Mejores programas imprescindibles para Windows 10: guía completa

  • Windows 10 dispone de un amplio ecosistema de programas esenciales para navegar, trabajar y disfrutar de contenido multimedia.
  • Existen alternativas gratuitas y de código abierto a casi todo: ofimática, edición de imágenes, seguridad, mantenimiento y más.
  • Combinar buenas herramientas de seguridad, copia de seguridad y limpieza ayuda a mantener el PC rápido y protegido a largo plazo.
  • Utilizar gestores de archivos, búsqueda avanzada y virtualización permite exprimir Windows 10 también en entornos más avanzados.

Programas imprescindibles para Windows 10

Si acabas de estrenar PC, has formateado tu equipo o simplemente quieres poner un poco de orden, elegir bien los programas imprescindibles para Windows 10 puede marcar la diferencia entre un ordenador lento, caótico y poco seguro, y una máquina ágil con la que da gusto trabajar, estudiar o desconectar viendo una serie.

En esta guía te propongo un recorrido completo por las aplicaciones clave que cualquier usuario de Windows debería conocer: navegadores, ofimática, multimedia, seguridad, almacenamiento en la nube, utilidades para mantener el sistema en forma y también herramientas algo más avanzadas para quienes quieren ir un paso más allá. Verás varias alternativas por categoría (de pago y gratuitas, muchas de código abierto) para que elijas lo que mejor encaja contigo sin dejarte nada importante fuera.

Navegadores web imprescindibles en Windows 10

Navegadores web para Windows

El navegador suele ser el primer programa que abrimos cada día, así que elegir bien con qué vamos a navegar en Windows es clave para la comodidad, la velocidad y también para la seguridad.

Windows 10 y Windows 11 llegan con Microsoft Edge preinstalado. La versión moderna está basada en Chromium, el mismo motor que usa Chrome, así que es compatible con prácticamente todas las extensiones de la Chrome Web Store y ofrece un rendimiento muy sólido. Durante años se usaba solo para descargar otro navegador, pero hoy en día puede ser perfectamente tu opción principal.

Junto a Edge siguen mandando dos clásicos: Google Chrome y Mozilla Firefox. Chrome destaca por su velocidad, integración con servicios de Google y su enorme ecosistema de extensiones. Si inicias sesión con tu cuenta, sincroniza marcadores, contraseñas y pestañas entre todos tus dispositivos. Firefox, por su parte, es la apuesta fuerte por la privacidad, el software libre y la personalización profunda, con un gran control sobre el rastreo y múltiples opciones de configuración.

Una opción muy práctica es instalar al menos dos navegadores distintos. Así puedes separar ámbitos (por ejemplo, uno para trabajo y otro para ocio), probar webs que den problemas de compatibilidad y seguir navegando si uno se cuelga o va lento por alguna extensión conflictiva.

Suites ofimáticas para trabajar y estudiar

Más allá del navegador, cualquier ordenador necesita buenos programas de ofimática para redactar textos, hacer hojas de cálculo y presentaciones. Aquí tienes tanto opciones de pago muy consolidadas como alternativas gratuitas que han madurado muchísimo.

La referencia sigue siendo Microsoft Office / Microsoft 365. Incluye Word, Excel, PowerPoint, Outlook, OneNote y otras herramientas como Access o Teams según el plan. Es la suite más extendida en empresas, educación y administración pública, con la mejor compatibilidad de formatos y funciones muy avanzadas, sobre todo en Excel y PowerPoint. Con las versiones en la nube, además, se ha reforzado la colaboración en tiempo real y la integración con OneDrive y Teams.

Dentro de Microsoft 365 en los últimos años han ganado mucho peso las funciones basadas en inteligencia artificial, como Copilot: ayuda a redactar borradores en Word, crear presentaciones a partir de unos puntos en PowerPoint o analizar datos complejos en Excel con comandos muy sencillos. Eso sí, todo esto llega bajo el modelo de suscripción, algo que muchos usuarios ya miran con bastante recelo.

