstalar desde el Administrador de dispositivos es la opción integrada en Windows y sirve cuando quieres simplemente quitar el driver actual sin complicarte demasiado. No es la más exhaustiva, pero puede sacarte de un apuro si el problema no es grave.

Para hacerlo, basta con que busques “Device Manager” o “Administrador de dispositivos” en el cuadro de búsqueda de Windows, lo abras y localices la entrada “Adaptadores de pantalla”. Ahí verás tu tarjeta gráfica dedicada y, si tu procesador tiene gráfica integrada, también el chip integrado; haz clic derecho sobre el que quieras eliminar, entra en “Propiedades”, pestaña “Controlador” y pulsa en “Desinstalar dispositivo”. El sistema te avisará de que es una opción para usuarios avanzados, pero en este contexto lo que nos interesa es eliminar el rastro del controlador anterior.

Cuando termines, Windows pasará a usar el adaptador de pantalla básico y seguirás viendo el escritorio, aunque sin aceleración 3D ni las funciones avanzadas de tu GPU. Es decir, vas a poder trabajar y preparar la nueva instalación, pero olvídate de jugar o usar aplicaciones exigentes hasta que vuelvas a instalar drivers dedicados.

El problema de este método es que, aunque es rápido, suele dejar archivos residuales, configuraciones y entradas de registro que, con el tiempo, pueden generar conflictos, sobre todo si cambias de marca (por ejemplo, de AMD a NVIDIA, o de NVIDIA a Intel Arc).

DDU (Display Driver Uninstaller)

DDU (Display Driver Uninstaller) es la alternativa recomendada cuando quieres hacer borrón y cuenta nueva. Es una utilidad gratuita y específica para desinstalar completamente los drivers de NVIDIA, AMD e Intel, eliminando todo rastro que pueda quedar en el sistema.

Para usar DDU correctamente, lo ideal es iniciar Windows en modo seguro. En ese estado, el sistema carga la configuración básica sin los controladores de la GPU activos, lo que permite borrar todos los archivos sin que nada esté “en uso”. Una vez arrancas en modo seguro y abres DDU, seleccionas el tipo de dispositivo (GPU) y el fabricante de tu gráfica en el panel derecho.

A la izquierda verás tres botones principales de acción: “Limpiar y reiniciar”, que borra los drivers y reinicia el PC en modo normal; “Limpiar y NO reiniciar”, que deja el sistema en modo seguro si quieres hacer más tareas; y “Limpiar y apagar”, que remata la limpieza y apaga la máquina, muy útil si vas a cambiar físicamente de tarjeta gráfica en ese momento.

Lo recomendable cuando has cambiado de modelo, o de marca, es usar siempre DDU. Así evitas que convivan restos de controladores antiguos con los nuevos, ayudando a estabilizar juegos y evitar microstutters, y reduces de golpe el riesgo de cuelgues al iniciar juegos o problemas al actualizar el propio driver.

Instalación de drivers AMD Radeon: manual y con Adrenalin

Si tienes una GPU de AMD, como una Radeon RX 6000 o 7000, o una integrada en un APU Ryzen, dispones de dos enfoques claros para instalar o actualizar los controladores: descarga manual desde la web de AMD o uso de la aplicación AMD Software: Adrenalin Edition.

Descargar los drivers desde la web de AMD es el método clásico. Debes ir a la página oficial de descargas, buscar la categoría correspondiente (por ejemplo, “Graphics”), elegir la familia de producto, después la serie y, por último, tu modelo exacto de tarjeta. Una vez localizado, seleccionas el sistema operativo que estés utilizando y descargas el archivo de instalación adecuado.

Al lanzar el instalador, AMD te permite seleccionar entre una instalación rápida (Express) y una instalación personalizada. La opción exprés es cómoda y más rápida, pero para una instalación fina y sin arrastres se recomienda elegir la instalación personalizada (Custom), ya que permite escoger exactamente qué componentes quieres instalar y, sobre todo, ejecutar una desinstalación interna de versiones previas.

