Si acabas de estrenar consola o llevas tiempo con ella pero sientes que no la aprovechas del todo, este artículo es para ti. Aquí encontrarás los mejores trucos, ajustes y funciones ocultas de Xbox Series X y Xbox Series S para exprimir tus juegos al máximo: desde optimizar el rendimiento y el HDR hasta organizar tu biblioteca y compartir tus mejores partidas.
La idea es que, tengas la experiencia que tengas, puedas descubrir configuraciones, atajos y consejos que van más allá de lo evidente. Muchos de estos trucos son muy básicos para jugadores veteranos, pero otros son pequeñas joyas que suelen pasar desapercibidas entre tantos menús. Ponte cómodo, enciende la consola y vamos a darle caña a tu Xbox.
Aprovecha tu colección: juegos y partidas que viajan contigo
Al iniciar sesión en tu Xbox Series X con tu cuenta de Microsoft, toda tu biblioteca digital de Xbox One y generaciones anteriores se asocia automáticamente a la nueva consola, sin que tengas que volver a comprar nada.
Si tienes juegos en disco, puedes introducirlos en la unidad física de Series X para que se añadan a tu lista de títulos jugables. La consola descargará la versión adecuada y podrás seguir disfrutándolos como siempre.
Además, si tenías la sincronización en la nube activada, tus partidas guardadas se restaurarán automáticamente, permitiéndote continuar justo donde lo dejaste en tu Xbox anterior.
Personaliza tu perfil y compite con tus colegas
Tu gamertag es tu carta de presentación en Xbox, y merece la pena dedicarle unos minutos. Desde los ajustes de la consola puedes cambiar tu gamertag, redactar una pequeña bio, elegir un tema e incluso diseñar un avatar para darle personalidad a tu perfil.
También puedes entrar en la sección social de la interfaz para consultar los perfiles completos de tus amigos. Al entrar en el perfil de alguien, tienes un apartado de juegos donde es posible comparar vuestro progreso.
Con la opción de comparar juegos, verás a qué títulos jugáis ambos, cuántos logros tenéis y qué retos os faltan, lo que añade un punto de pique muy sano para seguir mejorando.
Tu perfil también funciona como una especie de muro social: puedes publicar mensajes de texto, compartir capturas o clips y dejar constancia de tus últimas hazañas para que el resto de amigos las vean.
Si no quieres que todo el mundo sepa cuándo estás conectado, en el menú de tu perfil puedes activar fácilmente las opciones “Mostrar desconectado” o “No molestar”, muy útiles cuando te apetece jugar tranquilo sin invitaciones constantes.
Ordena la interfaz: Inicio, grupos y apariencia
La pantalla principal de Xbox Series X/S es muy personalizable. Puedes añadir tus juegos favoritos a la sección de Inicio para tener siempre a mano los que más utilizas, con su fila propia de logros, clips y clubs.
Desde “Mis juegos y aplicaciones” tienes la posibilidad de crear grupos personalizados de juegos y apps. Por ejemplo, un grupo para indies, otro para multijugador competitivo o uno exclusivo para aplicaciones multimedia.
En el menú de “Personalizar Inicio” puedes reordenar, añadir o eliminar bloques de contenido: juegos concretos, grupos, amigos o clubes oficiales. Así conviertes la pantalla principal en algo realmente tuyo y no en un batiburrillo genérico.
A nivel visual, Xbox permite modificar colores, fondo de pantalla, temas claros u oscuros y movimiento de la interfaz. En la sección de personalización encontrarás apartados como “Mi color y fondo” y “Tema y movimiento” para dejarla a tu gusto.
Además, el menú de la guía (el panel que aparece al pulsar el botón Xbox del mando) también se puede ajustar: en los ajustes de personalización puedes cambiar el orden de las pestañas de la guía para colocar primero lo que más usas (amigos, capturas, Game Pass, etc.).

Catálogo, juegos optimizados y filtros avanzados
Aunque no tengas presupuesto para comprar juegos cada poco tiempo, en la tienda de Xbox encontrarás un pequeño pero interesante catálogo de títulos completamente gratuitos, incluyendo free-to-play populares y demos, y formas seguras de conseguir videojuegos baratos.
Para verlos todos, puedes usar el buscador de la Store introduciendo la palabra “gratis” para listar juegos free-to-play y versiones de prueba, recordando que muchos se financian con micropagos internos.
Dentro de la tienda verás que algunos títulos lucen el distintivo “X|S”, lo que indica que han sido adaptados de forma específica para Series X y Series S, ofreciendo mejores gráficos, tiempos de carga más cortos y en ocasiones modos de alto rendimiento.