Si no quieres pagar una cuota mensual, LibreOffice es la gran alternativa gratuita y de código abierto. Viene con Writer (procesador de textos), Calc (hojas de cálculo), Impress (presentaciones), Draw (gráficos y diagramas), Base (bases de datos) y Math (fórmulas). Lo mejor es que abre y guarda sin problema la mayoría de formatos de Microsoft Office (DOCX, XLSX, PPTX, etc.) y funciona en Windows, macOS y Linux. Es una opción muy apreciada tanto por usuarios domésticos como por organizaciones preocupadas por la privacidad y el control de sus datos.

En cuanto a corrección y ayuda al escribir, además de los correctores propios de Word o LibreOffice, puedes apoyarte en herramientas como LanguageTool o Grammarly, que revisan la ortografía, la gramática y el estilo e incluso se integran en el navegador y en muchos editores de texto.

Lectores y editores de PDF

Los documentos PDF están por todas partes, así que contar con un buen visor (y si se puede, con un editor) es indispensable. Windows 10 y 11 permiten abrir PDFs directamente con Edge, suficiente para ver documentos y hacer anotaciones sencillas, pero hay alternativas más cómodas y rápidas.

Uno de los favoritos de muchos usuarios avanzados es SumatraPDF. Es un lector de PDF y otros formatos (como ePub o cómics) extremadamente ligero, muy rápido y de código abierto, ideal si solo quieres abrir documentos sin mil funciones extra que nunca usas.

Si necesitas ir un paso más allá, Foxit Reader es otra opción veterana para leer, anotar y gestionar PDFs con una interfaz muy personalizable. Permite trabajar con varias pestañas a la vez, añadir comentarios, firmar y manejar formularios, perfecto si trabajas a diario con documentación en este formato.

Para quienes necesitan editar de verdad el contenido del PDF (texto, imágenes, páginas, formularios), una solución muy versátil es PDFelement. Su versión gratuita permite muchas de las funciones básicas: modificar texto, insertar o eliminar imágenes, rellenar y crear formularios sencillos o combinar documentos. Si ya necesitas funciones muy avanzadas, puedes plantearte un plan de pago o soluciones más profesionales.

También encontrarás visores muy completos como Okular, que además de PDFs abre libros electrónicos y cómics, o herramientas web y de escritorio como PDF Gear para realizar tareas rápidas de conversión, unión o división de documentos.

Reproductores multimedia y centros de entretenimiento

Un PC sin buena multimedia sabe a poco. Por suerte, en Windows tienes reproductores de vídeo y audio gratuitos que valen para casi todo, junto a plataformas de streaming que ya son parte del día a día.

El rey de los reproductores sigue siendo VLC Media Player. Es de código abierto, gratis y reproduce prácticamente cualquier formato de vídeo o audio sin instalar códecs externos. Soporta DVD, Blu-ray, subtítulos, listas de reproducción, retransmisiones en streaming, conversión de formatos, captura de pantalla y hasta puede actuar como pequeño servidor multimedia en tu red local. Además es multiplataforma, por lo que te acompañará si cambias de sistema.

Si buscas un auténtico centro multimedia para organizar y consumir tu biblioteca de series, películas, música y fotos, debes tener en tu radar dos nombres: Kodi y Plex. Kodi es un proyecto de código abierto, muy modular, que se instala en prácticamente cualquier dispositivo y que se personaliza a base de complementos para añadir funciones: televisión por Internet, radios, servicios en la nube, etc. Si te interesan las novedades en esta área, consulta las apps y programas de streaming para Windows. Plex, por su parte, brilla como servidor para que tu PC actúe como un “Netflix casero”, sirviendo tu contenido a móviles, televisores y otros ordenadores.

En música, junto a la colección de MP3 de toda la vida, tienes opciones como Spotify, con su cliente oficial para Windows y acceso a millones de canciones y podcasts. También siguen teniendo muchos fans reproductores de audio de escritorio como MusicBee, AIMP, Clementine o Foobar2000, que destacan por su potencia para catalogar grandes bibliotecas, sus ecualizadores y sus interfaces muy personalizables.