Dentro de esa opción personalizada puedes utilizar Express Uninstall para asegurarte de que la instalación nueva arranca desde cero. Existe también la opción “Clean Install”, que fuerza una búsqueda extra de versiones anteriores, aunque si ya has pasado por todo el proceso de limpieza con DDU se vuelve algo redundante.

Usar AMD Software: Adrenalin Edition simplifica mucho más el proceso. Esta aplicación oficial centraliza configuración, actualizaciones y ajustes de rendimiento. Una vez instalada, en la pestaña principal (“Home”) verás el estado de tus “Controladores y Software” y sabrás de un vistazo si estás al día o hay versiones nuevas disponibles.

NVC

Instalar y actualizar drivers NVIDIA: web, app oficial y NVCleanstall

En el ecosistema NVIDIA, ya sea que tengas una GTX, una RTX de la serie 20, 30 o 40, o incluso soluciones ION antiguas, puedes optar por tres caminos principales: descarga manual desde la web, instalación mediante NVIDIA App / GeForce Experience o uso de la utilidad de terceros NVCleanstall para una instalación ultraligera.

Descarga manual

Descarga manual desde la web de NVIDIA es el método estándar y totalmente oficial. Debes dirigirte a la sección de drivers, seleccionar el tipo de producto (por ejemplo, “GeForce” si tu tarjeta es de la gama para juegos), la serie (GeForce RTX 30 Series, GTX 16 Series, etc.), tu modelo concreto y el sistema operativo que utilizas.

Además, NVIDIA proporciona distintos tipos de controladores, como los Game Ready, pensados para videojuegos, y los Studio, orientados a aplicaciones profesionales de creación de contenido. También eliges el idioma y, tras pulsar en “Buscar”, accederás a la página donde se muestra la versión más reciente disponible, con detalles como el tamaño del archivo y la compatibilidad exacta.

Al pulsar en “Descargar”, se abrirá otra página con un botón de descarga final. Guardas el archivo .exe y, una vez completada la descarga, lo ejecutas dando permisos de administrador cuando Windows te los solicite. El instalador primero descomprime el contenido en una carpeta temporal (puedes dejar la ruta por defecto) y luego inicia el asistente gráfico de instalación.

NVIDIA App

En ese asistente puedes escoger instalar solo los drivers o incluir también NVIDIA App (GeForce Experience). Esta aplicación extra ofrece perfiles de configuración automática para juegos, funciones de captura y streaming y otras herramientas adicionales. Si vas justo de recursos o prefieres configurar los juegos de forma manual, puedes instalar únicamente el driver o, si descargas el paquete completo, desactivar que GeForce Experience se ejecute al inicio.

Cuando el instalador te pregunte por el tipo de instalación, te ofrecerá una opción “Express” y otra “Personalizada”. Es recomendable escoger la instalación personalizada y marcar la casilla de “realizar una instalación correcta” o “limpia”. Con ello, el instalador se encarga de localizar y eliminar archivos de versiones antiguas para garantizar que el controlador nuevo quede totalmente limpio.

Otra parte del paquete es el componente PhysX, un motor de física que hace años se utilizaba para cargar ciertos cálculos en la GPU. Hoy en día la mayoría de juegos ya no dependen de él de manera relevante, así que, salvo que tengas alguna necesidad específica, es habitual dejarlo sin marcar o no darle demasiada importancia.

Una vez elegidas las opciones, toca esperar unos minutos mientras se copian archivos, se reinician dispositivos y se aplican configuraciones. Generalmente no es necesario reiniciar el PC al final, aunque en algunos casos puede ser recomendable. Solo tendrás que cerrar el asistente cuando indique que todo se ha completado.

NVIDIA App / GeForce Experience añade, además, un sistema de actualización integrado muy cómodo. Desde la pestaña de “Controladores” puedes ver qué versión tienes instalada, si hay una nueva y, de ser así, descargarla e instalarla con la posibilidad de seleccionar también instalación limpia para eliminar configuraciones pasadas y evitar conflictos.

NVCleanstall

Además de las opciones oficiales, existe una herramienta muy popular llamada NVCleanstall. Esta aplicación gratuita descarga los drivers directamente desde los servidores de NVIDIA, pero te permite personalizar al extremo qué componentes se instalan, eliminando el bloatware que suele acompañar al paquete estándar.