En tu biblioteca, “Mis juegos y aplicaciones” incluye filtros muy potentes: puedes mostrar sólo juegos optimizados para Series X/S, únicamente Xbox One, o incluso títulos de Xbox original y Xbox 360, si los tienes en tu cuenta.
También puedes filtrar por tipo de contenido, multijugador o campaña, género o incluso cambiar el tamaño de los mosaicos para ver más juegos por pantalla, algo útil cuando tu colección empieza a ser enorme.
Descargas, red y test de velocidad
Al estrenar la consola es típico añadir una montaña de juegos a la cola de descarga. Lo que quizá no sepas es que Xbox Series X/S descarga un juego cada vez, en lugar de hacerlo en paralelo, priorizando el primero que añadiste.
Desde “Mis juegos y aplicaciones” y el apartado “Cola” podrás pausar y reordenar fácilmente las descargas, dando prioridad a los juegos que quieras tener listos antes.
Si notas que la velocidad es muy baja y dudas de si el problema está en tu conexión o en los servidores, la propia consola cuenta con un test de velocidad integrado en el menú de red. Desde “Configuración > General > Configuración de red” puedes probar la conexión y ver cifras reales de subida y bajada.
Este mismo menú de red te servirá para diagnosticar fallos, comprobar si hay pérdida de paquetes o forzar una reconexión rápida en caso de que algo vaya mal con tu servicio de Internet.

Ajusta tu Xbox a tu tele: resolución, 120 Hz, HDR y color
Una parte clave del rendimiento visual está en la sección “TV y opciones de pantalla”. Desde ahí puedes ajustar resolución, tasa de refresco, modos de vídeo, HDR y otros parámetros que marcan una gran diferencia en la experiencia y ayudan a mitigar el pop-in en videojuegos.
Si quieres reducir al máximo la latencia, activa primero el modo juego en tu televisor y después, en la consola, habilita la opción de baja latencia automática (ALLM) en las opciones de pantalla, siempre que tu TV lo soporte.
Si tu panel acepta 120 Hz, puedes configurar la consola para que funcione a 120 FPS en juegos compatibles. Ve a “Configuración > General > TV y opciones de pantalla” y ajusta la frecuencia a 120 Hz en la sección de frecuencia de actualización.
Para sacarle partido al HDR, asegúrate de que tu tele sea compatible con HDR10, luego activa los modos HDR en “Modos de vídeo” y usa la herramienta de calibrado HDR para juegos que encontrarás en el mismo menú de opciones de pantalla.
Si tu TV es 4K, en la sección de resolución puedes seleccionar 4K UHD y activar 4K y Dolby Vision siempre que el televisor lo admita. Es muy recomendable utilizar el cable HDMI 2.1 original incluido con la consola para garantizar el ancho de banda necesario.
Centro multimedia: discos, música, apps y sonido espacial
Xbox Series X no sólo sirve para jugar: también es un completo centro multimedia con lector de Blu-ray, Blu-ray 4K y CDs de audio. Al introducir un disco por primera vez, la consola te ofrecerá descargar la app necesaria para reproducirlo.
En la Store tienes aplicaciones como Spotify o TuneIn que permiten escuchar música o radio de fondo mientras juegas. La consola ajusta automáticamente el volumen del juego para que la música destaque sin tapar totalmente el audio del título.
Si prefieres montar tu propio centro multimedia, puedes instalar pesos pesados como Kodi o Plex, que te permiten reproducir tu contenido local o en red y convertir tu Xbox en el corazón de tu salón.
En el apartado de audio, la consola es compatible con sonido espacial: Windows Sonic, Dolby Atmos y DTS Headphone:X. Según tus auriculares o sistema de sonido, elegir el formato adecuado puede cambiar radicalmente tu inmersión.
Te conviene experimentar con estas opciones, ya que escuchar pasos, disparos y efectos en 360º ofrece una ventaja brutal en muchos juegos competitivos y aporta un plus cinematográfico en campañas para un jugador.
Capturas, clips y streaming: comparte tus mejores momentos
El mando de Xbox Series estrena un botón dedicado a las capturas, que permite hacer una captura de pantalla con un toque o grabar un clip manteniéndolo pulsado. Después podrás gestionar todo en el apartado de “Capturas y compartir”.
Desde “Preferencias > Capturas y compartir” puedes ajustar la calidad de imagen, resolución y duración de las grabaciones, así como decidir si se almacenan en la consola o en un dispositivo externo.
