Instalar y configurar WSL2 paso a paso en Windows

  • WSL2 permite ejecutar distribuciones GNU/Linux con kernel real e integración nativa en Windows con mejor rendimiento y compatibilidad que WSL1.
  • La instalación puede hacerse con un solo comando wsl --install o mediante un proceso manual habilitando WSL, la Plataforma de máquina virtual y el kernel.
  • Es posible usar varias distribuciones a la vez, integrarlas con Docker y VS Code y compartir archivos entre Windows y Linux de forma transparente.
  • Seguir buenas prácticas de actualización, seguridad y configuración de recursos ayuda a evitar errores frecuentes y mantener un entorno WSL2 estable.

Guía para instalar y configurar WSL2

Si trabajas con desarrollo de software, administración de sistemas o simplemente te gusta trastear con Linux, WSL2 se ha convertido en una herramienta casi imprescindible en Windows. Permite tener un entorno GNU/Linux completo, con kernel real, directamente integrado en tu equipo sin pelearte con máquinas virtuales pesadas ni configuraciones de arranque dual.

En esta guía vamos a ver cómo instalar y configurar WSL2 paso a paso en Windows 10 y Windows 11, qué requisitos debes cumplir, cómo elegir la mejor distribución de Linux para tu caso, cómo gestionar varias distros y qué buenas prácticas conviene seguir para sacar el máximo rendimiento y evitar los errores típicos que suelen aparecer durante la instalación.

Qué es WSL y qué ventajas tiene WSL2

WSL (Windows Subsystem for Linux) es una característica de Windows que permite ejecutar distribuciones GNU/Linux como Ubuntu, Debian, Kali o Alpine directamente sobre Windows, usando sus herramientas y comandos habituales (bash, ssh, git, grep, etc.) sin necesidad de una máquina virtual tradicional.

Con la llegada de WSL2, Microsoft dio un salto importante porque se pasó de una capa de compatibilidad a ejecutar un kernel de Linux real dentro de una máquina virtual ligera. Esto se traduce en un rendimiento del sistema de archivos y de red muy superior, además de una compatibilidad prácticamente completa con las llamadas al sistema de Linux.

Entre las ventajas más interesantes de WSL2 destacan un acceso mucho más rápido a disco y red, un uso de memoria optimizado y una integración muy cómoda entre archivos de Windows y Linux, pudiendo trabajar con los mismos proyectos desde ambos mundos sin romperte la cabeza.

Para entornos de desarrollo modernos, WSL2 resulta ideal porque encaja perfectamente con flujos de trabajo basados en contenedores Docker, CI/CD, desarrollo web y ciencia de datos, permitiendo que el entorno de tu portátil se parezca mucho a tus servidores de producción (que suelen ser Linux).

Requisitos previos para instalar WSL2

Antes de ponerte a ejecutar comandos como loco, merece la pena comprobar que tu versión de Windows es compatible con WSL2 y que tienes activada la virtualización en la BIOS, porque si no, te toparás con errores bastante confusos.

Atendiendo al sistema operativo, WSL2 está disponible en Windows 10 y Windows 11, pero con unas versiones mínimas bastante concretas. En Windows 10 necesitas como mínimo la versión 1903 con compilación 18362 para WSL básico, y para aprovechar WSL2 con garantías se recomienda la versión 2004 con compilación 19041 o superior. En Windows 11, prácticamente todas las ediciones modernas incluyen WSL2 de serie.

Para comprobar tu versión exacta, pulsa Win+R, escribe «winver» y pulsa Aceptar. Se abrirá una ventanita con la edición de Windows, la versión y la compilación. Si te quedas corto, tendrás que actualizar Windows desde Configuración > Actualización y seguridad.

Además de la versión de Windows, es obligatorio que la virtualización por hardware esté habilitada en la BIOS/UEFI de tu equipo. Si no lo está, WSL2 no podrá arrancar y verás errores del tipo 0x80370102 o mensajes sobre Hyper-V. En cada fabricante la opción se llama distinto (Intel VT-x, Intel Virtualization Technology, AMD-V, SVM, etc.), pero la idea es la misma: entrar en la BIOS, localizar la sección de CPU o seguridad y activar la virtualización.

Otro detalle importante es que WSL2 no está soportado en Windows 10 S y puede haber limitaciones en algunas ediciones LTSC o en Windows Server con políticas de empresa. En esos casos, muchas veces tendrás que recurrir a instalación manual de distribuciones con archivos appx o tar en lugar de la Microsoft Store.

