La llegada de Windows 11 25H2 está generando conversación: nuevos avances, retoques de rendimiento y algunos contratiempos que conviene tener controlados. Si has actualizado, estás pensando en hacerlo o te estás encontrando con errores raros, aquí tienes una guía completa que reúne el estado del despliegue, los problemas conocidos y resueltos, así como soluciones y alternativas para cada caso.
Importa doblemente porque Microsoft concentra la información oficial en varias páginas y canales, mientras la comunidad comparte incidencias reales como el fallo de la aplicación Configuración que se cierra sola con el error del sistema de archivos (-2147219196), o la imposibilidad de usar teclado y ratón en el entorno de recuperación. A continuación te contamos, con todo detalle, qué está pasando y qué puedes hacer para seguir adelante sin perder el control del equipo.
Estado del despliegue, recursos y canales oficiales
Para saber qué ocurre exactamente con la versión 25H2, la referencia es la página de problemas conocidos y su estado. Ahí Microsoft publica incidencias abiertas, retenciones de protección y cambios recientes actualizados en los últimos 30 días. Un truco útil: usa la búsqueda del navegador con CTRL + F para encontrar un término concreto en segundos.
Los administradores de TI tienen a su disposición la API de Windows Novedades en Microsoft Graph para consultar de forma programática el estado y los metadatos de cada incidencia. Es una fuente oficial que facilita automatizar alertas y paneles de salud en entornos profesionales.
Otro detalle logístico: el portal de estado está disponible en 11 idiomas (incluido el español de España). Si tu navegador no coincide con uno de esos idiomas, verás el texto en inglés, aunque puedes cambiar manualmente el idioma desde la parte inferior de la página. Así te aseguras de leer las notas tal cual las publica Microsoft.
Y si te topas con un fallo que no aparece documentado, la vía recomendada para comunicarlo es el Centro de comentarios. Allí puedes adjuntar información y reproducir el problema para que el equipo de producto recopile automáticamente los registros y trazas necesarias que aceleran la investigación.

Incidencias activas en 25H2 y cómo mitigarlas
Una de las incidencias destacadas es que el Administrador de tareas puede quedarse ejecutándose en segundo plano tras cerrar la ventana con la X. Apareció después de instalar la actualización publicada el 28 de octubre de 2025 (KB5067036) y se rastrea en la compilación del sistema operativo 26100.7019. Se abrió el 31 de octubre de 2025 (09:57 PT) y se actualizó por última vez ese mismo día (10:45 PT).
¿Qué se ve en la práctica? Aunque cierres la ventana, la instancia anterior sigue activa y se acumulan varios taskmgr.exe, visibles como ‘Administrador de tareas’ en Procesos y ‘Taskmgr.exe’ en Detalles. El impacto es menor si lo abres y cierras esporádicamente, pero si se acumulan muchos procesos pueden notarse ralentizaciones y consumo de recursos.
Solución alternativa oficial: en vez de cerrar con la X, termina el propio Administrador de tareas desde la pestaña Procesos con la opción Finalizar tarea. Si se te han quedado varias instancias, puedes forzar el cierre por consola con este comando: taskkill.exe /im taskmgr.exe /f. Para abrir el símbolo del sistema, pulsa la tecla Windows, escribe ‘cmd’ y, si necesitas privilegios, elige Ejecutar como administrador.
Microsoft indica que está trabajando en una resolución y publicará más información cuando esté lista. Los sistemas afectados incluyen Windows 11 25H2 y 24H2 en sus ediciones cliente, por lo que conviene estar atento a las próximas acumulativas que integren la corrección.
Problemas resueltos en 25H2 y versiones afectadas
Varias incidencias importantes ya están marcadas como resueltas. Una de las más sonadas afectaba a IIS: tras instalar las actualizaciones del 29 de septiembre de 2025 (KB5065789), las apps que usan HTTP.sys podían tener problemas con conexiones entrantes. Los sitios no cargaban, devolviendo mensajes tipo ERR_CONNECTION_RESET, incluso en entornos locales como http://localhost/.
Este problema dependía de varios factores y no se manifestaba en todos los escenarios. Microsoft recomendó buscar e instalar actualizaciones desde Configuración > Windows Update y reiniciar, incluso si no había nuevas descargas. La corrección quedó incluida en la actualización no de seguridad del 28 de octubre de 2025 (KB5067036) y posteriores.
Otro asunto delicado fue la autenticación con tarjeta inteligente y operaciones de certificados tras la actualización de seguridad del 14 de octubre de 2025 (KB5066835). El cambio introduce protecciones vinculadas a CVE-2024-30098 y exige que los certificados RSA de tarjeta inteligente usen KSP (Key Storage Provider) en lugar de CSP (Crypto Service Provider).
Para detectar si un equipo se verá afectado, puedes revisar el registro de eventos antes de instalar la actualización. Hay que comprobar el evento del servicio de tarjeta inteligente con ID 624 y el texto que indica uso de CAPI para operaciones RSA. La resolución definitiva pasa por que los desarrolladores actualicen sus apps para usar la API de almacenamiento de claves documentada en ‘Almacenamiento de claves y recuperación’. De forma temporal, se permitió la clave de Registro DisableCapiOverrideForRSA con valor 0, aunque esta no es una solución permanente.
También quedó resuelto un problema que impedía usar teclado y ratón USB dentro del entorno de recuperación de Windows (WinRE) tras instalar la actualización de seguridad del 14 de octubre de 2025 (KB5066835). La navegación por las opciones de recuperación era imposible, aunque en el sistema operativo funcionaban con normalidad. Se solucionó con una actualización fuera de banda publicada el 20 de octubre de 2025 (KB5070773) y posteriores.
Por último, se resolvieron errores al reproducir contenido protegido en algunas apps de Blu‑ray, DVD y TV digital.