Con NVCleanstall puedes, por ejemplo, instalar únicamente el núcleo del driver gráfico y el Panel de control, omitiendo telemetría, aplicaciones extra, servicios en segundo plano y otros módulos que no utilizas, lo que reduce el consumo de disco y RAM, y minimiza procesos innecesarios. También facilita instalar versiones antiguas o concretas del driver si necesitas volver atrás por algún problema de compatibilidad con un juego o programa.

Drivers Intel: integradas UHD / Iris Xe y gráficas Intel Arc

Las GPUs de Intel son, en realidad, las más comunes del mercado porque muchas vienen integradas en los propios procesadores: hablamos de las Intel UHD, HD Graphics e Iris Xe que montan multitud de portátiles y equipos de sobremesa. A eso se suman las tarjetas dedicadas Intel Arc, que ya compiten en el terreno gaming.

Contrariamente a lo que muchos piensan, los drivers de Intel también pueden dar guerra si se descuidan durante años, sobre todo en portátiles OEM con controladores muy viejos bloqueados por el fabricante. Por ello es fundamental asegurarse de que el sistema no arrastra versiones antiguas y comprobar las firmas de controladores antes de instalar las actuales.

A diferencia de NVIDIA y AMD, los instaladores de Intel tradicionalmente no incluían una eliminación tan agresiva de las versiones viejas, así que es más importante todavía que revises si hay restos de drivers previos, especialmente cuando migras de un controlador de fabricante (el típico que ofrece la marca del portátil) a uno genérico de la web de Intel.

Tienes dos caminos principales: usar Intel Driver & Support Assistant (DSA) —el asistente oficial de controladores— o descargar manualmente el paquete de drivers universal desde la web de soporte de Intel. Hoy en día, en lugar de tener un driver distinto para cada GPU, el fabricante distribuye un instalador unificado que sirve para varias generaciones.

Intel Driver & Support Assistant (DSA)

El asistente Intel DSA escanea tu sistema, detecta exactamente qué procesador y qué GPU integrados tienes, y te ofrece la descarga directa del controlador correcto. Es una forma bastante cómoda de evitar errores, sobre todo si no recuerdas el modelo exacto de tu CPU o estás usando un equipo de marca prefabricada.

Si prefieres hacerlo a mano, en la web de controladores de Intel puedes filtrar por familia de producto, generación de procesador y sistema operativo. Por ejemplo, si tienes un Intel Core de 12ª generación (Alder Lake), deberás localizar los paquetes correspondientes para GPUs Intel UHD o Iris Xe según tu modelo concreto (un Celeron G6900, por ejemplo, monta una Intel UHD 710).

Una vez localices el archivo adecuado, lo descargas y lo ejecutas. El instalador mostrará una ventana inicial con el botón para “Iniciar instalación”, y después te pedirá que aceptes los términos y condiciones de Intel. A partir de ahí, se trata de un proceso autoguiado bastante simple.

En el caso de las tarjetas Intel Arc, además de los controladores estándar, puedes usar el software Intel Arc Control, que añade opciones específicas de configuración de juegos, monitorización y actualizaciones sencillas desde una interfaz centralizada, similar al enfoque de AMD Adrenalin o de NVIDIA App.

Guía de instalación de drivers NVIDIA, AMD e Intel

Por qué debes actualizar los drivers con cierta frecuencia

Actualizar los drivers de la tarjeta gráfica no es un capricho ni algo reservado a entusiastas, sino una tarea básica de mantenimiento del PC. Aunque no lo hagas cada semana, dejar pasar años sin tocar los controladores puede llevar a pérdidas de rendimiento muy serias y a comportamientos extraños.

Un caso bastante típico es el del usuario que monta una GPU como una Radeon RX 470, la deja con los drivers de fábrica y se pasa dos o tres años jugando sin actualizarlos. Poco a poco, nuevos juegos empiezan a ir peor, aparecen cuelgues o errores gráficos, y se buscan las causas en la temperatura, en el disco o en cualquier otro componente… cuando la raíz del problema son unos drivers obsoletos que jamás se han renovado.