Método rápido: instalar WSL2 con un solo comando

En las versiones modernas de Windows, Microsoft ha simplificado bastante el proceso, tanto que puedes tener WSL y una distro Linux funcional con un único comando, sin entrar a marcar casillas en las características de Windows.

El método recomendado es abrir PowerShell o Símbolo del sistema como administrador (clic derecho sobre el icono y seleccionar «Ejecutar como administrador») y ejecutar:

wsl --install

Este comando habilita automáticamente las características necesarias de Windows Subsystem for Linux y la Plataforma de Máquina Virtual, descarga el kernel de Linux para WSL2 y, por defecto, instala Ubuntu como distribución inicial de Linux en tu sistema.

Cuando termine el proceso, Windows te pedirá reiniciar. Tras el primer reinicio, al abrir por primera vez la distribución de Linux verás un mensaje de instalación y creación de usuario, mientras se descomprimen los archivos y se prepara el entorno. Esa primera ejecución tarda un poco, pero los lanzamientos posteriores son prácticamente instantáneos.

Si prefieres usar otra distribución diferente de Ubuntu desde el principio, puedes indicarlo con el parámetro -d. Por ejemplo, para instalar Debian directamente:

wsl --install -d Debian

En cualquier momento puedes ver la lista de distribuciones oficiales disponibles para instalar con:

wsl --list --online

Instalación manual paso a paso de WSL2

El comando rápido está muy bien, pero en equipos con versiones antiguas de Windows 10, en Windows Server o cuando hay políticas corporativas restrictivas, puede que tengas que seguir el procedimiento manual tradicional por pasos.

El primer paso consiste en habilitar la característica opcional «Subsistema de Windows para Linux». Para ello, abre PowerShell como administrador y ejecuta:

dism.exe /online /enable-feature /featurename:Microsoft-Windows-Subsystem-Linux /all /norestart

Con esto dejas el sistema preparado para ejecutar WSL básico (WSL1). Si solo quisieras esa versión, podrías reiniciar ya y luego ir directamente a instalar una distro. Pero para usar WSL2, conviene seguir con los siguientes pasos antes de reiniciar o justo después.

El segundo paso es activar la característica «Plataforma de máquina virtual», que es la base sobre la que se ejecuta el kernel de Linux de WSL2. De nuevo, en PowerShell como administrador, ejecuta:

dism.exe /online /enable-feature /featurename:VirtualMachinePlatform /all /norestart

Después de habilitar estas dos características, reinicia el equipo para que Windows termine de aplicar los cambios. Es un punto clave, porque si no reinicias empezarás a ver errores raros al usar WSL.

Una vez reiniciado, toca instalar o actualizar el paquete de kernel de Linux para WSL. Microsoft ofrece un instalador MSI que descarga la versión más reciente del kernel. Puedes obtenerlo desde la página oficial de WSL en GitHub o desde la documentación de Microsoft, descargarlo y ejecutarlo como cualquier otro instalador, aceptando los permisos elevados cuando te los pida.

Cuando el paquete del kernel se haya instalado, es buena idea dejar WSL2 como versión predeterminada para todas las nuevas distribuciones que instales. Lo haces con este comando en PowerShell o CMD:

wsl --set-default-version 2

A partir de ese momento, toda distro nueva se creará directamente en WSL2, aunque siempre puedes forzar cualquier distribución concreta a WSL1 o WSL2 más adelante con el comando de cambio de versión.

Instalar una distribución de Linux para WSL2

Con WSL habilitado y WSL2 configurado como predeterminado, el siguiente paso es elegir e instalar tu distribución de GNU/Linux favorita. Aquí tienes varias opciones según si puedes usar Microsoft Store o necesitas instalarla manualmente.

En el escenario más cómodo, abres Microsoft Store y buscas «Linux» o directamente la distro que quieres: Ubuntu, Debian, Kali Linux, Fedora, Arch, openSUSE, Alpine, Oracle Linux, Rocky, AlmaLinux, etc. Cada una tiene su propia página y se instala con el botón «Obtener» como cualquier otra app.

Al pulsar en «Obtener», la tienda descargará los archivos y al completar la instalación verás el botón «Iniciar». La primera vez que la abras, aparecerá una consola con un proceso de instalación interna, y luego te pedirá crear un usuario y contraseña para ese sistema Linux.