Instalación mediante WUSA desde recurso compartido: error y KIR
Volviendo al caso del instalador independiente de Windows Update (WUSA): al ejecutar un .msu desde un recurso compartido de red con varios .msu en la misma carpeta, se puede producir el error ERROR_BAD_PATHNAME. Este flujo es poco frecuente en equipos domésticos, pero en empresas y laboratorios es más habitual, así que conviene tener claras las alternativas y mitigaciones.
Solución de contención recomendada: copia los .msu a una carpeta local del dispositivo e instálalos desde ahí. Y, después de reiniciar, espera al menos 15 minutos antes de comprobar el Historial de actualizaciones, porque puede tardar un poco en reflejar el estado correcto. Esa espera evita falsas alarmas de ‘reinicio pendiente’ que se corrigen por sí solas.
Microsoft ha activado una reversión de problemas conocidos (KIR) que mitiga este comportamiento para la mayoría de usuarios domésticos y dispositivos no administrados. En equipos de empresa, los administradores pueden implementar y configurar directivas de grupo específicas de KIR para aplicar la reversión de forma controlada. En la documentación oficial de KIR se detallan los pasos y la ruta de las plantillas administrativas donde se ubican estas directivas especiales por nombre.
Si trabajas en TI, comprueba qué actualización exacta está instalada en los equipos afectados y decide si es mejor forzar el despliegue de la actualización que contiene la corrección o aplicar la KIR para ganar tiempo. En ambos casos, el objetivo es estabilizar el flujo de instalación y evitar interrupciones en los ciclos de mantenimiento.
Mientras tanto, si usas scripts o herramientas que lanzan WUSA desde rutas de red, considera reestructurar el proceso para que descargue primero el paquete a disco local. Es una medida sencilla que reduce la probabilidad de toparte con este error y que, además, facilita el control de versiones de los paquetes.

Rendimiento, controladores y enfoque de 25H2
Microsoft ha puesto el foco de 25H2 en rendimiento y fiabilidad. Muchos usuarios perciben que, en ciertas situaciones, Windows 11 se siente más lento que Windows 10, sobre todo en equipos con CPU híbridas y alto número de núcleos. Ya hubo optimizaciones previas en barra de tareas, notificaciones, ajustes rápidos y tiempos de arranque, y con 25H2 se continúa esa línea.
Para lograrlo, además de mejoras internas, se refuerza la política de certificación de drivers de terceros. Se adoptará un análisis estático más estricto antes de que los controladores lleguen a los usuarios, con el objetivo de detectar errores que puedan degradar la experiencia o provocar bajones de rendimiento en juegos y apps.
Conviene recordar que con Windows 11 24H2 ya se notó un salto en el sistema de actualizaciones: hasta un 45% menos de tiempo de instalación, reducción de uso de CPU de hasta el 25% y menos reinicios (hasta un 40%). La nueva versión sigue esa estela con foco en eficiencia energética en portátiles y novedades como Quick Machine Recovery y mejoras de recuperación, pensadas para volver a un estado útil cuanto antes si algo falla.
En cuanto a la comunicación con los usuarios avanzados, Microsoft anima a enviar comentarios desde el Centro de comentarios cuando se detecten lentitudes o cuellos de botella. Esas remisiones permiten capturar registros de forma proactiva y acelerar la corrección en futuras acumulativas.
Este enfoque implica que 25H2 no es una actualización de grandes cambios visuales. Es más bien una entrega incremental que prioriza un sistema más ágil, estable y consistente. Para muchos, eso es justo lo que esperaban: menos ruido estético y más fiabilidad en el día a día.

Actualizar, revertir o seguir con 23H2: qué debes saber
La recomendación oficial es dar el salto a 25H2. Sin embargo, hay usuarios que no pueden por los requisitos técnicos elevados, y otros que quieren mantenerse en 23H2 por funciones retiradas en la nueva versión.
¿Qué pasa si no puedes actualizar? La postura de Microsoft es clara: actualizar a 25H2 o considerar un equipo nuevo. Hay casos de usuarios con portátiles de segunda mano recientes que, por sorpresa, no cumplen los requisitos. Y otros, que usan tecnologías como Windows Mixed Reality, prefieren no subir de versión porque el soporte finaliza con Windows 11 23H2. La alternativa, en algunos escenarios, puede ser una máquina virtual, aunque la experiencia no es equivalente.
¿Es peligroso seguir en 23H2? A corto plazo, la atención de los atacantes está centrada en Windows 10 por la enorme base instalada sin soporte. Sin embargo, mantener un Windows 11 23H2 sin parches no es una estrategia sostenible: con el tiempo aumentará el riesgo.
Si lo que quieres es forzar la instalación de 25H2, hay usuarios que han recurrido a herramientas como la de creación de medios. No es el camino recomendado, pero en equipos plenamente compatibles suele funcionar. Ten presente que una actualización mayor implicará varios reinicios. Mejor hacerlo con tiempo. Y, si falla Windows Update, probar con la ISO oficial de 25H2 descargada desde la web de Microsoft, tras ejecutar el solucionador de problemas de Windows Update.
<p>Con todo este mapa, quien actualiza a 25H2 dispone de un cuadro claro: qué errores siguen abiertos, cuáles están cerrados y qué opciones hay si algo se tuerce. Entre el portal de estado, el Centro de comentarios y las acumulativas mensuales, el sistema va cerrando frentes mientras mantiene su apuesta por un Windows más estable, con menos sobresaltos y mejor rendimiento</strong>.