Para quien quiera hacer sus pinitos con vídeo, hay soluciones de edición gratuitas realmente potentes. DaVinci Resolve es quizá el ejemplo más claro: un editor profesional con versión gratuita que incluye corrección de color avanzada, edición multipista, posproducción de audio y herramientas de efectos. Si buscas alternativas y comparativas, en nuestra guía sobre programas para editar videos en Windows tienes un repaso completo. También puedes optar por alternativas como Shotcut, CapCut o la propia herramienta de edición de vídeo integrada en Windows (Clipchamp) para tareas más sencillas.

Almacenamiento en la nube y copias de seguridad

El disco duro del PC no es infinito y, además, puede fallar en el momento más inoportuno. Por eso es fundamental apoyarse en servicios de almacenamiento en la nube y en buenos sistemas de copia de seguridad.

En un equipo con Windows ya tendrás a tu disposición OneDrive, el servicio de Microsoft. Se integra de forma muy profunda con el sistema, sincroniza carpetas clave como Escritorio o Documentos y funciona muy bien con la suite Microsoft 365. Además, permite compartir archivos y carpetas fácilmente y mantiene versiones anteriores de los documentos.

Si usas más el ecosistema de Google, te conviene instalar el cliente oficial de Google Drive para Windows. Podrás sincronizar carpetas específicas, acceder a tus documentos de Google Docs, Sheets y Slides y tener una copia permanente de tus archivos importantes sin depender solo del almacenamiento local.

Otra alternativa muy popular es Mega, que ofrece bastante espacio gratuito y pone mucho énfasis en el cifrado y la privacidad. Su cliente de escritorio para Windows permite sincronizar carpetas y subir o bajar grandes volúmenes de datos sin complicaciones.

Para copias de seguridad más serias de todo el sistema o de discos completos, consulta nuestra guía de programas para hacer backups en Windows. Destacan programas como AOMEI Backupper Standard o CrashPlan. El primero permite clonar discos, crear imágenes de sistema y programar copias periódicas a discos externos o a unidades de red. CrashPlan está más enfocado al respaldo en la nube de toda tu información, de forma que puedas recuperarla incluso si pierdes el equipo por completo.

Gestores de descarga y P2P

Descargar archivos de Internet no es sinónimo de piratería. Muchas distribuciones de Linux, juegos o ficheros grandes se distribuyen por redes P2P o descarga directa totalmente legales, y para ello conviene tener buenos gestores.

En el mundo de los torrents, dos nombres brillan con luz propia: Transmission y qBittorrent. Transmission es un cliente BitTorrent muy ligero, sencillo y sin adware, perfecto si solo quieres añadir enlaces y olvidarte. qBittorrent es también de código abierto y añade una interfaz algo más completa, con buscador integrado, más opciones de configuración de colas, límites de velocidad y soporte para RSS.

Si lo que utilizas más a menudo son enlaces de descarga directa, como los que ofrecen Mega o servicios similares, te vendrá de perlas un gestor como JDownloader. Es gratuito y de código abierto, detecta automáticamente enlaces que copies al portapapeles, los agrupa, permite descargas simultáneas, reconexiones automáticas y, si tienes cuentas “premium”, puede aprovecharlas para bajar a toda velocidad.

En cualquier caso, es importante tener presente que el uso de estos programas es totalmente legal en sí mismo; lo que marca la diferencia es el tipo de contenido que descargas y si respetas o no los derechos de autor.

Compresores de archivos: ZIP, RAR y compañía

Los archivos comprimidos son parte del pan de cada día en informática. Sirven para reducir el peso de conjuntos de ficheros y agruparlos en un solo paquete, ideal para enviar por correo, subir a la nube o ahorrar espacio. Para más opciones sobre herramientas de este tipo, consulta nuestra guía de programas de compresión para Windows.