Si no puedes usar la tienda (por ejemplo, en Windows Server, versiones LTSC o equipos con políticas corporativas que bloquean Microsoft Store), también puedes descargar los paquetes .appx de las distribuciones directamente desde los enlaces oficiales de Microsoft. Estos paquetes se instalan con el comando:

Add-AppxPackage .\nombre_de_la_distro.appx

Otra alternativa, muy útil cuando Microsoft ofrece URLs directas, es usar curl.exe o Invoke-WebRequest para descargar el paquete desde PowerShell. Por ejemplo, podrías hacer algo del estilo:

Invoke-WebRequest -Uri https://aka.ms/wslubuntu2204 -OutFile Ubuntu.appx -UseBasicParsing

Una vez descargado e instalado el paquete appx, basta con hacer doble clic sobre el archivo o lanzar la distribución desde el menú Inicio para que se termine de configurar y puedas crear tu usuario de Linux.

Primer arranque: crear usuario y configurar la distro

Cuando inicias por primera vez una distribución recién instalada, WSL muestra un mensaje explicando que está instalando el sistema y que puede tardar unos minutos. Es normal; está descomprimiendo el rootfs y preparando el entorno.

Al terminar, verás un aviso del tipo:

Installing, this may take a few minutes...
Please create a default UNIX user account.
Enter new UNIX username:

En ese momento tendrás que elegir un nombre de usuario para tu cuenta de Linux, que será el usuario por defecto con el que iniciarás sesión en esa distro y que normalmente tendrá permisos de sudo.

Conviene que el nombre de usuario esté en minúsculas, sin tildes ni caracteres raros, y no es obligatorio que coincida con tu usuario de Windows. Ese mismo nombre se usará para tu carpeta personal, por ejemplo /home/manuel si elegiste «manuel».

A continuación, el sistema te pedirá introducir una contraseña para ese usuario y confirmarla. Es crucial que recuerdes estas credenciales, porque serán las mismas que uses para operaciones con sudo y para acceder al entorno si activas servicios adicionales.

Una vez creado el usuario, ya tendrás tu distribución de GNU/Linux completamente operativa dentro de Windows. A partir de ahí podrás actualizar paquetes con apt, dnf o pacman según la distro, instalar herramientas de desarrollo, servidores web, bases de datos, etc.

Comandos básicos para gestionar WSL y WSL2

WSL se gestiona principalmente con el comando wsl.exe desde PowerShell o Símbolo del sistema. Hay una serie de órdenes que conviene tener controladas para saber qué tienes instalado y qué versión está usando cada distribución.

Para listar las distribuciones disponibles y ver su estado y versión, puedes usar el parámetro -l -v (o la forma larga –list –verbose):

wsl -l -v

En la salida verás columnas con el nombre de la distro, si está en ejecución o detenida y si está en versión 1 o 2. Si has migrado desde WSL1, aquí comprobarás si la conversión se ha aplicado correctamente.

Si quieres cambiar la versión de WSL de una distribución concreta, usa el comando –set-version indicando la distro y la versión 1 o 2:

wsl --set-version Ubuntu 2

Esto lanzará un proceso de conversión que puede tardar un rato dependiendo del tamaño del sistema de archivos de la distro. Es habitual que tarde varios minutos, así que paciencia. Al terminar, si vuelves a ejecutar wsl -l -v, deberías ver la columna VERSION con un 2.

También puedes establecer la versión por defecto para nuevas instalaciones con –set-default-version, como vimos antes:

wsl --set-default-version 2

Para seleccionar qué distribución será la predeterminada cuando solo escribes wsl sin parámetros, usa el comando –set-default o su alias -s indicando el nombre de la distro:

wsl --set-default Debian

Si en algún momento necesitas arrancar una distribución concreta sin cambiar la predeterminada, puedes usar el parámetro -d:

wsl -d Kali-Linux

Y para ejecutar un comando puntual de Linux desde PowerShell o CMD sin abrir una sesión interactiva, basta con hacer:

wsl ls -la

Esto ejecutará ls -la en la distro por defecto y devolverá la salida directamente en tu terminal de Windows, lo que es muy cómodo para pequeños scripts o tareas automatizadas.