La app oficial de Xbox en tu móvil te deja acceder a tus capturas para compartirlas en cualquier red social, enviarlas por mensajería o guardarlas en tu galería, utilizando el sistema de compartir nativo de Android o iOS.
Si además quieres retransmitir en directo, sólo necesitas instalar la aplicación de Twitch en la consola, iniciar sesión con tu cuenta y, desde la pestaña de emisión, configurar los parámetros básicos y lanzar el streaming antes de abrir el juego; si quieres añadir imagen de cámara, consulta cómo usar tu cámara profesional.
La integración está muy pulida: puedes ajustar el título de la emisión, la categoría, la calidad y comenzar a emitir tus partidas de Xbox Series X/S al mundo en cuestión de segundos, sin capturadora externa ni PC.
Juega desde el móvil y gestiona la consola en remoto
Con la app de Xbox y las funciones remotas activadas, tu consola se vuelve mucho más flexible. Por un lado, puedes jugar en streaming desde tu Xbox a un móvil Android, enviando la imagen en tiempo real a tu dispositivo.
Sólo necesitas emparejar el mando a tu móvil por Bluetooth, abrir la app de Xbox, tocar en el icono de la consola y elegir la opción de juego remoto. Es una forma perfecta de seguir la partida desde el sofá, la cama o cualquier otra habitación, siempre que la red de casa aguante.
Por otro lado, las apps de Xbox y Game Pass te permiten descargar juegos a la consola aunque esté en otra habitación o incluso fuera de casa. Desde la ficha del juego puedes iniciar la descarga y ver cuánto espacio ocupa.
Esto tiene una ventaja clara: puedes comenzar a descargar un juego de pago incluso antes de tener el disco físico. Cuando llegues a casa y metas el Blu-ray, el título ya estará instalado y sólo se desbloqueará la licencia para jugar.
También puedes usar la propia app móvil para navegar por clubs, grupos oficiales de juegos, mensajería y notificaciones, complementando la experiencia de la consola de forma muy cómoda.
Accesorios, compatibilidad y usos “extra” del mando
Una gran ventaja de la nueva generación de Xbox es que los accesorios de Xbox One son totalmente compatibles con Series X y Series S. Mandos, cascos y otros periféricos seguirán funcionando sin problemas.
El mando de Series X también puede conectarse con facilidad a otros dispositivos. Vía Bluetooth puedes emparejarlo con móviles Android, tablets y algunos Smart TV, usándolo como gamepad estándar para juegos y servicios de streaming.
En PC puedes usarlo por cable para reducir la latencia y olvidarte del consumo de pilas o batería, aprovechando la integración nativa de Windows con los mandos de Xbox para jugar tanto a títulos de la Microsoft Store como de otras plataformas.
Si eres de los que cuida mucho la experiencia táctil, es buena idea entrar en los ajustes del mando y revisar opciones de vibración, asignación de botones y otros parámetros, especialmente si usas mandos con funciones extra.
Privacidad, control parental y bienestar al jugar
En el menú de “Seguridad en línea y familia” tienes un centro de control desde el que puedes ajustar la privacidad de tu cuenta, limitar el envío de datos a Microsoft y gestionar qué información comparten tus apps.
Desde ahí también puedes habilitar filtros para mensajes, de manera que se bloquee el envío de enlaces sospechosos o contenido no deseado a través del chat, lo que reduce bastante el riesgo de spam.
Si la consola la usan menores, con Xbox Family y el propio menú de familia puedes establecer límites de tiempo de juego, restringir contenidos por edad y supervisar las solicitudes de amistad o el juego online de tus hijos.
En “Preferencias > Opciones de inactividad” puedes decidir qué hace la consola cuando lleva un tiempo sin uso: atenuar la pantalla, apagarla o mantener cierto contenido, protegiendo así la vida útil del televisor.
Y si tiendes a encadenar sesiones maratonianas, el aviso de descanso es un salvavidas: puedes activar recordatorios periódicos para que la propia consola te sugiera parar, estirarte, beber agua y despejar la mente antes de seguir.
Accesibilidad, zoom universal y ajustes visuales extra
La sección de accesibilidad de Xbox es muy completa y no sólo para quien tenga dificultades visuales. Una de las funciones más útiles es la lupa universal, que permite hacer zoom sobre cualquier parte de la pantalla, tanto en juegos como en apps.
Al activar la lupa verás un atajo en pantalla con la combinación de botones para ampliar y moverte por la imagen cuando el texto o ciertos elementos se ven demasiado pequeños, algo habitual en algunos títulos.