Windows sabe manejar de serie el formato .ZIP, pero en cuanto te llegan archivos en .RAR, .7Z o formatos menos habituales, necesitas ayuda. Uno de los veteranos más conocidos es WinRAR, el programa oficial para crear y descomprimir RAR. Es de pago, aunque su periodo de prueba es bastante “generoso” y sigue funcionando pasados los días iniciales.

Si prefieres no depender de software propietario, tienes dos opciones estrella: 7-Zip y PeaZip. 7-Zip es de código abierto, muy potente y ofrece el formato 7Z, con ratios de compresión excelentes. PeaZip utiliza el motor de 7-Zip pero añade una interfaz más amigable y funciones adicionales, con soporte para prácticamente todos los formatos habituales. Solo hay que recordar que por cuestiones de licencia solo WinRAR puede crear archivos RAR; los demás programas pueden abrirlos, pero no generarlos.

Al margen de estos grandes clásicos, también existen alternativas como BandiZip o Easy 7-Zip, que se basan en 7-Zip y añaden mejoras en menús contextuales o en la experiencia de uso, especialmente interesantes si trabajas continuamente con grandes volúmenes de archivos comprimidos.

Edición de imágenes y diseño gráfico

Incluso si no eres diseñador, más de una vez necesitarás retocar una foto, recortar una imagen o crear un pequeño montaje. Y si te dedicas a la fotografía, ilustración o diseño, contar con buenas herramientas en Windows es directamente obligatorio.

En el ámbito profesional, Adobe Photoshop sigue siendo el estándar. Forma parte de Adobe Creative Cloud y permite desde simples ajustes de color o recortes hasta complejas composiciones, fotomontajes y arte digital. Eso sí, funciona bajo suscripción, algo que a muchos usuarios empieza a cansar.

Como alternativa gratuita y de código abierto, GIMP es sin duda la opción más potente. Su curva de aprendizaje puede resultar un poco dura al principio, especialmente si vienes de Photoshop, pero incluye capas, máscaras, herramientas avanzadas de selección, filtros, soporte de plugins y prácticamente todo lo que un usuario medio o avanzado puede necesitar. Si trabajas con RAW, también puedes consultar los mejores recursos para editar imágenes RAW en Windows.

Para dibujo digital y arte con tableta gráfica, Krita es una joya poco conocida fuera del mundillo creativo. Está orientado a ilustradores, dibujantes de cómic y artistas conceptuales y ofrece pinceles muy configurables, soporte de capas, animación 2D básica y una interfaz pensada para trabajar con lápiz.

Si lo tuyo es el diseño vectorial (logotipos, iconos, ilustraciones escalables), el equivalente libre a Illustrator es Inkscape. Es perfecto para trabajar con SVG, permite vectorizar imágenes de mapa de bits, exportar a PNG o PDF y tiene herramientas de texto, formas, nodos y capas muy completas.

Para tareas de edición mucho más ligeras (cambios rápidos, anotaciones, filtros sencillos) puedes usar Photoshop Express, Paint.NET o los propios editores de la aplicación Fotos de Windows, que han mejorado bastante en las últimas versiones.

Capturas de pantalla y grabación de pantalla

Las capturas de pantalla son muy útiles para documentar errores, crear tutoriales, compartir información o simplemente guardar algo que ves en pantalla. La tecla Impr Pant y la herramienta Recortes de Windows funcionan, pero muchos usuarios se quedan cortos pronto. Si prefieres no instalar nada adicional, también puedes aprender a grabar la pantalla en Windows 10 sin instalar programas.

Una de las soluciones más potentes es ShareX. Es gratuita y de código abierto y permite capturar regiones, ventanas, pantallas completas, páginas web completas e incluso grabar GIFs animados o vídeos. Además, integra un pequeño editor para recortar, dibujar, difuminar áreas sensibles y añade mil opciones de automatización (subir las capturas a servicios de imágenes, renombrarlas, etc.).