Elegir, instalar y gestionar varias distribuciones en WSL2

Una de las gracias de WSL es que no estás limitado a una sola distribución. Puedes instalar tantas como quieras y utilizarlas para diferentes proyectos o pruebas sin que se estorben entre sí.

Lo más habitual es tener Ubuntu o Debian como base para desarrollo general, pero puedes añadir Kali para temas de seguridad, AlmaLinux o Rocky para simular entornos tipo RHEL, openSUSE para probar otra filosofía, o distros minimalistas como Alpine para contenedores.

Para ver qué opciones de instalación rápida tienes disponibles actualmente, usa el comando que lista las distribuciones online:

wsl --list --online

La salida te mostrará nombres de distros listos para usar con wsl --install -d NombreDistro. Si eliges una de pago en la Microsoft Store, verás un aviso, pero muchas de ellas también tienen canales de descarga gratuitos alternativos fuera de la tienda.

Una vez tengas varias distribuciones instaladas, puedes asignar por defecto la que más uses para tus comandos cotidianos y arrancar el resto desde Windows Terminal, desde el menú Inicio (buscando «Ubuntu», «Debian», etc.) o con wsl -d cuando necesites algo concreto.

Si en algún momento una de las distros deja de serte útil o solo la quieres para una prueba puntual, puedes desinstalarla desde Aplicaciones y características de Windows o usando el comando de desregistro (que elimina toda la distro y sus datos). De esta manera mantienes el sistema limpio y sin entornos que no usas.

Integración con Docker, VS Code y flujos de desarrollo

Donde WSL2 brilla realmente es cuando empiezas a integrarlo en tu flujo de desarrollo diario con herramientas modernas, especialmente con Docker y Visual Studio Code.

En el caso de Docker, Docker Desktop para Windows permite usar WSL2 como backend, en lugar de Hyper-V clásico. Esto mejora muchísimo el rendimiento de los contenedores y simplifica la gestión de imágenes y volúmenes, ya que se ejecutan directamente dentro de la misma distro Linux que usas para desarrollar.

Para editores de código, Visual Studio Code cuenta con la extensión Remote – WSL, que te permite abrir una carpeta de tu distro Linux como si estuvieras trabajando nativamente allí. A nivel práctico, esto significa que todo el análisis de código, depuración, terminal integrada y herramientas se ejecutan dentro de WSL2, mientras que el editor gráfico corre en Windows.

Esta combinación facilita enormemente trabajar con microservicios, APIs, proyectos Node.js, Python, Go o Ruby, aplicaciones en Docker y despliegues a la nube (AWS, Azure, etc.), porque pruebas tus aplicaciones casi exactamente igual que en un servidor Linux real.

En entornos profesionales o corporativos, equipos especializados en software a medida, ciberseguridad o servicios cloud aprovechan WSL2 para montar pipelines de integración y despliegue continuo, automatizar pruebas y trabajar con agentes de inteligencia artificial o herramientas de análisis de datos sin abandonar su estación de trabajo Windows.

Acceso y compartición de archivos entre Windows y Linux

Uno de los puntos fuertes de WSL es que los sistemas de archivos de Windows y Linux se integran de forma bastante transparente, lo que te permite mover proyectos de un lado a otro sin demasiada fricción.

Desde Linux, tus unidades de Windows se montan automáticamente bajo la ruta /mnt. Por ejemplo, el disco C se verá como /mnt/c, el D como /mnt/d, y así sucesivamente. Si entras a /mnt/c/Users/TuUsuario podrás manipular tus documentos, repositorios y ficheros de Windows desde la terminal Linux.

Al contrario, desde el Explorador de archivos de Windows también puedes acceder de forma nativa a los ficheros de tu distro Linux. Windows crea rutas especiales y variables de entorno para llegar a tu /home, y además, con WSL2 es posible navegar a través del explorador usando rutas especiales de red que apuntan al sistema de archivos de la distro.

Eso sí, por rendimiento, se recomienda que los proyectos de desarrollo residan en el sistema de archivos de la propia distro Linux (por ejemplo, /home/tuusuario/proyecto) y no en /mnt/c, porque el acceso a través del sistema de archivos de Windows suele ser bastante más lento, sobre todo si haces muchas operaciones pequeñas.

Esta integración de archivos es especialmente útil cuando quieres editar documentos con aplicaciones gráficas de Windows y ejecutar scripts o comandos sobre esos mismos archivos desde Linux, sin tener que duplicar contenido ni crear complejos mecanismos de sincronización.