Las razones para mantenerlos actualizados son varias. Por un lado, los fabricantes suelen incluir en cada nueva versión mejoras de rendimiento específicas para títulos recientes: a veces son pequeños ajustes, pero en otras ocasiones las ganancias pueden ser notables, sobre todo en el lanzamiento de grandes juegos.

Por otro lado, los controladores corrigen bugs de compatibilidad y de estabilidad. Un driver antiguo puede hacer que un juego recién salido ni siquiera arranque o se cierre al poco de empezar, o provocar cuelgues como el error DRIVER_IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL, mientras que con la versión adecuada esos problemas desaparecen. También se arreglan errores de visualización, parpadeos, texturas corruptas y otros fallos gráficos.

No hay que olvidar la parte de seguridad. De vez en cuando se descubren vulnerabilidades en componentes de los drivers de la GPU que pueden comprometer, directa o indirectamente, la integridad del sistema. Actualizar a versiones recientes ayuda a cerrar esas brechas y evitar posibles exploits, especialmente en equipos que se usan a diario para trabajar o navegar.

Cómo actualizar drivers de AMD, NVIDIA e Intel paso a paso

El proceso de actualización es similar en las tres grandes marcas, aunque cada una tiene sus particularidades. Lo esencial es entrar siempre en la web oficial del fabricante o usar su herramienta de actualización propia y evitar páginas de terceros de dudosa procedencia. Para diagnosticar problemas puedes usar el comando dxdiag, que te ayudará a identificar la versión del driver y otros datos útiles.

AMD

En el caso de AMD, puedes entrar en la sección de controladores y, a partir de ahí, seleccionar el tipo de producto (por ejemplo, “Graphics” para tarjetas dedicadas), la generación (RX 6000, RX 7000, etc.), la serie y el modelo concreto. Una vez enviado, verás las descargas disponibles para tu sistema operativo, donde es importante elegir siempre los drivers WHQL o marcados como estables.

AMD también ofrece una herramienta de autodetección que analiza el sistema y descarga el controlador que toca sin que tengas que buscar nada a mano. Después de descargar el archivo, solo queda ejecutarlo y seguir las instrucciones del asistente, eligiendo instalación personalizada si quieres tener control sobre la limpieza de versiones anteriores y los componentes que se instalan.

NVIDIA

En NVIDIA, desde su web eliges tipo de producto (GeForce para gaming), serie, modelo, sistema operativo, tipo de driver (Game Ready o Studio) e idioma. Tras pulsar en “Buscar”, accedes a la página de descarga y, una vez tengas el instalador, lo ejecutas y sigues el proceso autoguiado. De nuevo, es muy recomendable marcar instalación personalizada y activar la opción de “instalación limpia/correcta” para que borre archivos antiguos y restablezca perfiles del controlador a sus valores por defecto.

Intel

En cuanto a Intel, la web de controladores agrupa las descargas por familias. Puedes filtrar por tipo de GPU y sistema operativo, pero si tienes dudas sobre qué modelo exacto te corresponde o te abruma tanta opción, es mejor recurrir a la herramienta de autodetección Intel Driver & Support Assistant, que se ocupa de identificar tanto la GPU integrada como una posible Intel Arc y te ofrece directamente el paquete apropiado.

Si utilizas aplicaciones como NVIDIA App, AMD Adrenalin o Intel Arc Control, muchas veces ni siquiera tendrás que visitar la web: basta con abrir la aplicación, ir a la sección de controladores o drivers y pulsar en “buscar actualizaciones” para que ellas se ocupen de la descarga e instalación de la última versión disponible para tu hardware.

En definitiva, tener al día los drivers de tu tarjeta gráfica, junto con un firmware y un sistema actualizados, marca la diferencia entre una experiencia fluida, estable y segura, y un PC que se arrastra, se cuelga o se comporta de forma imprevisible sin que aparentemente haya una razón clara. Cuidar esta parte de tu equipo no lleva más que unos minutos cada cierto tiempo y evita muchos dolores de cabeza a largo plazo.

DirectX 12
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