Para quienes buscan algo más simple y directo, PicPick o Greenshot son alternativas ligeras que combinan captura y edición básica en una sola interfaz. Y si no quieres instalar nada, la herramienta Recortes de Windows 10 y 11 ha mejorado mucho, con atajos de teclado rápidos (Win + Shift + S) y opciones de recorte y anotación.

Cuando el objetivo es grabar en vídeo lo que ocurre en pantalla (por ejemplo, para hacer un curso, explicar cómo se usa un programa o capturar una partida), OBS Studio es la referencia. Permite capturas de pantalla, ventana, mezclas de múltiples fuentes, superposición de webcam, streaming a plataformas como Twitch o YouTube y grabación local en alta calidad sin coste.

Seguridad: antivirus, antimalware y VPN

Conectar un PC a Internet sin medidas de seguridad es tentar a la suerte. En Windows 10 y 11 tienes Microsoft Defender preinstalado, que en los últimos años ha mejorado mucho y ofrece una protección en tiempo real muy digna sin coste adicional.

Aun así, muchos usuarios prefieren complementar esta protección con una segunda opinión. Malwarebytes es uno de los anti-malware más valorados: su versión gratuita permite lanzar análisis bajo demanda para localizar y eliminar amenazas que podrían haber pasado desapercibidas para el antivirus principal. También hay opciones de pago con protección en tiempo real, pero como apoyo puntual funciona muy bien.

Si buscas un antivirus de terceros, nombres como Bitdefender, Avast o Avira siguen siendo habituales, con versiones gratuitas y de pago. Bitdefender, por ejemplo, destaca en tests independientes por su alto nivel de detección de malware y ransomware y su impacto moderado en el rendimiento del sistema.

Además del antivirus, hoy en día cobra mucha importancia el uso de VPN para cifrar el tráfico y cambiar tu IP pública. Para un uso ocasional hay planes gratuitos como el de Proton VPN, que ofrece buena privacidad, aunque con ciertos límites de velocidad o ubicaciones. Para un uso más intensivo conviene valorar opciones de pago serias que no registren tu actividad.

No hay que olvidar la gestión de contraseñas: Bitwarden y KeePass son dos gestores gratuitos y de código abierto que permiten generar, almacenar y sincronizar contraseñas seguras entre dispositivos, algo infinitamente más sensato que reutilizar la misma clave o apuntarlas en un post-it.

Limpieza, mantenimiento y optimización del sistema

Con el paso del tiempo, Windows tiende a llenarse de archivos temporales, restos de instalaciones, programas que se cuelan en el inicio y aplicaciones que ya no usamos. Para mantener el equipo ágil conviene dedicarle algo de mantenimiento.

Uno de los programas más conocidos es CCleaner, que permite limpiar ficheros temporales, cachés de navegadores y algunas entradas de registro. Conviene usarlo con cabeza para no borrar cosas que no debemos, pero si se configura bien puede liberar varios gigas en cuestión de segundos.

Si prefieres soluciones de software libre, tienes BleachBit, que cumple una función similar a CCleaner y está disponible tanto para Windows como para Linux. Y para ir un paso más allá en la eliminación completa de programas, Revo Uninstaller o Bulk Crap Uninstaller analizan el sistema después de desinstalar para borrar restos de archivos y claves de registro que la desinstalación oficial deja atrás.

Para visualizar qué está ocupando espacio en tus discos, utilidades como TreeSize, WinDirStat o SpaceSniffer muestran un mapa gráfico del disco y permiten localizar al vuelo carpetas gigantes, copias antiguas o archivos olvidados que están devorando gigas.

Si el problema es que el PC tarda una eternidad en arrancar, herramientas como Autorun Organizer permiten ver y gestionar qué programas se cargan al inicio de Windows, desactivar los innecesarios o retrasar otros para que no saturen todo de golpe. Para aprender a evitar que se abran programas al iniciar Windows tienes una guía práctica que complementa estas herramientas. Y para vigilar la salud del hardware (temperaturas, voltajes, velocidad de ventiladores), puedes usar Open Hardware Monitor o HWiNFO.

