Windows 10 reducirá su ocupación con compresión selectiva

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Con la actualización de Windows 8.1, Microsoft redujo el tamaño de instalación del sistema y lo ajustó para que dispositivos de gama baja como tablets con escasos recursos, pudieran instalarlo. Se pasó así de 32 GB de almacenamiento que requería Windows 8 a apena 16 GB, y con la llegada de Windows 10 se prevé que la ocupación realizada en dispositivos OEM llegue tan solo a 6.6 GB en dichas preinstalaciones.

Microsoft ha descrito las dos técnicas que emplea para lograr dicho propósito.

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En primer lugar, utilizan un viejo método presente desde hace largo tiempo en los sistemas de ficheros y que permitía que el disco creciese más y mas: la compresión de ficheros. Como sabemos, el sistema de ficheros NTFS permite que tanto archivos como carpetas puedan ser comprimidos, reduciendo su capacidad en disco a costa de una pequeña sobrecarga en el procesador. La técnica que surgió a mediados de los 2000 es sencilla y a la vez barata, y es por ello que han decidido darle una nueva utilidad en esta ocasión.

Mientras se lleva a cabo la instalación del sistema, se evalúa si la potencia del procesador es adecuada para descromprimir el sistema de ficheros sin sufrir un gran impacto en el rendimiento general del equipo. De ser así (y teniendo en cuenta que la técnica cuenta con varias generaciones de ordenadores atrás desde hace una década), los archivos de sistema serán comprimidos en el disco. Del igual forma, las Apps podrán ser también comprimidas para ahorrar este espacio.

Para habilitar la descompresión de alto rendimiento, Microsoft ha añadido nuevos algorítmos al sistema de ficheros NTFS, diseñados especialmente para la compresión de ficheros ejecutables. Todos ellos parecen ser variantes de otros ya empleados en otro software de la empresa de Redmond. Por ejemplo, tres de ellos se basan en una variación del algorítmo “Xpress” y se emplean en importates ficheros del sistema como son los archivos de hibernación, las actualizaciones de Windows y los archivos de imñagen de Windows (Windows Imaging Format, WIM). El cuarto algorítmo, LZX, se emplea en los ficheros “cabinet” CAB y de forma opcional en los WIM. Cada uno de los algorítmos obtiene distintos resultados en cuanto a rendimiento y tamaño resultante. Por último, existe el algorítmo LZNT1 que se emplea para la compresión de ficheros en general.

En total, Microsoft cree ser capaz de ahorrar 1.5 GB en sistemas de 32 bits y 2.6 GB en los de 64 bits. Estas cifras se aplican también a los dispositivos con Windows 10 Phone.

La segunda técnica para ahorrar espacio consiste en la eliminación de un componente que realmente ocupaba un gran tamaño dentro del sistema. Se trata de la imagen de recuperación. Los sistemas OEM suelen incorporar  particiones ocultas con imágenes de sus sistemas “limpias” y que se emplean para la restauración. Estas particiones ocupan, como mínimo, 4 Gb de espacio sin contar con los cientos de MB utilizados con todo el software preinstalado que suelen incorporar. Con Windows 10 todas estas cosas han sido eliminadas.

A partir de ahora Windows 10 contendrá, en lugar de particiones y ficheros con imágenes del sistema, punteros a los ficheros de recuperación de las particiones. La técnica resulta en realidad bastante compleja y los de Redmond han tenido que emplearse a fondo para lograr una adecuada ejecución de la misma.

Windows 10 emplea únicamente los ficheros del sistema para realizar su propia recuperación. El sistema operativo “conoce” qué ficheros pertenecen al mismo y cuáles no. Al restaurar el dispositivo simplemente tiene que eliminar todo aquello que no pertenece a Windows y restaurar el registro y otros ficheros sensibles hacia sus parámetros por defecto.

Esta técnica, además de reducir la cantidad de uso en disco, limitará el tiempo empleado en recuperar el sistema ya que no se eliminarán las actualizaciones del mismo o los parches de seguridad al emplear este método, algo que sí ocurría cuando se realizaba una recuperación a través de imágenes.

El único inconveniente que aún no ha sido clarificado por la gente de Microsoft es, qué sucederá con aquellos dispositivos de poca capacidad (recordemos esos 16 GB) cuando deban realizar todas las tareas de rollback con tan poco espacio. La compañía no está aún segura de poder emplear esta técnica de forma directa en ellos y por ello evalúa otras dos técnicas que permitan la actualización de dichos equipos.


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Conchi Sicilia

Nací en los 80 y desde pequeña me sentí atraída por todo tipo dispositivos digitales. Con 9 años mi padre me regaló mi primer ordenador, un... Ver perfil ›

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