Combinando la lupa con una buena calibración de HDR y brillo, puedes mejorar la legibilidad de menús y subtítulos, especialmente en salones muy iluminados o pantallas grandes donde te sientas lejos.
Recuerda revisar también el ajuste de tamaño de imagen y borde seguro de la interfaz, para asegurarte de que todos los textos, iconos y marcadores de los juegos se ven completos y no quedan recortados por el marco de la tele.
Transferencias entre consolas y modos de energía
Si vienes de una Xbox One, no estás obligado a volver a descargar todo desde cero. Con la función de transferencia de red puedes mover juegos y datos de una consola a otra usando tu red local.
Para hacerlo, conecta las dos consolas a la misma red, entra en “Sistema > Realizar una copia de seguridad y transferir” y activa la opción de “Transferencia de red” para autorizar el intercambio. Desde Series X podrás buscar la One y copiar los juegos elegidos.
En cuanto al consumo energético, Xbox Series X/S ofrece dos modos principales: un modo de ahorro de energía que apaga completamente la consola y tarda algo más en iniciar, y un modo de encendido rápido en el que ciertos componentes se mantienen “en reposo”.
El modo rápido permite descargar actualizaciones y contenidos en segundo plano, pero mantiene la consola algo más caliente y con un consumo eléctrico superior cuando está aparentemente apagada. Merece la pena que elijas el que mejor encaje con tu uso.
También es posible reducir la presencia del típico pitido de encendido, o directamente silenciarlo desde los ajustes, si quieres encender la consola de forma discreta sin llamar la atención en casa.

Game Pass, Rewards y clubs: exprimir el ecosistema Xbox
Si tienes una Xbox Series X o S, Game Pass (especialmente la versión Ultimate) es casi obligatorio. Con la suscripción tendrás acceso inmediato a cientos de juegos, incluyendo todos los de estudios de Microsoft desde el día de lanzamiento, títulos de terceros y el catálogo de EA Play.
Game Pass también se integra con Microsoft Rewards. Con las tareas diarias, semanales y mensuales de la app de Game Pass puedes acumular puntos simplemente por jugar, iniciar juegos concretos o usar la app móvil, que luego canjearás por saldo, meses de suscripción o incluso hardware.
La app de Rewards (identificada con un icono de medalla) ofrece misiones adicionales que te permiten sumar puntos todos los días con acciones muy sencillas, como hacer búsquedas o probar algunos títulos recomendados.
Cada juego de Xbox cuenta con un club oficial al que puedes acceder desde su ficha o desde la propia interfaz. En estos clubs encontrarás publicaciones de la comunidad, gente buscando grupo, listas de logros y grupos de chat pensados para organizar partidas.
También puedes crear clubs propios con amigos o jugadores afines, convirtiéndolos en puntos de reunión para organizar sesiones, compartir clips y comentar estrategias de vuestros títulos favoritos.
Integraciones con redes sociales y asistentes de voz
Desde la sección de “Cuentas sociales vinculadas” puedes conectar tu perfil de Xbox con Facebook, Twitter (X) y Discord. Cada una de estas integraciones tiene su utilidad práctica.
Vincular Facebook te permite localizar con facilidad amigos que también juegan en Xbox, mientras que enlazar Twitter hace más cómodo compartir clips y capturas directamente en tu timeline sin pasos intermedios.
La conexión con Discord permite mostrar en tu perfil la información de a qué estás jugando en Xbox, facilitando que tus contactos vean en qué título estás metido y se organicen partidas cruzadas con mayor rapidez.
Además, desde el menú de “Dispositivos y conexiones > Asistentes digitales” puedes activar la compatibilidad con Google Assistant y Alexa para controlar la consola por voz: encenderla, apagarla, abrir juegos o apps, manejar la reproducción y hasta hacer capturas.
Esto convierte a la Xbox en un dispositivo más dentro de tu hogar conectado, ideal si ya usas altavoces inteligentes, pantallas con asistente o rutinas domóticas que quieras integrar con tus sesiones de juego.
Después de explorar todos estos trucos, ajustes y funciones ocultas, está claro que Xbox Series X y Series S son mucho más que una simple consola “enciende y juega”: conociendo bien sus menús, su ecosistema y sus opciones remotas puedes sacar un rendimiento brutal tanto a tus juegos como a tu tiempo, disfrutando de una experiencia más fluida, personalizada y adaptada a tu forma de jugar, ya sea que busques competir al máximo nivel o simplemente relajarte en el sofá con tu título favorito.