Gestión de archivos, búsqueda y utilidades avanzadas

Cuando empiezas a acumular datos, se hace evidente que el Explorador de archivos de Windows, aunque ha mejorado, se queda corto para algunas tareas. Por eso muchos usuarios apuestan por exploradores alternativos y herramientas de búsqueda más potentes.

Programas como XYplorer, Tablacus o Total Commander añaden pestañas, paneles dobles, scripts y funciones avanzadas que facilitan muchísimo la vida al mover, renombrar o clasificar grandes cantidades de archivos.

Para buscar, Everything Search Engine es casi imprescindible: crea un índice ultrarrápido de tus discos y encuentra cualquier archivo o carpeta en cuestión de milésimas de segundo a medida que escribes, con soporte de filtros, expresiones regulares y exportación de listados.

Otras utilidades interesantes son LockHunter o IObit Unlocker, que desbloquean archivos que Windows no te deja borrar porque “están en uso”; WinCDEmu o Virtual CloneDrive, para montar imágenes ISO como si fueran un CD/DVD real, o herramientas como PhotoRec y Recuva para intentar recuperar archivos borrados accidentalmente de discos y memorias. Para más opciones de montaje, consulta los mejores emuladores de imágenes ISO.

Para usuarios más técnicos, no pueden faltar Process Explorer, que es como un Administrador de tareas vitaminado con detalles exhaustivos de cada proceso, ni emuladores de terminal como ConEmu o Windows Terminal, que, combinados con el gestor de paquetes qué es Winget y cómo usarlo o Chocolatey, permiten instalar y actualizar software desde la consola de forma rápida y automatizable.

Virtualización, desarrollo y apps orientadas a productividad

Si te gusta trastear o necesitas probar otros sistemas operativos y configuraciones sin arriesgar tu instalación principal, la virtualización es tu amiga. En Windows dispones de varias opciones potentes y en muchos casos gratuitas.

VirtualBox es probablemente la herramienta de virtualización gratuita más conocida: te permite crear máquinas virtuales de Windows, Linux y otros sistemas y correrlos en ventanas o a pantalla completa. VMware Workstation Player ofrece algo similar con algunas diferencias en rendimiento y compatibilidad.

Si usas una edición Pro o superior de Windows, puedes habilitar Hyper-V, la solución de virtualización nativa de Microsoft, con muy buen rendimiento aunque una interfaz algo menos amigable para quien empieza.

En el terreno del desarrollo y la edición de texto avanzado, Visual Studio Code se ha colocado como uno de los editores imprescindibles. Es gratuito, de código abierto y extensible hasta el infinito con plugins para casi cualquier lenguaje o tecnología. Alternativas como Atom, Sublime Text, Notepad++ o FreeMind (para mapas mentales) cubren otros nichos, desde la escritura sencilla hasta la gestión visual de ideas.

En productividad pura, no faltan opciones: Notion, Obsidian o Joplin sirven como gestores de notas avanzados, wikis personales y sistemas de organización; Todoist o Microsoft To Do ayudan a controlar tareas y recordatorios, y Ditto o ClipClip convierten el portapapeles en una herramienta mucho más potente guardando un historial de todo lo que copias. Si buscas recomendaciones concretas, aquí tienes una selección de programas de Windows para tomar apuntes que pueden encajar con estos flujos.

Como ves, el ecosistema de programas y software imprescindibles para Windows 10 es enorme, pero con la selección adecuada puedes cubrir prácticamente cualquier necesidad: navegar con seguridad, trabajar con documentos y PDFs, disfrutar de contenido multimedia, proteger tus datos, automatizar tareas y exprimir al máximo tu equipo sin llenarlo de basura ni depender siempre de suscripciones. La clave está en combinar unas pocas herramientas robustas por categoría, mantenerlas actualizadas y revisar de vez en cuando qué usas de verdad y qué puedes desinstalar para mantener tu Windows limpio y rápido.

Edicion de Video en Windows 11
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