Buenas prácticas, rendimiento y seguridad en WSL2

Una vez que tienes WSL2 funcionando y una o varias distros en marcha, conviene aplicar una serie de buenas prácticas para mantener el entorno estable, seguro y con buen rendimiento, especialmente si piensas usarlo de forma intensiva.

En primer lugar, mantén actualizado el kernel de WSL y las propias distribuciones. Puedes actualizar el componente WSL desde Windows con:

wsl --update

Y después, dentro de la distro, usar el gestor de paquetes correspondiente (apt update && apt upgrade, dnf upgrade, etc.) para asegurarte de que todo el software está al día y con los parches de seguridad aplicados.

Desde el punto de vista de seguridad, aunque WSL2 corre dentro de una máquina virtual ligera, no deja de ser un entorno Linux con servicios, puertos y procesos que pueden tener vulnerabilidades. Es importante usar un usuario no root para el trabajo diario, configurar cortafuegos si expones servicios y evitar dejar demonios escuchando en todas las interfaces sin control.

En equipos muy usados para desarrollo pesado, ciencia de datos o contenedores, puede que te interese ajustar el consumo de recursos de WSL2 (memoria, CPU, swap) mediante el fichero de configuración .wslconfig en Windows, donde puedes limitar cuánta RAM y cuántos núcleos puede usar la máquina virtual de WSL.

Respecto al rendimiento del sistema de archivos, es preferible trabajar dentro del almacenamiento nativo de la distro para proyectos grandes y repositorios de código. El acceso a carpetas de Windows bajo /mnt funciona bien para cosas puntuales, pero en escenarios con millones de ficheros o muchas operaciones I/O puede ser sensiblemente más lento que en WSL1.

Y, aunque parezca obvio, no está de más recordar que antes de hacer cambios serios o pruebas arriesgadas, es recomendable tener copias de seguridad de tus datos más importantes, especialmente si vas a jugar con scripts, contenedores o herramientas de bajo nivel en el entorno Linux.

Errores frecuentes al instalar WSL2 y cómo solucionarlos

Durante la instalación o configuración de WSL2 pueden aparecer errores bastante comunes que suelen repetirse entre usuarios. Conocerlos de antemano te puede ahorrar tiempo y frustración.

Uno de los fallos más típicos es el error 0x8007019e, que suele indicar que el subsistema WSL no está habilitado correctamente. La solución pasa por volver a ejecutar el comando de activación de la característica de WSL con DISM o desde «Activar o desactivar características de Windows» y reiniciar.

Otro caso frecuente es ver un mensaje que dice que WSL2 necesita una actualización del componente de kernel. Esto suele resolverse descargando el último paquete de actualización del kernel de Linux para WSL desde la web de Microsoft e instalándolo manualmente.

Los errores 0x80370102 y 0x80070003 pueden estar relacionados con la virtualización deshabilitada o mal configurada, o con que el almacenamiento predeterminado de Windows esté en una unidad distinta. En el primer caso, toca entrar a la BIOS y activar la virtualización; en el segundo, revisar en Configuración > Sistema > Almacenamiento dónde se guardan las nuevas apps y cambiarlo si es necesario.

Cuando la instalación de una distro no termina correctamente, conviene revisar la guía oficial de solución de problemas de WSL, donde Microsoft detalla muchos de estos códigos de error y propone pasos concretos para resolverlos, incluyendo casos especiales de Windows Server o instalaciones Core.

Si tu problema es que el comando wsl --install no existe o falla, es probable que tu versión de Windows sea demasiado antigua para soportar ese método simplificado, por lo que tendrás que seguir la ruta de instalación manual habilitando WSL y la Plataforma de máquina virtual, instalando el kernel y luego añadiendo las distros uno a uno.

En general, dedicar un rato a revisar requisitos de versión, virtualización y características habilitadas suele resolver la mayoría de errores sin necesidad de medidas drásticas, y una vez que WSL2 arranca correctamente se comporta de forma bastante estable.

WSL2 se ha consolidado como una solución muy potente para quienes necesitan combinar el mundo Windows y Linux en la misma máquina, y con los pasos y recomendaciones anteriores deberías poder instalarlo, configurarlo y usarlo a diario con soltura, aprovechando sus ventajas en rendimiento, compatibilidad y productividad sin caer en los problemas típicos de las máquinas virtuales tradicionales.